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AUTOSCOPIA

Colaboraciones

CANTO CÓSMICO

(Proemio)


1
Yo, el obrero
insigne, de
San Martirio del Orbe
(Pueblo bendito
del hambre
en la plenitud
de los escombros)

O el héroe anónimo
de Chukumarca
o como queráis llamarme
tú, niño o niña,
adulto o adulta,
anciano o anciana.

De cualquier latitud,
condición social,
cultural o económica
sin distingo de país,
ideología, religión, raza
o idioma
que por un instante
vais a leer estos versos
naturales
llenos de calma.

No os asombréis
por ninguna causa o efecto.

2
A los treinta y tres años
cumplidos
en esta Era de Acuario,
hoy dieciocho de julio
de dos mil años y tantos,
en plena hecatombe
del siglo veintiuno,
después de haber muerto
y retornado a la vida
una y ciento de veces,
inicio este canto profético
para todas las naciones.

3
Es cierto,
he habitado las barracas
y masticado la miseria,
navegando
en las más remotas
aguas virginales,
puestos
a prueba de fuego
el fulgor de mi espíritu
y mi cuerpo.

4
Es por eso, que
no busco la luz
sino la oscuridad,
porque sé
que detrás de las tinieblas
está el sol.

Y que el pobre corazón
del hombre, es apenas
un punto
en la cuadratura azul
del Universo.


5
Por ello,
hoy quiero jugarme
el todo por el todo
en este claro día
(sin que me provoque nadie),
cual un ser libre
que vive y piensa
libremente.

Diciéndole adiós
al dorado silencio
y a mis cosas.

6
A estas alturas
de mi existencia
- no temo confesarlo-:
he bajado al cielo
lleno de esperanzas, y
a contra viento y marea
en un mar de tinieblas
ha sido mi alma
atormentada
sin ninguna compasión;
he subido al infierno
también, y cuán feliz
y solazadamente
he disfrutado
de su enorme claridad.

7
Mas, preciso es
que sepáis,
he jugado alternadamente
en el Tablero del Universo,
ajedrez
con Jehová y con Satán.

Testigo es Jesús.

8
Pero
¿no son acaso
el cielo y el infierno,
Dios y el Diablo,
estigmas
que el humano
se ha creado para sí?

Fatuas esperanzas
para consolarse
al no encontrar explicación
de, cómo ni cuándo,
ha aparecido
en este Sistema de Cosas.

9
El árbol
del Bien y del Mal
habita el pecho
de cada hombre
o mujer.

Tened el Conocimiento
suficiente
para comer de sus frutos.

Y cuando
lo hayáis logrado,
rompedle al sol la cara
con un palo.

El profeta Nietsche
dijo:
“Allí donde crece
el Árbol
de la Sabiduría
se encuentra
el Paraíso”.

No temáis.

10
Hoy me siento
hermosamente bello
en mi más íntimo
elemento, cual
un Fauno herido
sin Dios,
sin Ley,
sin Patria y
en mi interior
convergen
todas las maldades
del mundo,
para que yo
las purifique.

11
Ya he dicho
en uno de mis escritos
a viva voz:
No he venido
a salvar al mundo,
a Nada
ni a Nadie.

He venido a condenarlos
y a condenarme
a mí mismo.

12
Ah!
¿Queréis
algo mejor?

Soñad.

Grande, estoy
seguro,
ha de ser
vuestro corazón.

En nombre del polvo
y la esperanza.

13
No os detengáis
y sed vosotros mismos.

Toda creencia
en un Ser Superior
atavía mis sentimientos,
por ser ésta
oscura metáfora
que debemos descifrar.

Cósmico es mi odio
hacia toda idea
de salvación,
pues la considero una burla
para cualquier sensata
inteligencia.

14
Mi pesimismo
es mi optimismo.

En esta cruel podredumbre
no hay Dios
ni Hijo de Dios
que nos salve un pito.

Todo depende
de ti y de mí.
Depende de la unidad
de nuestros corazones.

Entendedme.

15
Os digo
una vez más:
No escribo para la mente
sino para el corazón.

Mi Reino
más que
de este tiempo,
es de un venidero;
pletórico de fe.

16
Vengo de un mundo
diferente y
voy hacia otro
igualmente diferente.

No os asustéis.

Sólo soy
un ave de paso:
¡Aprovechadme!

17
Yo Mismo
mi Dios y mi Profeta,
nadie abajo
ni encima de mí.

Mi corazón
es el Universo,
habítalo tú
con la misma sinceridad,
con la que lo habito yo.

18
Oh, vosotros
incrédulos,
que habitáis este planeta
y que a cada instante
lo destruís.

Quién sabe
sea éste el punto
de mi Creación.

La intensidad
de mi ausencia.

19
Ah... permíteme
una vez más:
No escribo
para el alma del hombre
sino para el alma
del mundo.

Mi canto emerge
de los tres reinos de
la Naturaleza
y raudo se encamina
hacia todas las auroras.

20
Me es indiferente
si hay un solo individuo
o hay muchedumbres
escuchándome.

Para gente sensible
e inteligente yo predico.

De pie, hacia
los cuatro vientos,
cual frutos prohibidos
mis versos expando.

21
Mas
eso qué importa,
hermana y hermano.

Hoy quiero dejarte
un mensaje
de paz y de esperanza,
de amor y de solidaridad,
a través
de este Libro Blanco
que para ti
apertura sus páginas.

22
Tenlo por cierto
camarada,
tú que eres culto o ignorante,
a de ser siempre
mi excelsa figura
entre vosotros.

¡Seguidme,
si tenéis sentimientos!

(De: El Libro Blanco)

San Pedro de los Aleros, 18 de Julio del 2004

Dios Dado

INSTANTÁNEA

INSTANTÁNEA Fotografié mis sombras
Resulté defectuoso

(Paul Deviner)

Miro esa fotografía mía-tuya-mía

Una , dos y tres veces culpable

Mío-tuyo-mío
Hay perros que ladran

Con las voces de un niño



Si me vieras con tus ojos

Me mataría

Odiaría todo-nada-mío

Me miro con los ojos de ahora

Examino algo tuyo en mí

Y me veo cerdo y nicotino

Cerdo que repasa cerdos



Se delata el pecado

Hay algo en ese rictus falsario

En aquel acto de mirar

Lo que no debieras

Y recordar:

“Con error fui dado a luz

en error me concibió mi madre”



y en mis ojos algo tuyo –mío-tuyo de ayer

desnudo en mi esencia

no veo el sol

no veo que se lave la mañana

en la que me encuentro/ en la que te encuentras



nunca lleves las manos así

deshazte de tu ropa

de los deseos insatisfechos

que te saltan de los poros

con la exaltación de tus cabellos

y el viento

que nunca se sabe de dónde viene

olvida todo lo que soy

tuyo-mío-tuyo

mío-tuyo-mío

palmera encadenada a lo que fui

me sostengo y caigo

y disfruto tanto el caer

sin tener la estatura exacta

de mis lamentos

en algo tuyo-mío-tuyo

y en lo no dicho

bragueta abierta

y en lo ignorado

con la actitud secreta

de ocultar lo estulto

solo polvo y carne

minucioso en los ojos

palmas de dromedario

solo tuyo-nada-mío

y ninguno

camisa abierta

entereza cortada

congelado en el tiempo

abrazado a mi espacio

me veo solo

ante mi rechazo

ante mi y con otros ojos

desde aquí

y en la otra marea

en la que he puesto mi conciencia

que avanza con cansado acento

sin confesarlo todo

y tal vez

las heridas que me infrinjo

sean las que aseguren mis culpas

si fuera posible beber la ebriedad

entregarse de lleno a la negrura

amarse con intensidad primaria

y colgarse de una rama

fingiendo no ser de carne

dios rabioso este que soy



sin sabát que me reprima

con mis versos

que saben a muertos

y ya nada me detiene hacia la verdad

lo diré todo

mostraré en mí los resultados de mis culpas

algo-nada-tuyo-mío-nada

y tal vez

nos sea propicio

conservar la duda

posponerse de veras

es no posponerse nunca

retratado

retenido

para execrar

para solo ser sincero

y levantar las alas al cielo

y engañarse

como lo hacemos siempre

desde estas escaleras

cuando vi tus rodillas

por primera vez...



(Wilder Caururo, Huaraz 1976

La tristeza y la muerte del Papa.

La tristeza y la muerte del Papa. Primero, Caminamos mucho durante dos dias seguidos, por parajes desolados donde solo llamas y pastores habitan eso que se llama el interior del pais, acampamos en una cabaña que tenia aun las pintas de sendero luminoso, y nos acogio con una hospitalidad que solo puede ser la andina un ex compañero, que se habia paseado por la mitad de las carceles de maxima seguridad del pais, incluyendo qenqoro, asi que fue vecino mio, y no tenia reparos en meterse a mitad de un rio de puna a 4000 de altura y de noche, para luego comer truchas fritas. Ya ni hablamos del precio de la papa que en la zona esta hasta 15 centimos el kilo, una mierda. Y luego Devida no entiende porque la gente siembra coca. Pero bueno, caminabamos por esos parajes desolados para todos menos para nosotros que veiamos a los pastores y sus estancias, chozas de paja, y llamas, auquenidos que no tuvieron la suerte de ir a Harvard, pero que trabajan dignamente, cargando -en tropas de hasta 300- oro sin procesar desde la ultima cordillera del Huallaga. Entonces llegamos a un pueblo, y conversamos con un señor que rato antes saludamos mientras trabajaba en su chacra y despues supimos era un activista de la reivindicacion etnica, y conocia a liderres indigenas de toda america, desde Rigoberta Menchu hasta muchos mas. De que se puede hablar con alguien asi, de todo pues, de todo menos de la muerte del Papa. De la muerte del Papa me entere al llegar a Cerro, la ciudad a mayor altitud en el mundo, todos los periodicos con que el Papa agoniza, y en la tele del unico chifa de Cerro, la CNN en ATV, que se murio el papa, y el cuadro era igualito al descrito en Angeles y Demonios del gringo este que escribe brain candies con una facilidad envidiable, pero bueno, alli, el Papa, muerto, y zaz, la tristeza: segun Nostradamus, el Papa que viene es el ultimo, y despues esta esa hecatombe que ha de borrar a las 3 cuartas partes de la humanidad, seguramente para que Bush, que hablaba del papa con tristeza porque la derrota del comunismo fue mitad obra suya, y solo de el, sobreviva en el primer refugio nuclear de la esquina de la 5ta avenida, pero bueno, a mi me dio pena de los que quedemos despues de eso, seguramente hemos de sentirnos solos. Ya no habia el Comercio, una pena por lo del Pakatnamu, pero estaba Peru 21, integramente dedicado al polaco. Yo estaba por mandarlo a la mierda y desearle el infierno, porque claro la mitad de la derrota de la URSS fue obra suya, pero no dijo ni pio con lo de Irak, ahora ultimo, ni dijo nada con lo de Honduras, ni Nicaragua de Nicaragua ni del Salvador, que hasta es un contrasentido, pero seguro le hechó bendiciones a los contras, ademas me entere recien, que segun su catecismo no pagar impuestos es pecado (ademas del famoso cambio caleta de la letra del padre nuestro, de "perdona nuestras deudas asi como nosotros perdonamos a nuestros deudores", por "perdona nuestras ofensas asi como nosotros perdonamos a los que nos ofenden", eso porque era casi una ofensa que el tercer mundo quisiese que se le perdone cristianamente la deuda externa, mas facil salia cambiarle la letra al padre nuestro, y la gente se olvide que las deudas hay que perdonarlas). Me estaba importando poco darle mala onda a la pobre alma del Papa por todas esas cosas, pero entonces vi una foto de Sacsayhuaman con un millon de gentes alli para recibir al papa, me acorde que la mamacha Carmen fue llevada en andas desde Paucartambo para esta alli ese rato, y sobre todo me llamo la atencion que el Papa haya arrancado mas de un suspiro a la gente al hablarles en quechua y en aymara. Pense, solo por eso se merece el cielo, asi vaya a estar solito en el, yo me quedo con el cielo de Swendenburg -esta mal escrito?, no importa- o de Borges, asi vaya a estar solito en el.

g.v.e

Gonzalo Valderrama E.

Para labios amigables

Para labios amigables Siempre serás pequeño captus
de labios espinosa enredadera
labios enchanté muy corteses
-relamía-
al colgarse en la espina comunal del lego

adoraba sus graciosos senos verdes
aunque me llenara de esquinas al besarlos

senos verdes a flor de manos amigables
ostentaban el azul tesoro de la cochinilla
extraviada quizás en su pubis esmeralda

espinas en una lengua que ya es insensible cachano
espinas en su sexo cuando fornicabamos
acarician mi espalda verde
mi sexo verde
espinas espinas espinas doradas en mi cuello

los cactus hieren la rosada mejilla de los primeros enceuentros

-ese captus sigue junto a ti-
así parece
está sembrado en una maceta que es mi ombligo
desde allí sus labios se estiran como queriendo abrazar a
alguien
o tal vez para ahorcarme mientras me besa

-por qué no las trasplantas a contracosta-
sus raíces ustedes las llaman mis venas
el tallo kirie yemas que son mis dedos palabras y labios
quienes proclaman la ingrata ignorancia de la costumbre

pincel n.2: el de los senos
nuestros ombligos
y la muerte
nos regala el terno desnudo de la piel
piel que ya no es verde
sangre ni roja ni azul
pues ambas savias al mezclarse
ahogaron la boca de estacas
al intentar cosechar las mismas de fogata
en la última cópula de las nubes.

“Un poema es vuestra piel surcada por el látigo del recuerdo”

“Un poema es vuestra piel surcada por el látigo del recuerdo” Labios Hampones responden a las deudas
(azul sonrisa azul mentira)
una sentencia de la carne

entierro los penates en el recinto de sus senos
donde las manos rodeaban el viñedo del padre
y los cráneos de los hijos

La tierra enmarca mi nombre
Una tumba era su amado ombligo
-a veces era una ciénaga de promesas-

la piel vallado contra mi cuerpo
otro muro silencioso silbaba al unírsele
ya sin aliento

dos altares sobre la piel
mientras el arado de las uñas
surca el cuello los hombros las espaldas
la espalda los hombros el cuello
el cuello la espalda la espalda

el tiempo se hizo arruga
él exigía libaciones y sacrificios
allí inmolamos el pasado de nuestros hijos
y te desvaneciste poco a poco
con los carbones encendidos
sentada aún en el altar de agni
esperando
aún esperando ser la preferida
en la ceremonia de la muerte.

Nuestras noches falsas.

Nuestras noches falsas. Anoche soñé que dormía con una mujer casada. Llegué junto a la lluvia violenta. Llamé a su puerta sabiendo que estaba sola. Su sorpresa fue grande. ¡Tanto tiempo!, dijo. No tuve palabras, y no importaron. Luego estuve en su lecho. Me estrujaba susurrando: “¡tanto tiempo!”, una, y otra vez. Sentí sus lágrimas mojando mis mejillas; como la vez que me dijo que no nos veríamos más, que ya no estaba sola, que llegué tarde.
Hablamos poco, el tiempo era corto, importaba el instante. Tengo que amarte, dije, no esperando respuesta; no la dio… Tocaba su piel y era la misma, aquella que antes se abrasaba con estas mismas manos. La identificación fue instantánea, suficiente para enterarme que aún esperaba mi piel respirar con la suya; acaso rememorando momentos lejanos; idénticos a los de sus sueños, y a los días bajo el sol o la lluvia, en un bosque... Ella volvía de cuando en cuando al mundo real; inquieta, rogando esto no fuera solo un sueño de los tantos que tenía, y no debía soñar, porque entraba en los míos y se negaba a salir. No debía el tiempo consumir este encuentro, mas indiferente, lo hacía; como antes.
Quedó dormida en mis brazos, rogando me quedara un instante. La vi dormir. No quise interrumpir su sueño apacible. Soñé mi propio sueño, despierto: soñé que la lluvia nos mojaba al pie de un árbol, violenta. Empapados, amantes, sintiendo las gotas caer persistentes, como ahora a la casa soñada; entonces le pedía con la mirada, como ahora a su rostro dormido, no me apartara de su mente, cuando en realidad nunca lo hacía. Soñé que la llevaba lejos, donde nadie pudiera encontrarnos; y que la tenía no esta noche sino todas las noches, con todos sus días; y que la vida que llevo no era más que un sueño, absurdo; que su vida no se había separado de la mía, para perderse en lo que era hoy; que sus manos no tocaban más que mi piel, y que el tiempo se hacía eterno para ambos; lejos, muy lejos; allá, de donde no se podía volver…
Desperté estando despierto cuando ella todavía dormía. Atisbaba el alba, la mañana se acercaba para sorprendernos en un instante imposible. A mí, despertando en el lugar equivocado. Y a ella, soñando, con el sol en el rostro, en mis brazos, como antes… La lluvia, cesante, informaba el tiempo de partida. No quise apartarla, quizá soñaba en nuestro mundo fallido, o que hacíamos el amor, como antes, así, por gusto. Temblorosa, complacida, coqueta; intuyendo su naturaleza, pues no sabía como antes, sino a forzado, infringido, prohibido. Debió esto inquietarla; sentí su sobresalto repentino, mas apagado al sentir mi respiro. No quise despertarla, pero lo hice. Pidió un minuto más, como antes; ¡cómo negarme! También soñé. Soñé que hacíamos el amor, en pleno día, a escondidas, al pie de un árbol, refugiados en bosques de mañanas floridas; en una casa de la que despertamos enlazados al amanecer, y que sólo los dos conocemos, escondida siempre, ahí… Desnudos, lúdicos, lascivos, amantes; sintiendo como antes, felices; con el vértigo de sentirnos descubiertos por alguien; quizá el guardabosque; mas vencidos por la pasión, indiferentes al tiempo, a nuestros mundos, a todo.

Sonó la puerta, esa que nunca lo hacía. Nos descubrieron. No el guardabosque, o el esposo olvidado, sino su madre, que siempre estaba; como antes. Apenas tuve tiempo para refugiarme donde ya sabía yo (sugerido en mis sueños, habilitado en los suyos). Algo la delataría, su madre siguió mis pasos, llegaría a mí directamente… Al encontrarme gritaría, y sabría de mí. Sería el fin. No era justo, no se lo merecía.
Desperté. Desperté y aún dormía en mis brazos. Soñaba, quizá que hacíamos el amor: en un bosque, bajo árboles, o en una casa bajo la lluvia violenta, no importaba. Era tarde, no quise interrumpirla. Desperté.

DANIEL GONZALES ROSALES

TIEMPO

TIEMPO Tinta indeleble, crayolas,
óleo pétreo en el velo del alma en la que pintas tu
nombre, palitos de quenual en la que me encarcelas
como un bordado mantel.
Pensaste con pies descalzos
manos vacías y fe moribunda.
TErmino siempre pensándote
a las orillas de esta soledad,
por las heridas de mi costado, por los espacios que deja
tu nombre, por la fe que dejas caer
comohojas tras tus pasos
¿Cómo olvidarte, si tus recuerdos se enredan en mis
pensamientos...y mis pasos en sus huellas dejaran
silbando tu nombre?
los relojos se han quedado marcando
las vocales de tu nombre,
los jardines guarecen sus capullos esperando
la garúa de tu voz, los tejados recitan
sueños pétreos de campana, desde la ventana unas
manos vacías leen tu nombre y de su corazón cuelga un
recuerdo cual vela que calienta la noche oscura.
Crayola, lápiz y carbón
silueta, bosquejo, trazo
entre el azul y la arena
fantasmal mujer de pincel

Richar Emerson Toro Polo

REZAR DEBIERA SER UNA OPERACION...

rezar debiera ser una operación
bosquejada dactilarmente
con resultado en el mismo cauce
en que se desplazan nuestros pasos
a.s. si puedes oirme
con el relieve de esas viñetas ópalas
arrañadas en tu corazón,
perdóname,
tómale una fotografía a mi idea,
descolorida pero idea,
con tus ojos que no son,
a mi lírico y heróico afán de verte
caminando en la vida,
con tus pies que no son
y tus rodillas que tampoco.
duérmete, duérmete ya!
porque es necesaria esta herida,
como nacer para morir, pero tú no naces
te quedas amagando posibilidad
inquietando
umbrales pacarinas zócalos
reseteando un final hasta el final mil veces,
a.s. duérmete, las crisopas cazcalean,
no es verdad el sueño humano apadrinado por azar
el mundo reduce los flecos de tus sentidos,
las colas de los cometas,
elimina la precepción real de los espejos,
la cita perfecta en el vértice de media luna
es la maqueta sostenida por hilos transparentes
que jalan a su antojo los ácaros acoquinados en el zaguán.
a.s. duérmete!
dormir será algo si tú te duermes,
y si no puedes cerrar los ojos que no tienes
porque imaginar duele,
dobla esta manta que he estado escribiéndote.

NORMAN MENDOZA ROCA