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AUTOSCOPIA

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i caer

i caer

... i caer
dejarte caer de costado a tu lado
e hiriente
como quien invita a soñar o a perderse
patadita al cielo para que nube se deje de llorar

i salar este lugar
i voltear página sobre la ola
azul ola de esta hora que no es azul
i ya nada es cierto i ya nada sobre este desierto
de piel i boca
de manos i pies
de asquerosos ciempies
la caracola ahogada de tiempo i soledad

salar i caer
caer i cantar a tu siniestro lado
siniestra noche mi callada amiga
me acurruco en tu cada vez más dulce sueño
donde ya no ves
donde me vuelvo rinconcito al fondo de una esquina
puntito de nada
sobriedad de la sangre que ya no bebes
espíritu sangrante de desaparecida voz

caer i salar
como si fuera fácil esto de andar sin obtener respuesta
i ya duermes
dulcemente duermes
reina de los confines
sonrisita de sal...


RASA AGAFAR MOERCH EUCKATONYEN

CÁNTAROS DE POESÍA Y ARENA

CÁNTAROS DE POESÍA Y ARENA


Para Alejandra

QUISIERA

Quisiera que seas mis manos por un instante

para que entiendas lo complejo de escribir versos sin tenerte a mi lado

la oscuridad en mis pasos deja huella en cada esquina

un rostro lúgubre me observa desde su bóveda con un ojo de cristal

y no sé qué hacer para deteriorar los minutos

y unir nuestros momentos en algún punto del universo.

Quisiera que veas con mis ojos

la horazul que asoma su silueta en las avenidas

para que comprendas lo doloroso que resulta ver salir el sol

y no capturar tu imagen con mis tentáculos de agua.

Quisiera que escuches con mis oídos

que percibas con mi olfato tu propio aroma

que hables con mis labios…

para que recuerdes la tarde revestida de aros rojos y melodías marinas

para que respires el aire que la mañana guarda en su regazo

para que recites a la primavera los versos de amor que te escribo ahora.

Quisiera –pequeño ángel de alas transparentes-

que ingreses en mi cuerpo y recorras mis entrañas

para que sepas lo duro que es amarte

lo difícil que sería olvidarte

lo imposible de callar… callar… callar…

para que el tiempo siga su curso

y los colores no diluyan esta magia.

Odiaría tener que borrar todo lo escrito en esta hoja desierta

echar tu sonrisa al viento

cerrar tus ventanas para siempre

y esperar la llegada del otoño bajo los cerezos

observando cómo caen lentamente

las flores muertas de mi vida.

LA NOCHE

La noche te escribe…

La noche se convierte en mis manos

las estrellas son mis ojos

y contemplo tu sonrisa lunar

emitiendo besos fugaces.

La noche nos observa…

La noche se conjuga con nuestras pupilas.

La oscuridad es mi cómplice.

Somos parte de las tinieblas

Caminamos volvemos nos miramos:

no son necesarias las palabras.

La noche expulsa una canción prohibida.

La noche y yo somos uno solo.

Estudiamos las tormentas de tu rostro.

Tus ojos de Vía Láctea me iluminan.

También son mi abismo.

Son la melodía que la mañana censura.

Son los versos que en silencio te escribo.

La noche es poesía.

Vuelvo a tu mirada cada décima campanada.

Vuelvo a transfigurar mi semblante impuro

en colores dulces… en color de luna…

Nuestro desierto abre paso al universo.

El universo es el pensamiento de la gente.

La gente no comprende la soledad de los desiertos…

No existimos más que tú y yo en el universo

en las estrellas

en la noche

Christian Ahumada Heredia

CARTA EN ARCO IRIS

CARTA EN ARCO IRIS

Sé que no podré escribir nada que no este escrito ya entre el aletear de mis párpados y es por ello que quizá sientas – mientras leas estas letras - la fragancia del geranio que florece en mi pecho cada vez que te pienso.

Quizá pueda:

Exagerar tu sonrisa y
Amueblar mi corazón (con cada una de estas letras)

Quizá deba:

Adiestrar un girasol que sonría cada vez que te vea
O
Amaestrar pájaros que en tus ojos hagan piruetas
Quizá pueda, quizá deba

Es muy probable que no maduren manzanos en la estación que te este poblando
Y que yo tenga
Que colgar como un fruto maduro el sol en tu ventana

También se podría:

Caminar en dirección contraria al del planeta
Alquilar una bicicleta y mudarnos de corazón
Pero de nada servirá si tus ojos no se agrandan
Mientras leas
ámame con la misma paciencia y ternura de las aves que están anidando
FILONINO CATALINA

CANCIÓN

CANCIÓN


No dijiste nada para imaginar un arcoiris en tus cejas

y este atado de músculos y piedras

pedía una confirmación de esferas huecas y cuerpos embarrados de luz

y alguna palabra una pequeña hacia la nada

o hacia todos los confines del cosmos.

No dijiste nada tampoco y mi voz se quedó rota

en una esquina de espadas rojizas y absurdas

en un laberinto de voces invisibles

donde ya no estabas.

Quizás no supiste saber de estos secretos gritados

en la hoguera indescifrable de un beso

esta simple lluvia alada de moscas doradas

donde no estás...

Te confieso a ti, hoy día entre reinos extraños

y canciones de Sabina

pensaba en ti mientras subia al lomo de los dioses

y cabalgaba tan dichosa hacia el silencio

o hacia el ruido más etéreo

y es que es así, tú siempre olvidaste ese astro

que yo veía desde tus ojos

y es hora de que mis colores partan

de esa imagen que eres tú.

ROXANA GHIGLINO.

MAGIA

MAGIA

Hola, grillo.

-Hola, estrella.

El grillo canta,

la estrella gira.

El grillo de tanto cantar

se hace estrella.

De tanto girar se hace grillo

la estrella.

-Adiós, grillo.

-Adiós, estrella.

Omar Aramayo

LA CANCIÒN DE LA CUCARACHA

LA CANCIÒN DE LA CUCARACHA

AUTORRETRATO


Yo también
fui un señor de lentes
que por las tardes
- siempre después del maldito tráfico –
regresaba con hambre a casa
perdido
caminando entre señales de tránsito
con el semáforo
indicándonos el tiempo reglamentario de nostalgia
y la vida acusándonos con esa inmensa fila de autos

Aprendiendo a ser noche
recogiendo las estrellas que resbalaban por nuestro rostro
echándonos la vida y la familia en la billetera con
una casa que los domingos olía a
pescado frito
cebiche fresco
y
cebada fermentada


Estudiando
La mejor manera de robar las manecillas del tiempo
echando espuma
echando baba

Llorando...
incluso por otras penas
esperando luz verde
deseando
- más aún cuando anduve borracho –
la muerte y la mujer ajena

columpiándome
en las piernas de una mujer que gime y dice que me ama

Yo también
- como cualquiera –
di
un tierno beso a la frente de mi madre
un sábado por la noche
antes de salir a esa juerga interminable

SE TE PARECE ESTE GOBIERNO


Despedido de tus caricias
Pasé a ser
Fracasado inventor
Del aparato que me devuelva tu sonrisa

Despedido y sin un centavo
Protesté frente a tu casa y exigí
Ser pastor de las aves que se agitan en tu pecho
Pero tú
Como todos los gobiernos
Utilizaste
La represión policial de tu silencio.

POEMA PARA MACHOS

(Para María Emilia a destiempo)

Soy la vergüenza de los machos
el cornudo
al que engañaron por un miserable plato de lentejas
él que se dejó besar
hasta quedar
con la misma desnudez y vergüenza de los postes meados en las calles

Soy el cornudo
primo hermano del venado que
cojudamente se emborracha y
cuenta a sus amigos
sus hazañas en la cama
el número de maridos engañados
las mujeres desvirgadas
Cuenta
mientras su mujer queda
desnuda y tibia
como la mitad de un pastel en otra cama.

POEMA PARA TU RECUERDO


Tu recuerdo
molestoso como un perro dando vueltas alrededor de mis pies

Tu recuerdo
interminable tu recuerdo
como una horrible sopa de fideos.

POEMA FEO

A ti no te escribiré ningún poema
tampoco
llegaré a ti con el ramo de nervios tras mis manos

Por ti no me querré matar
ni me embriagaré
como un bruto repitiendo en cada trago tu nombre

Contigo no miraré
coquetear al sol
como una colegiala a las seis de la tarde

A ti no
te desnudaré con el mismo cuidado que tengo al repasar un verso

Para ti seré
el vago descuidado que se jacta de tener el pecho atravesado por el rumor
de las olas de una tarde lejana
contigo veré
caer el sol
como una piedra más de las tantas que voy tirando al agua.


POEMA PARA QUE NO TE ACUERDES DE MÍ

Para que no te acuerdes de mí
acuérdate de lo tonto que soy
acuérdate:
De lo torpe que soy bailando salsa
De mis estúpidas borracheras
De lo infiel que he sido

Acuérdate
de lo celoso y furioso que estoy
Y no olvides
aquella vez
que te puse encima la mano
ni
de lo animal que soy cuando te cojo
tampoco
mi costumbre de escupirle al mundo en el centro de sus plazas
mucho menos
te olvides del desorden de mi cama i de mi cara

Para que no te acuerdes de mí
acuérdate de lo poco ambicioso que soy
Y que nunca tendré profesión ni casa
Acuérdate
de lo infantil que soy escribiendo versos
Pidiendo
prestada tu voz para despertar a las hormigas

Pero sobre todo
¡NO TE OLVIDES!
de lo peligroso que es vivir
con un hombre que se pasa todo el día
P e n s a n d o e n t i

POEMA PARA EL REGRESO


Nada encontrarás fuera de sitio
(lo prometo)
mi corazón seguirá siendo el mismo
y además
estará en el mismo sitio
(a la altura del pecho y
ligeramente izquierdo)



MEMORIAS DE UN DEGOLLADOR
O
EL MONSTRUO DE LOS CERROS


PRESENTACIÓN

Te ofrezco mi historia
Como a dios el cordero tierno

Entrego mi vida
En esta fresca piel de mujer ya muerta.

CAVILACIONES I


Te he visto cruzando pistas
paseando
tu sonrisa como a un animalito amaestrado

He mirado mis manos
- como quien sorprende
en total desnudez al sol
desflorando la mar por el Oeste -
y escuchado
el llanto de una piedra que golpeaba a otra piedra.

CAVILACIONES II

El verbo es verbo
Pero yo soy hueso
Soy carne
(animal de camal)
lloro
por llorar
y mis lágrimas saben a langostas con hambre

Aún araño la noche
y la mirada se me pierde
como ave que emigra en el cielo.

CAVILACIONES III

Para mí el sol no son los ojos de nadie
y no tengo un Jesús que multiplique mis pescados ni mis panes
pero
guardo un Judas / que / me / besa y me traiciona.
AUTORRETRATO II

Yo soy el día que por las tardes se hace noche y
de noche / muy noche
madruga para asomarme como el sol a tu ventana
a veces digo cosas bellas
digo por ejemplo “la ignorancia de mi piel sólo sabe el abecedario de tu cuerpo”

yo nací como cualquiera
y aprendí
- muy pronto -
que el sonido del hierro era más intenso que cualquier verso
tengo
como joby hacer cañas de pescar y luego lanzarlas al cielo
– uso de carnada mis ojos o los ojos de cualquiera –

a veces pido el mundo pero es mentira
porque sólo quiero un lugar para mis manos

yo también río y lloro
pero
cuando lloro me interrumpo el llanto
porque / pienso
que inventaré la mar
a veces
juego con la palabra
la desnudo /la visto
y la vuelvo a desvestir para encontrarme a solas con la palabra
y entonces
concluyo
- siempre concluyo - en que será mejor decirles nada.

CAVILACIONES IV

A veces camino muy de madrugada
recogiendo
hojas secas como palabras
palabras muertas como aves

Me siento al borde del abismo que soy
y compruebo que nada es lo que ahora
atrás o encima
la luna desaparece como la emoción de mi primera comunión
abajo
sé que mi carne sería
un dulce cuadro devorado por los carros.

CAVILACIONES V

A veces
duermo y despierto con la ausencia de un brazo
(aquella maquinaria ortopédica que aprieta su dios en la mano)

Entonces

me visto de murciélago y duermo
con los ojos más apetitosos
que jamás se hayan lanzado al espacio.

CAVILACIONES VI


Hago
llover mis cenizas como carbono que viste al mundo
Y el mundo da vueltas como trompo en la palma de mi mano
Pienso:
¿acaso el mundo sea
un enorme huevo y el hombre
una oruga en el tiempo?

Dejo crecer mis manos y las echo al mundo
y a mis manos
no les interesa el mundo
se van al bosque
y regresan
con unicornios y centauros
a veces traen
dos luciérnagas en el rostro de una muchacha
pero mis manos tienen la manía de crecer más allá de lo que les permite el día
y
es por ello
- que a mis manos -
las podo en primavera.

ACERTIJO

A d i v i n a a h o r a
e n q u e c e r r o le c o r t o e l c u e l l o
a esta hostia desnuda
que me gasta el tiempo.

FILONINO CATALINA

De piedra y mujer

De piedra y mujer

(1996 – 1997)

Y uno quiere a una mujer para olvidar
que tras el sueño morirá


UNO

Lluvia Sol

Pienso en esa mujer que el tiempo me arrebató
Cuando veo mi rostro en un espejo, en un libro, en un zapato,
En el desorden bélico que se apodera de miles de hojas sueltas sobre la mesa

Pienso en esa mujer humedecida por la lluvia
Cuando la luna atina a mirarme
Y hecho un bobo digo que la quiero

Entonces apuro el paso y me marcho para casa
A escribir hasta agotarme

Pienso en esa mujer siempre
Y en los días nublados, incoloros
La imagino desnuda por los aires

Olfateo su presencia tras los húmedos vidrios de un café
Su forma apetecible empieza a dibujarse con la lluvia
Y en ciertas noches de delirio y desvelo
Mi sueño la persigue en el último rincón de la palabra


Alma llena

Me besas con tu alma llena

Me besas
como apretando una piedra suelta

Te podré querer
Aunque no vengas más a mí
Ni me beses con tu cuerpo desnudo

Te podré querer
Aunque sólo me pidas
Que tome el camino de tu sombra
Y me pierda


Tu espacio

Tu espacio
Es aquel donde pasean mis pupilas

Una fórmula extraña
Que se empeña en mí, siempre

Tu espacio
Es lo que percibo de la vida
En el café de cada mañana

E
s

e
l

p
é
n
d
u
l
o

d
e
l

t
i
e
m
p
o

Es lo que más amo
En las estaciones crudas y lejanas


El principio

Desde dónde empiezo a quererte
En qué estación del agua

Desde dónde crees que te amo
Pasillo de sueños

Desde siempre cabecita roma
Corazón risueño
Desde siempre


Me tendrás

Como una gota suspendida
Me tendrás
Aunque no encajemos
Y algo de nosotros quede puro

Como un mar sin orilla
Me tendrás
Aunque no busque más
Tu boca inquieta

Si no te amara
No extendería los brazos
Al amarte


He de decirte adiós

Porque no has vuelto en abril a casa

Porque no has tenido
Sombra y cabellera
Caminando durante el día
Hacia la plaza

Porque no has tenido, amor, más alegrías
En mi cama de poeta

Porque esconde sólo penas
El ropero de los montes

Porque no has tenido
Más beso y más amor para mí

Porque no has visto y no verás
Lo que mi habitación recoge en su desorden
He decirte adiós en mi poema

DOS

Amo a esta mujer húmeda
que habita el incendio del agua

1

Al menos María me ama
aunque yo sea así de triste,
en minúsculas

Al menos ella es sugerente
en mis dolores.
Y si soy infeliz
no ha de ser jamás su culpa

Si hasta sonrió al mirar la luna
coqueta
en sus mejillas

Al menos María alimenta en sus ojos
de niña
unas ganas de quedarme

Y si aún duermo y sueño,
si me enamoro en diéresis
y bebo agua,
si espero algo bueno de esta vida,
a María se lo debo

Al menos ella juega
y destella
y hace fiesta de muñecas

Y si en casa hay un árbol grande
y un pequeño niño
y si aun algo en el futuro me cautiva
son sus rondas y su cara de muñeca


2

No hemos de amarnos más
en este viaje

He percibido en este otoño
la tierra húmeda de indios cercanos
y en el espectro de sus formas he hallado
una pequeña niña bajo la lluvia

No hemos de amarnos más
¿para dónde iremos?

He creído esta mañana
en la azul manera de unos ojos al mirar.
He creído en el amor grande

Mientras la calle temblaba para llorar
no hemos podido amarnos más,
y en la lluvia me he tendido para siempre

Hemos perdido tanto
que los años se nos fueron tristes
y ya nadie más nos unirá como al principio


3

Nada nos ata, mujer; ni un beso, ni una estación,
ni los blancos lirios que se fueron

Ni una palabra, ni una vocal
hermosamente conjugada en el silencio

Nada nos ata, ni la esperanza,
ni la mano azul del Génesis

Nada nos ata en la pausa ni en el infinito.
Para qué quieres que te quiera
si tampoco me amarías

Nada nos ata mujer, ni una caricia,
ni una estrella nostálgica
que podamos compartir

Sólo nos ata nuestro propio olvido
y un libro de versos
que nunca te leí


4

Nuestra casa
es lo que separa al mundo de nosotros,
lo que determina la calle sola y monótona
(con los seres de siempre,
sus complejos y sus modas)

Nuestra casa
nos esconde de lo común y cotidiano.
Nos mantiene puros.

Más allá de la puerta se rompe todo encanto
y todo cuanto es nuestro en nosotros

Esta casa
es nuestra paz y escapatoria.
Dentro de esta intimidad
hemos vuelto a descubrir el fuego y,
acaso,
nuestro primitivo instinto de vivir.

Nuestra casa, mujer,
es lo que separa al mundo
de nosotros.


5

Quiero pensar en tus ojos
fugitivamente

En tu cuerpo como un prisma
por el que atraviesa la luz en círculo

Quiero pensar contemplativamente
en mi planeta de piedra caliente.

En el instinto, métricamente;
en la rosa, estacionariamente

Quiero pensar en detalle
lo que esta tarde
me diría de ti, a solas

En sus figuras,
en sus árboles disueltos
con la brisa

Quiero pensar
lo que las cosas borradas del mundo
me dirían de ti

Una palmera oculta,
un sol que entre destellos naranjas
se hunda en el mar


6

Mujer, a ti clamo
en la onda partícula
del misterio

En la noche,
en el silencio,
en el aguacero,
cuando mi cadáver se moja
y tiene frío

Mujer, a ti te llamo
desde mi cárcel,
desde mi isla.
Lástima que la vida
no sea sólo para amarnos

Un pájaro toca su quena
para llorar en la nostalgia

Mujer, a ti clamo
desde mi amor doble
que jamás será feliz


7

Enamorado al fin de un pensamiento,
de una ilusión

Enamorado al fin de un deseo,
de una mirada confusa

Enamorado por instinto y vocación
de una luna de ojos negros

Enamorado de una sonrisa,
de un beso,
de un adiós dubitativo


8

Pero María, tus trenzas, tú.
Amor y todo lo creado.
Tiempo
Aire
Fin

Canción en el fuego
de la sala

María, observación divina
Pasión fotográfica
Pintura
Amor

Universo
Aceleración
Quietud
Estética
Ruina

María, destino
Cita
Referencia

María,
Intenso azul
Cancionero
Aroma
Viento
Beso
Soledad


9

Y el hombre
que querías que yo fuera, María,
no lo soy

No puedo ser el hombre que querías.
Que amara la calma, el empleo,
la casa, la rutina

No, María.
Soy la sombra rala
que vaga y que siente
la poesía del agua.

Soy errante en mis sueños,
en el parque, el autobús, el patio

Amo la luna,
la ciudad
la tristeza,
el vino,
los recuerdos

No soy
el hombre de pómulos finos
que corre y ríe;
tengo otro mundo, María,
que se borra en mis ojos
sólo cuando duermo

No, María,
vivo en un mundo de dibujo,
en un pupitre, en otra calle,
en una habitación a solas

Vivo entre hojas de colores
tristeza-aventura
nostalgia-ópera

Soy rupestre y libre
en tu siglo de encanto
y te amo así, María


10

Dónde estabas, mujer,
cuando en el rastro de la tierra
buscaba entre fósiles
el más extraño sabor
que me hiciera feliz

Hacia dónde tus ojos
veían España,
y hacia dónde
la casa nuestra

Dónde estabas, mujer,
antes, después, ahora.
En qué Génesis
fuiste creada

Hacia dónde te estaba viendo
cuando presagiaba mi propia muerte

Sabías que la tierra no podía ser en mí
otra cosa más que llanto,
y así me aceptaste
para lo que quedaba de mi vida

A qué hora del polvo donde dormía
me tomaste
y me diste un cuerpo,
una ilusión de enamorado

Dónde estabas
cuando en el fondo de la tierra
me encontré solo.
Cuando era sólo arena oscura,
la estrella más lejana.

Azagar (seudónimo de Santiago Azabache García), nació en Trujillo en 1969. En 199… obtuvo el Primer Lugar en … de Poesía (Universidad Nacional del Santa) y en 199… en los Juegos Florales de la Universidad Privada San Pedro de Chimbote. Ese mismo año publica, en edición artesanal, “Sueños a poesía”, conjunto de poemas en el que privilegia el tema del amor y los intrincados meandros de la subjetividad, permitiendo vislumbrar el manejo de un lenguaje que no tropieza con una metáfora elaborada, sino que se explaya en la fidelidad a los sentimientos y a la animosa brisa de las emociones.

AMORES IMPOSIBLES

AMORES IMPOSIBLES

Nosotros;
que sufrimos de amor inconfesable...
y no por ser prohibidos,
sino por imposibles.
Estamos condenados a errar eternamente;
en llantos silenciosos,
protestas inclementes.
La piel que nos congela el alma ya incendiada...
de ausencias sonoras,
de callar gemidos;
ya no siente nada tan sólo son suspiros...
por lo que siempre amamos
y por no conseguirlo.


NIEVES