Blogia
AUTOSCOPIA

Colaboraciones

ES VENTANA ROTA LA SONRISA EN LA CIUDAD

ES VENTANA ROTA LA SONRISA EN LA CIUDAD

Qué vida es está de alegrarse con un libro
De caminar por las calles y ser
La congestionada avenida por
Donde transitan las horas de los días

¡Qué vergüenza!
No saber
La circunferencia de un abrazo
O lo que contiene una lágrima

Qué vida es esta
La de ser / alimento de las calles
¡qué es esto de estar engordando al viento!
Desnudarse en soledad y ser alimento de los pájaros
De los pájaros

Antes de poeta
Hubiera aprendido
PRIMERO
A pesar un beso y cambiarlo por un kilogramo de arroz
DESPUÉS
Ser amaestrador de pájaros
Qué es esto de ser
Un aviso que cambia un pan
Por el más rudimentario trazo de tu risa

Qué dirías / si me vieras
Triste mirando la vida desde un puente
SEGURO
Darías un poco de ti a los mendigos en las calles
Y LUEGO
Me dirías
O no lo dirías
Pero de todas maneras pensarías
Que un paraguas cayendo en la oscuridad son mis ojos
Y repetirías en silencio
“qué vida es esta
concluir que en la ciudad la sonrisa es ventana rota”
pero yo
terminaría el día como siempre
amenazando
como con una piedra mi corazón hacia tu ventana.

FILONILO CATALINA

DEFENSA DEL ANCIANO ENCONTRADO EN EL PERÚ Y A QUIEN SE LE ATRIBUYÓ SER EL CRISTO

DEFENSA DEL ANCIANO ENCONTRADO EN EL PERÚ Y A QUIEN SE LE ATRIBUYÓ SER EL CRISTO

En mi país cuando llueve
Nacen lágrimas con nombre propio


Para empezar soy ateo y
las únicas vírgenes que he conocido han sido en mi lecho
Yo no nací en ningún pesebre
Y mis padres me enseñaron que era de mala educación discutir con los ancianos

No sé de apóstoles
lo único que me ha seguido a todas partes
es la pobreza y este perro chusco

Quizá me puedan acusar de alterar el vino
pero como ven
soy peruano y hay que vivir de algún milagro

Les repito que soy ateo y no creo en la resurrección de ningún muerto
me hubiera gustado defender a esa tal María Magdalena de esos putañeros
pero les he dicho que no desafío a los ancianos

Yo más bien pregunto
acaso no son ustedes los que tienen un hueco en su costado?
acaso en su país no todos nacen con una herida abierta en las manos?

ESTE NO ES MI CUERPO

ESTE NO ES MI CUERPO


Este no es mi cuerpo

1.- Esta no es mi lengua:
roja, húmeda y hambrienta,
es una sierpe venenosa,
que ya ha mordido
que descansa, indefensa.

Y esta no es mi boca,
es una jaula de aves
como sonrisas enclaustradas,
un hoyo profundo, nada iluminado,
una cueva
-quién sabe adónde conduzca tanta oscuridad
de fondo-
túnel sin eco,
y agua sola que discurre,
como un largo discurso que se murmura.


2- Esta boca no es mía,
en algún momento –pienso- fue enteramente
tuya,
pero no es mía, me es ajena,

es una boca que no ríe, que no besa,
no puede ser mi boca.
Es –tengo la certeza-
una dicotiledónea,
y hace tanto frío en las madrugadas,
¿qué será de esta mi pobre labia?
que no dice, que no puede,
ésta boca es mía
ésta boca que te besa.

Este no es mi cuerpo

3.- Este no es mi cuerpo,
es un animal recostado
sin ningún tipo de amaestramiento,
entonces, qué sufrimiento
esta realidad que no es mi costumbre,
este mi huir de ti, como si no te viera,
y por dentro
tantas ganas de tenerte entre mis brazos,
en algún lugar lejos
de estas dos extremidades
que no son mis brazos.


4.- Este no es mi cuerpo,
es un puerto en un mar olvidado,
este vientre, este pecho,
esta masa acuosa que retumba y te resbala
no puede ser mi cuerpo,
que es mas bien un alto cerro,
una puna lejana, callada
y solitaria,
un lugar donde sopla el viento
es mi cuerpo,
en esta misa de cuerpo ausente.

Este mi hombro y mi regazo
falto de ti es un desierto,
y un desierto no puede ser un cuerpo,
un desierto es –generalmente-
el espacio suficiente para dos cuerpos.

Este no es mi cuerpo

5.- Esta no es mi mano,
es un poco de barro,
horror de mí mismo, dolor,
y sobre todo vergüenza,
esta no es mi mano es un residuo
de mi tristeza.
Mi puño es sobre todo la debilidad
de mi cólera,
es colección de cicatrices, huellas,
como la rotura de un suelo por la sequía.

Es mi falta de costumbre también
de pasar oculto o por alto tanta pena,
y es por golpear ciegamente cada muro,
cada pared
de color ofensivo o poco adecuado,
es, debo confesarlo, la falta de un lenguaje
de señas y de caricias.

Este no es mi tacto,
es saber decir palabras inexactas,
mi ser espacial de no saber llorar
y en cambio
tener siempre una tormenta de rayos
en los tendones,
un temblor como el deslizarse de una ladera,
caer y llevarse todo en el encuentro
de estas dos peñas que no son mis manos.

Este no es mi cuerpo

6.- No son mis brazos
ni mis antebrazos remos adecuados
para este mar tan agitado,
ni para la desembocadura de tanto río
caudaloso de esta sierra.
Apenas
son instrumentos rústicos que buscan
arar una tierra fértil
húmeda y con el olor de tu cuerpo de mujer
después de la lluvia.

Ya una vez hubo la ocasión de que dispongas
las veces que dejaste que te encuentre
una mañana entre mis brazos,
tanto campo quepa en mis brazos.


7.- Este no es mi pecho, es un fuelle,
no te apoyes,
resopla, atiza.

No es este mi pulso,
sino mi temblor y mi enfado,
mi cólera, mi renegar de tantas partes,
mi ser desnudo y bochorno
por tanto desperfecto tras mis sombras
y mi contorno.

Esto no es mi cuerpo
es un juguete desgastado entre tus manos,
un espacio inerte,
algo que ocupa más campo que el disponible,
algo que se confunde entre tus manos
con nada, con aire.

Este no es mi cuerpo

8.- Este no es mi cuerpo,
es un reptil que reposa al sol,
un animal fuera de su nicho y vulnerable.

Y esta no es mi cabellera, es un bosque
poblado de oscuras ideas, de pensamientos
que vagan
perdidos, no son más entes amables
sino bestias violentas.


9.- Este no puede ser mi cuerpo digo,
si es apenas la tenue proyección
de un ánima perdida,
y no puede ser mi cuerpo digo,
porque es un cuerpo como una casa vacía,
una construcción desolada y vacía,
un otro lado, alguna otra parte,
y una casa vacía no es un cuerpo,
es sólo el anhelo,
las ganas de un cuerpo
como para un retrato de cuerpo entero.

Este no es mi cuerpo

10.- Este ojo
improvisado, meditabundo distante,
ojo grande que quiere y mira,
ojo de infinito parecer
color caramelo
y calor en dichos ojos
bajo el agua fría del mes de las heladas
y la luz tenue de la tarde
de colores
fríos nevados naranjas o púrpuras
según el ocaso
su estado de ánimo.

Ojo atiborrado
en tanto que otro ojo pegado
junto
casi cerrado
ojo que quiere y duerme,
en tanto que no mira no ve
no observa
ojo que quiere se cierra y sueña.
Ojo líquido inmenso sólo
ojo en MOR

Ojo aparte abreviado circunspecto
ojo de lejos
de tierra humedecida
y surcos en bajo relieve,
textura granulada ojo cerámico.

Ojo incrédulo gris duro
ojo que quiere pero no
ojo en su ternura
pero ojo de piedra.

Este no es mi cuerpo


¡Shhiiiiit! Silencio
ojo tierno sereno lizo / ojo de marfil
ojo bellísimo
pero silencio porque
ojo que duerme.

Ojo de sal
fuera de sí, fuera.

Ojo que no está
que no importa pero duele
ojo culto docto en su materia
ojo de búho, abierto dilatado
sabio pero débil, fruta
verde,
no el ojo,
ojo de siempre llamativamente siempre.

ojo azulado de cualquier otro ojo
¿están ojos mis rojos?

Ojo sfxhkzh
tuerto pero intachable correcto
ojo rey en la tierra de los sueños

Este ojo por último
con una espiral en su centro
y el brillo de ojo pensativo,
ojo que ha dejado de buscar la redención
en otro ojo,

no es mi ojo.

Este no es mi cuerpo

11.- Este es mi abismo,
el color de mi sordera;
mi cerrar que es mi oído externo,
mi ignorar que es mi oído interno,
qué difícil ubicarme
y ubicarte entonces.

Este no es mi sentido auditivo,
es mi escaparme.
Y no es como de suponer
esta la cerilla de mis oídos,
es polvo que se mezcla con la lluvia
de afuera.


12.- Esta es mi ventana
por donde entra la luz
de la mañana,
el ruido de todas las aves que se turnan,
esta es mi silla,
que son cuatro maderos juntos,
y mi mesa con mis libros
donde me apoyo.

Esta es mi cama,
el último rincón de mi alma
destendida,
la oscuridad y la noche.

El entablado del piso,
los muros de adobe,
y ésta es mi ropa, mi segunda piel,
en este cuerpo que es como un traje
nuevo.

Este no es mi cuerpo

13.- Este no es mi cuerpo porque
no sé de ti, y
no saber de ti
es pensar de las cosas tristes
del tiempo recostado
en cualquier recodo del camino,

amplia la desdicha
mudo el silencio
se reitera
qué terrible no saber de tí,

y pensar de las cosas blancas,
grises, negras

del cielo en la tarde
cuando empieza a llover y no para

y adentro
llueve un poco también,
el ánimo se resquebraja, gotea

no quiero más
no saber de tí, pensar

seco el alfabeto,
fija la mirada,
olvidar,

callar...

nada
yo sólo pasaba por aquí
y
nada.

GONZALO VALDERRAMA

NOCTURNO

NOCTURNO

Con tu ausencia
Vacié seis botellas de ron
(en una sola noche)
tizné
largas avenidas con tu nombre
gasté / el único par de zapatos que me llegó a conocer
inventé mares
vomité
una chanfainita
dos salchipapas y un largo anticucho que preparaba mi corazón
para alimentar / a
los perros callejeros (únicos fieles compañeros )
pirañitas y
dulces ebrios que
dejaban lucir esa pena que se dibujaba como un bello tatuaje sobre sus pechos
no volví
- jamás –
a planchar mi pantalón
volví - más bien -
a garabatear mi corazón
como si fuera el cuaderno borrador de un escolar
INTENTE
Seguir la ruta de tus pasos
hasta / perderme
en infinitos bares violetas
donde a cada una de las chicas les puse tu nombre

FILONILO CATALINA

Balance provisorio: “5 metros de Poemas”: ¿colonial, cosmopolita o nacional?

Balance provisorio: “5 metros de Poemas”: ¿colonial, cosmopolita o nacional?

JUAN ZAMUDIO

 

La pregunta que surge es por qué José Carlos Mariátegui no incluyó el único texto de Carlos Oquendo de Amat (Puno 1905-Navacerrada 1936) en su estudio el “Proceso de la literatura”, conformado por artículos que en su mayoría fueron publicados en “Mundial” (en la sección “Peruanicemos al Perú”) desde inicios de 1926 y que posteriormente se reunieron en la última parte de los “7 Ensayos de la Realidad Peruana”  publicado en 1928.    

 

Líneas posteriores se presentará algunos aspectos en relación a la amistad de Mariátegui con Oquendo y cómo sobrevino en un conocimiento previo, de Mariátegui, de la obra del poeta y las circunstancias que se produjeron poco antes de la publicación de los “7 Ensayos…”, como otros hechos que se produjeron paralelos a la misma publicación, que en alguna medida explicarían el silencio de Mariátegui respecto al poemario de Oquendo; seguidamente, intentaré proyectar el esquema o ventana del que Mariátegui se sirvió en el “Proceso de la literatura” para seguir una línea de lectura de los “5 metros de poemas” y distinguir si es una manifestación crepuscular, de tránsito o matinal.

 

El silencio de Mariátegui

 

La relación Mariátegui con Oquendo se estableció en la casa del primero antes que éste fuera operado en el año 1924, por intermedio de Xavier Abril, al respecto Abril comenta que Mariátegui quedó impresionado por la inteligencia y sensibilidad del poeta; iniciándose así una relación que modificará enormemente la visión del poeta, siempre bajo el magisterio del heterodoxo socialista, que lo llevaría a la militancia política y luego al destierro.

 

En octubre de 1925 ocurre un hecho importante para la difusión del pensamiento del “Amauta”, se abre la “Editorial Minerva”, siendo dueño Julio César Mariátegui, su hermano, formándose una labor editorial importante. En el año 1926 la editorial imprime una serie de revistas como “Jarana”, “Hangar”, “Rascacielos”, “Poliedro” y “Trampolín” donde Oquendo publicó poemas y crítica literaria cargada de delicada ironía unas veces y otras de despiadada autocrítica: Carlos Oquendo de Amat es un imbécil (Rascacielos, ex Hangar, Lima 1926). A la vez el poeta también tenía una muestra de poemas publicados en revistas como “Mercurio Peruano” y “Amauta”. Datos que revelarían cierto conocimiento parcial de Mariátegui acerca de la obra del poeta.

 

Es en el año 1927 que Oquendo ideó unos “Bonos de suscripción” que le sirvieron para publicar su extraordinario poemario en la “Editorial Minerva” y es de suponer que Mariátegui completó su visión del poemario dado que él era la parte visible y propulsor de una línea discriminadora en la editorial; paralelamente se suceden algunos hechos que demorarían la edición del poemario, como la clausura por poco tiempo de la revista “Amauta” y por consiguiente de la “Editorial Minerva”, y el encarcelamiento de personas vinculadas a Mariátegui; poco después Oquendo es también encarcelado por 5 meses en el “Frontón”, por habérsele encontrado en posesión de libros marxistas y de una fotografía de Stalin, fue en esta cárcel en donde adquirió la terrible tuberculosis. Estos hechos determinan que los 300 ejemplares del poemario terminen de imprimirse el año 1928 y no en 1927 como se señala en el mismo texto, debiéndose el retraso a motivos económicos y a hechos sociales y políticos como ha quedado señalado.

 

En noviembre de 1928 se publica los “7 Ensayos…”, libro sobre el que Mariátegui apunta en la “Advertencia” al mismo: “Ninguno de estos ensayos está acabado: no lo estarán mientras yo viva y piense y tenga algo que añadir a lo por mí escrito, vivido o pensado”. Siendo así, era de esperarse algún estudio de “5 metros de poemas”, pero son otros los proyectos que concentrarían o condicionarían  el pensamiento, la vida, la escritura del “Amauta”, impidiéndole así aumentar o modificar con nuevos aportes su obra abierta en esta última parte de los “7 ensayos…”. Siguiendo un imperioso mandato el “Amauta” hasta el final de sus días, a mediados de abril de 1930, estaba envuelto en una vorágine de preocupaciones y hechos que el considero vitales: el 16 de abril de 1928, en respuesta al llamado “Plan de México” de Haya de la Torre, escribe una carta a los “Compañeros de México”, hecho que marcaría la ruptura definitiva con Haya; en este mismo mes se suscita la “Polémica del Indigenismo”; el 16 de setiembre funda el Partido Comunista del Perú” y la revista “Labor”. Entonces, su dedicación a la política es a tiempo completo, impidiendo la postergación de hacer un enfoque al singular libro de Oquendo, porque dentro de su concepción de método y transformación, que lo llevó a imaginar un país integrado, lo primero era enfocar el problema económico-social, es decir, la base y luego la superestructura.

 

En conclusión, el silencio de Mariátegui respecto al poemario de Oquendo se debe a factores extraliterarios, a asuntos vitales e impostergables, y no a un desconocimiento de su poesía. Y también se debe a la enfermedad que lo aquejaba permanentemente.

 

El canon literario según Mister Mariátegui

 

Los esfuerzos de Mariátegui en establecer un canon literario articulado al desarrollo de la identidad nacional, donde el elemento indígena fuera fundacional, lo llevo a crear categorías o estancias por las que debiera transitar el fenómeno literario.

 

Con los elementos que Mariátegui distingue lo colonial, de lo cosmopolita, para pasar a lo nacional, intentaré ubicar el poemario de Oquendo hasta donde sea posible en líneas siguientes, intento bastante atrevido a mi gusto, por la distancia temporal y la dificultad de saber que el esquema de Mariátegui es sólo válido en algunos aspectos y por consiguiente una lectura plena de “5 metros de poemas” queda algo tartamuda bajo este esquema mariateguiano.

 

 Breves apuntes sobre los “5 metros de poemas” y su contexto

 

Una de las condiciones contextuales es que este poemario se produce en medio de dos corrientes literarias que lo engloban, como también dentro del mito de la modernidad; esta supuesta modernidad de algún modo alentó la separación a veces irreconciliable de campo-ciudad: “Y el campo volteaba la cara a la ciudad” (Campo); provocando manifestaciones como el indigenismo (en una de sus variantes) que tiene como referente al Ande y tendiendo a hacer de él universal de espaldas  a la ciudad, y el vanguardismo que cantaba a las manifestaciones concretas de la industrialización. Éstos condicionan la lectura de “5 metros de poemas”.

 

Los “5 metros de poemas” en la horizontalidad de sus páginas desplegables es una interrelación complementaria entre elementos o signos del campo como de la ciudad desde la visión de un sujeto oscilante entre su pasado (infancia) y su presente (juventud); esta línea de lectura o de interpretación: espacio-tiempo, es como un vidrio que en sí mismo se combinan colores. Imágenes, de estos dos espacios-tiempos, que se envuelven y se desbordan una en la otra en una saludable armonía plástica. Es a través de este vidrio que se observa: la figura femenina, a veces mítica y otras con fatalidad y ternura (Madre); la ciudad con el componente de la  modernidad (cine) o se imagina ciudades.

 

La conjunción de campo (pasado, niñez)-ciudad (presente, modernidad, juventud) se presenta en forma equilibrada como también escindida.

El texto se divide en antes y después del “Intermedio”; antes de éste el referente y la visión de la mujer es andina (Aldeanita), en los dos siguientes poemas, “Cuarto de los espejos” y el “Poema del manicomio”, hay una angustia desquiciante en el primero: “ETERNA juventud vejez ETERNA”; pasando a un temor, en el último, a cosificarse: “Tuve miedo de ser/ una rueda/ un color/ un paso”. Esta visión escindida parte de un yo poético que no logra conciliar ambos extremos (enuncia desde la niñez siendo ya joven: “Estos poemas inseguros como mi primer hablar dedico a mi madre”), irreconciliables en un primer momento, entran en  armonía y desde allí el yo poético acepta su condición de migrante interno, propiciando una conjunción niño-joven constante.

 

Este poemario está lejos de las reivindicaciones ideológicas de la corriente indigenista, expresando a las provincias en una estética que modifica su visión de la ciudad: “Los árboles cambian/ el color de los vestidos” (Jardín); naturalizando la ciudad y cosmopolitizando  el campo: “Tus vestidos/ encendieron las hojas de los árboles” (Campo). No dejando de lado el conflicto, campo-ciudad, que aparece en antes del “Intermedio”, para pasar a una adaptación de los signos del campo en la ciudad y así enfocarla hermosamente y viceversa.

 

“5 metros de poemas” es un poemario que no se ubicaría en lo colonial porque ya estaría modulando lo autóctono (el campo) pero no para tenerlo como único referente sino para transitar de lo nacional a lo cosmopolita, a través de un convencimiento de hacer un papel más amplio, y ya no ubicándose  en el temor sino en un asombro que conjuga estos dos elementos, campo-ciudad, para descubrir un paisaje metamorfoseado simplemente por su imaginación y deseo, donde el campo es cosmopolita como un cartel luminoso colgado de un árbol dice que  “ SE ALQUILA ESTA MAÑANA” (New York) y viceversa. Iniciándose un concierto donde la figura femenina (la amada) es un espectador fecundo que también trasforma: “que haces crecer la yerba de los prados” (Poema). (VÉASE EL PRÓXIMO EPISODIO).

CAVILACIONES VI

CAVILACIONES VI Hago
llover mis cenizas como carbono que viste al mundo
Y el mundo da vueltas como trompo en la palma de mi mano
Pienso:
¿acaso el mundo sea
un enorme huevo y el hombre
una oruga en el tiempo?
Dejo crecer mis manos y las echo al mundo
y a mis manos
no les interesa el mundo
se van al bosque
y regresan
con unicornios y centauros
a veces  traen
dos luciérnagas en el rostro de una muchacha
pero mis manos tienen la manía de crecer más allá de lo que les permite el día
y
es por ello
- que a mis manos -

las podo en primavera.

FILONILO CATALINA del poemario "el monstruo de los cerros" publicado el 2000

PRIMER ACCIDENTE UNIVERSAL

PRIMER ACCIDENTE UNIVERSAL Con tu voz
                 Hice una bandada de pájaros
Y tu mirada construyó el arca sagrada
 
Se hicieron peces nuestras manos
Nuestros cuerpos tomaron barro (era el tiempo de emigrar)
claudicaron los dinosaurios
sembramos trigo e inventamos el pan
(mi sudor remojó el suelo y evolucionó la mar)
                                                                  En tu vientre

Construí - con la misma paciencia de las aves –

El nido

MALU

MALU Decir Malú es la forma correcta de cazar el primer
pájaro que anida la primavera

Y las mañanas
son un pretexto que ha inventado el sol para
asomarse a los ojos de Malú

Sólo para que se den un idea les diré:
Que Malú es la imagen de una flor empuñando
otra flor (osea una flor al cuadrado)
Que Malú es una selva endulzando esta amarga
ciudad con sus repentinas aves
Que Malú tiene la distancia de todas las aves y
que todas las aves se apellidan Malú
Que Malú es el final de los ríos
Que Malú es la consecuencia de las lluvias
Que si Malú cierra los ojos se me apaga el mundo

Malú:
Para explicar la estación que provocas en mi cuerpo
diría que tienes la belleza de una escalera en un planeta lejano
o simplemente desataría mi corazón en plena calle

Malú:
Para invitarte a salir
tendría que romper mi alcancía de flores

Malú, malú
Malu malú
Malú:
Si estuvieras esta tarde conmigo te diría
Flaca, este mundo que no alcanza lo podemos
estirar en un cama
Y tú
me mirarías plantada en este mundo como un árbol
Extraño pero cálido

Malú:
si estuvieras esta tarde conmigo
no tendrías más remedio que abrazarme
Abrazarme hasta encontrarte.