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AUTOSCOPIA

Colaboraciones

MINEROS EN LA ALTURA

MINEROS EN LA ALTURA Vamos en una camioneta rumbo a las alturas de Cajamarca, conversamos entre
paisanos, dos cusqueños en el norte, lejos de su tierra, se va donde hay
trabajo, esa es la consigna, donde a uno lo lleve el destino, una vision
griega de la vida en medio de los andes. Rato antes desde la pequeña nave de
Aerocondor veiamos la cordillera blanca, y el imponente nevado de Huandoy en
Ancash. luego, desde el aire Alto Chicama en La Libertad aparece como una
andeneria junto a una laguna, es en realidad una explotacion a tajo abierto
y un pozo de relave, mucho mas sofisticado de lo que me imaginaba, me
explica mi paisano, ingeniero geologo egresado como yo de la UNSAAC, que lo
acidos y demas cosas que alli se vierten no llegan al manto freatico de la
tierra, el pozo que desde el aire parece una laguna tuvo previamente un
tratamiento impermeabilizante en la base. Hablamos de esa imagen de la
mineria que ha quedado en la percepcion de la gente, lo que se hacia antes,
enchufar los tubos de relave directamente a los rios o lagunas. Alto Chicama
esta muy abajo pero la magestad de los nevados de la cordillera blanca no
disminuye, 20 mil pies, altura de crucero dice el piloto, y a continuacion
el descenso, Cajamarca, la ciudad de las iglesias con sus torres inconclusas
aparece en medio de un amplio valle, verde, y las vacas son tantas que
parecen hormigas desde el aire. Uno casi puede entender porque Atawallpa la
eligio como lugar de reposo, su suelo, sus cerros y su cielo recuerdan a
Cusco. En ese otro Cusco, muchas de las gentes que transitan por el centro
de la ciudad llevan sus vestidos de paisanos, las señoras con polleras y los
sombreros altos de paja. Comento, que desde nosotros "peruanos", nos vemos
ilusoriamente como un todo homogeneo, y creemos ser todos mestizos, todos
peruanos, entonces vemos las diferencias de vestir a la usanza del campo o
de la ciudad como algo superficial, quiza referido a una cuestion de gustos
y opciones personales, "alla cada quien con lo suyo y si elige ser moderno o
quedarse relegado en un pasado tradicional de pobreza tambien tradicional",
como si vestir blue jeans o chompas polar fuese mejor cualitativamente
hablando que seguir y persistir en esas polleras y sombreros de paja. Hace
solo unas semanas entrevistaban en ese programa de TNP "Vano Oficio" a un
escritor español que llego a Cajamarca invitado al "Patio Azul" el festival
de poesia que desde hace 4 años organiza Antares, auspiciado por Yanacocha,
loable esfuerzo en el que la mina de oro mas grande del Peru pone de lo suyo
para reunir escritores de distintas partes del Peru, y en los ultimos años
de America Latina. Este escritor español en alguna parte de la entrevista
habla de "los indios de Cajamarca". Nadie aqui en Cajamarca o Peru hubiese
dicho aquello, puesto que la existencia de indigenas, indios o cajamarquinos
como poblacion etnicamente o culturalmente distinta al proyecto
homogenizante nacional no cabe en nuestras mentes. Para nostros las señoras
de polleras y sombreros de paja, quiza sean "resquicios de tradicionalidad"
es decir anacronismos, pero no indios. Pero, para el de afuera son distintos
de los peruanos standar. Hace falta esa mirada exterior, esa enunciacion
desde fuera de nuestra burbuja peruana para darnos cuenta de ello.
Rumbo a las punas de Celendin, y tras haber pasado los baños del Inca, y el
vapor que emana de sus aguas, aparecen mas y mas señoras y gentes vestidos
tradicionalmente, y ya dentro de los limites de la comunidad donde se ubica
el proyecto minero al cual vamos, se acercan al carro señores y señoras a
conversar con el ingeniero. ¿El tema de conversacion? el trabajo. Antes
hemos estado hablando del trabajo y de los beneficios de la actividad minera
en el Perú: en el mundo de los mineros no hay terminos medios se es "minero"
o "antiminero", me imagino a mi mismo como fuera de esa logica bipolar
cerrada, pero ni modo pues, comento que dada la cantidad de divisas que
reporta el sector minero a la economia nacional es irrefutable la afirmacion
de que "sin mineria no hay Perú" hoy en día, al igual que se dijera a
principios de la colonia "Sin coca no hay Perú", comento esto con mi paisano
porque hablamos de los conflictos y oposiciones a veces insensatas en
relacion a la explotacion minera, yo le cuento que esto lo dijo un
especialista en el tema en la mesa tematica de minería en el ultimo congreso
de antropologia "La antropologia ante el Peru de hoy", dificilmente podria
decir que los alli reunidos ese dia con experiencias de trabjo en minas de
distintas partes del país fuesemos promineros o antimineros, sino, como
diria Bryce, todo lo contrario, es decir; academicos.
Entonces, las gentes se acercan a la camioneta donde viajamos y el tema de
conversacion es el trabajo, los turnos de trabajo entre las gentes de los
caserios de la comunidad donde se aloja el proyecto. Puestos de trabajo, que
al igual que el mio, no existirian de no haberse dado la licencia social
para la exloracion de estos denuncios. La gente no pide, sin embargo,
favores, dadivas, pescado, sino su derecho, hablamos entonces asi de paso
con un presidente local, "Presidente de la Asociacion de Defensa y Trabajo"
de la comunidad.
Pero muy a pesar de todo, a pesar que entre los amigos mas cercanos y
criticos respecto a la vieja mineria exista la amplitud de mente suficiente
para aceptar que una nueva mineria es posible, y que no es motivo de
conflictos internos el trabajar para las mineras, como si se tratase de
trabajar en contra de la gente, aun queda en mis oidos los disparates que
pueden ser capaces de enunciar quienes se oponen a cualquier cosa por que
si, y hablan de contaminacion sin haber visto una exploracion o explotacion
minera contemporanea, y pero aun sin haber pisado terreno.
Entonces, ya en el campamento, unas carpas de triplay y techos de lona,
construidas como palafitos sobre un bofedal en medio de dos lagunas a casi
4000 metros de altura, me dan ganas de hacer poner los pies en esta tierra a
mas de uno que me ha dicho como es posible trabajar para una empresa minera,
a mas de uno que me lo ha dicho de buena onda, y con toda esa apertura de
criterios para valorar este tipo de trabajo, ¿para que?, para compartir la
belleza de este paramo altoandino, y de lo curioso que es encontrar un grupo
humano metido en la zona, aislado fisicamente de los suyos, pero
virtualmente en casa. El internet wireless del campamento es optimo, y
permite enviar esta carta por ejemplo, esta en mejores condiciones que el
mismo servicio que ofrece el aeropuerto de Cusco, pero en fin. En el comedor
hablamos, entre el antropologo de abordo, los perforistas, ingenieros
geologos, el jefe de la delegacion policial y un medico, alguien me dice (al
recien llegado) que vendran el tiempo de las lluvias, y habran truenos,
rayos y tormentas, granizo, y viento, "cosas que no se ven en Lima", sin
duda me han confundido con un metropolitano que no ha visto el interior del
país. Respondo; que soy mas serrano que la papa, que soy de Cusco y hace
poco estube en Cerro, donde al condor le da soroche y las llamas usan
poncho. Todos reimos. Pregunto si trabajan 14 por 7, y me dicen que no, que
es 40 por 10, pasu, digo yo, yo voy a estar 21 por 9, pero en realidad todos
de continuo. Tanto tiempo lejos de los suyos. Me dicen que las lagunas se
llaman Rinconada, la que esta como un crater de volcan entre las montañas
rocosas que cierran el estrecho valle altoandino, y Millpo la que esta mas
abajo donde las montañas se abren, muy a lo griego, insistire los proximos
21 dias en llamarlas Rinconada cocha y Millpo cocha.

Gonzalo Valderrama E.

TIEMBLO

TIEMBLO Tiemblo...a la luz de un chacal que acaricia el pezón de la luna
tiemblo por los delfines que de suerte no son devorados
o los roedores que se suicidaron enamorados de la luna.
Hay una palabra que no quiero repetir
mientras lees el ultimo libro de algún poeta perdido
mi alma se esfuerza en no vomitar un grito de asfixia.
¿Por qué me dejaste el inmenso mar de tu rabia
y toda esta sangre que me esfuerzo en lamer del piso
para que no queden rastros de mis suplicas
toda esta historia que nunca quise contar.
Tiemblo, y parece que el tiempo se hace más largo
mis cachorras crecen insoportablemente bellas
y yo agonizo creyendo que es mejor agonizar
porque los milagros no existen
y debo guerrear sin esperar la llamarada de un amanecer
pleno de pájaros azules...los matastes a todos.
Parece tarde para pagar todas las culpas
y gritar que me violaste el alma
en un millón de tardes negras
tan negras como el infierno.
No es tan fácil resucitar de un rasguño
clavado a mitad del circulo helado del corazón
que no ha sido cuidado
contra los embates de las parcas.
Decir que han de morir
y que seré tan libre como otro bello mortal
ya no es posible
he muerto entre tus fauces
irremediablemente.
Inventar que se puede desollar un sollozo
te dije tantas veces que no me destriparás las entrañas
sabias de todas mis catástrofes
y mis tumbas nunca dichas
de cada cuarto gris de hospital
sólo dime ¿por qué?
¿Por qué?
Ahora, parece tan tarde
porque las cadenas de los infantes aparecen
y esa marca en tu costado derecho
que me asegura que tú también estás muerto.
Yo nunca quise ser tu histeria
ni tu infante, ni nada en tu vida
ahora eres mi herida y el hòrrido puñal
de un beso mal interpretado
o una señal de regocijo que no se dará
porque todo es imposible.
Todo se va, y yo siempre parezco sobrevivir
con los restos de aves carroñeras en mi cuerpo.
Escribir es un absurdo agotador
ya no buscarás lo que quede de mí en mi verso
se acabó la danza
Nunca aprendiste a cantar un bolero para mí
ni a rescatarme del fango
siempre fui una mala ramera
nunca aprendí...no quiero hacerlo
tu falsa cruz de plastilina
me llevó al rincón de las putas
y a esta hora
en que se me hace una Odisea
intentar abluciones para perdonarme
me arrastro por cada una de ellas
mis musas, las únicas que conozco

ACERTIJOS
Empiezas por imaginar un círculo rojo
en el inmenso fondo de una superficie informe
ahora...cuándo las llagas han echado raíces
ahora...cuándo las matronas han abandonado el castillo
y las reinas han abandonado la causa del oprobio
empieza el acertijo.
En el principio todo era caos
y un falo asimétrico en el génesis bucal
de todas las constelaciones acuáticas del mal.
Un momento más y el guerrero pagará todas sus culpas
las niñas descuartizadas
y los vientres devorados.
Lo que resta de la bárbara carnicería
y de la orquídea indeleble
que es toda mi causa.
En las segundas centurias de la nada
el sexo de los bueyes manchó el incienso
de un templo budista.
Hay diferentes formas de sonreír
cuándo la tierra ha vomitado su llanto
y en tu brazo florecen cicatrices.
Alma, cuerpo...confesiones y cópulas
la danza con el silencio
a esta hora en que sólo es posible
un amor de viento para cerrar el telón

SIN PEDIR DEMASIADO
Ayúdame... en el principio inventé un nombre
dorado como el brillo en una copa de cerveza
un simple nombre...para los primeros años
esos que te decapitan en el costado derecho
o en el izquierdo.
Un simple nombre...una llama de silencios
el eterno instante del siempre jamás
uno sólo para el primer round.
Y ahora, hemos pecado con la ausencia de una flor
o la ausencia de toda razón
en el capullo indeciso de una magnolia
hiriente y absurda
insufrible.
Que el amor no sea ya nunca
esta peste de pavos reales
que no miran en el absurdo.
Es la hora de destruir el reino
de todos los Odiseos que no serán
es la hora de emprender a reconstruir el cuerpo
sé que no eres y eres
extraña luz
simple idea
tomada de todos los cuerpos
de todos los rostros
esta noche
cuando lo bese
besaré algo de ti
en una fiesta pagana
en el cansancio de un beso lascivo
ahora mismo que pienso en un niño punk
tatuado a mitad de un capricho
o en el lúdico juego de un superdotado
en el fondo de un par de anteojos
la primera vez en el idilio del alma
la segunda en el absurdo del cuerpo
¿qué es lo que viene

RASTRO
Si tiene término que acabe
que acabe la agonía de una noche sorda
en el grito imposible de cada tripa
no quiero engordar con tu dolor y el mío
si existe algo de Dorian que me traiga una miga
de pan, silencio, un día más o un día menos.
Te confieso que es mejor cargar las astillas
que uno lleva en cada ojo
con la imagen imposible de otro ser
que duda en materializarse.
Aún perseguirás este rastro
es más fuerte la eterna curiosidad
de un verso mío
de cada palabra
saber de mis cosas
la hórrida pena
del desayuno matinal
y lo que siempre sabes de este piano
que son mis dedos.
El miedo a todos mis gritos
el eterno miedo a mi memoria
y saber que toda palabra absoluta
es siempre una burla extraña.
Si es que tiene término que acabe
pero este rastro terminará en un sueño tuyo
hasta que se apague el último fósforo
y sepas distinguir el cielo del infierno.
Ya no invento amantes imposibles
la fantasmal mordedura de un sueño
sin ti el tiempo se hace predecible
las calles de una mañana o una tarde
me arrastran hacia todas las pesadillas
soy toda tuya
toda mía
y algo de él.

Roxana Ghiglino


 

 

Ejercicios de vértigo

Ejercicios de vértigo Jorge Hurtado

Encuentro con un escritor maldito

El bus aun no sale. Las cuatro personas en la sala de espera hacen cualquier cosa para matar el tiempo. El premier se consume por completo entre mis dedos; es mentira que el tiempo pasa más lento mientras uno fuma, sólo que de alguna forma debemos matar los nervios. Recorro todos los rostros y veo al viejo escritor sentado junto a la pared. Creí que había muerto hace más diez años. Y allí estaba, viajando en buses baratos hacia cualquier parte del Perú.
Feo y desaliñado, bebe licor de una botella de plástico azul. Nos mira. Sus ojos eran cuchillos para extirpar la poesía feroz que está oculta en la vida. La vida que está en todos lados, como única vida posible, desnuda y total. Y escribió sobre esta experiencia en las márgenes de las ciudades, allí donde nadie se atrevía a hacer literatura. Y fue rechazado un montón de veces por los editores hasta que alguien dijo: eh, mira, sí qué este tío es bueno. Y empezó a publicar libros con títulos bizarros.
Es un tipo despreciable, me dijo la mujer sentada a mi costado. Está aquí desde ayer, creo que espera a alguien, se acercó a susurrarnos la mujer de la limpieza. Recuerdo los comentarios desagradables que había leído o escuchado sobre él. No sabe escribir, no tiene educación literaria, es un grosero, su prosa es asquerosa y lo que escribe es insano, es un vagabundo que sufrió un atentado por mujeres feministas, es un viejo de mierda ...y se murió como un perro, amado por muchos y odiado por pocos.
Quise acercarme. Necesitaba saber si seguía opinando sobre qué haría si el mundo se acabase en estos momentos. Él siempre respondía que no haría nada por la Gente; sólo les aconsejaría que lleven dinero para su colectivo. No sé me ocurría otra pregunta. Está borracho, me advirtió la señora, pero si habla con él, dígale que se largue de aquí, que este lugar no es su casa. La vieja lo detestaba por su saco viejo, su barba crecida y su nariz de alcohólico.
Dejé mi mochila en el incómodo asiento de plástico y me acerqué a pedirle fuego. Señor Charles Bukowski, dije en un inglés imperfecto que estaba más cerca del balbuceo, ¿tiene fuego? No se sintió descubierto. Sacó un encendedor de su bolsillo, con indiferencia. Y cuando estaba punto de enceder el cigarro, la señora de la limpieza se acercó con la escoba en alto, como un caballero de una Cruzada posmoderna, señalando el molesto letrero de NO FUMAR.
El escritor se levantó, estirando sus brazos como si se despertase de un sueño pesado. Y cuando ya se disponía a largarse, le pregunté a quién esperaba o a dónde iba. Sin detenerse en su huida, carraspeó la voz y escupió la frase: No hay camino hacia el paraíso...
Me quedé parado en la salida de autobuses. Esa noche decidí no viajar hacia ningún lado.

Ejercicios de vértigo

Ejercicios de vértigo Jorge Hurtado

Encuentro con un escritor maldito

El bus aun no sale. Las cuatro personas en la sala de espera hacen cualquier cosa para matar el tiempo. El premier se consume por completo entre mis dedos; es mentira que el tiempo pasa más lento mientras uno fuma, sólo que de alguna forma debemos matar los nervios. Recorro todos los rostros y veo al viejo escritor sentado junto a la pared. Creí que había muerto hace más diez años. Y allí estaba, viajando en buses baratos hacia cualquier parte del Perú.
Feo y desaliñado, bebe licor de una botella de plástico azul. Nos mira. Sus ojos eran cuchillos para extirpar la poesía feroz que está oculta en la vida. La vida que está en todos lados, como única vida posible, desnuda y total. Y escribió sobre esta experiencia en las márgenes de las ciudades, allí donde nadie se atrevía a hacer literatura. Y fue rechazado un montón de veces por los editores hasta que alguien dijo: eh, mira, sí qué este tío es bueno. Y empezó a publicar libros con títulos bizarros.
Es un tipo despreciable, me dijo la mujer sentada a mi costado. Está aquí desde ayer, creo que espera a alguien, se acercó a susurrarnos la mujer de la limpieza. Recuerdo los comentarios desagradables que había leído o escuchado sobre él. No sabe escribir, no tiene educación literaria, es un grosero, su prosa es asquerosa y lo que escribe es insano, es un vagabundo que sufrió un atentado por mujeres feministas, es un viejo de mierda ...y se murió como un perro, amado por muchos y odiado por pocos.
Quise acercarme. Necesitaba saber si seguía opinando sobre qué haría si el mundo se acabase en estos momentos. Él siempre respondía que no haría nada por la Gente; sólo les aconsejaría que lleven dinero para su colectivo. No sé me ocurría otra pregunta. Está borracho, me advirtió la señora, pero si habla con él, dígale que se largue de aquí, que este lugar no es su casa. La vieja lo detestaba por su saco viejo, su barba crecida y su nariz de alcohólico.
Dejé mi mochila en el incómodo asiento de plástico y me acerqué a pedirle fuego. Señor Charles Bukowski, dije en un inglés imperfecto que estaba más cerca del balbuceo, ¿tiene fuego? No se sintió descubierto. Sacó un encendedor de su bolsillo, con indiferencia. Y cuando estaba punto de enceder el cigarro, la señora de la limpieza se acercó con la escoba en alto, como un caballero de una Cruzada posmoderna, señalando el molesto letrero de NO FUMAR.
El escritor se levantó, estirando sus brazos como si se despertase de un sueño pesado. Y cuando ya se disponía a largarse, le pregunté a quién esperaba o a dónde iba. Sin detenerse en su huida, carraspeó la voz y escupió la frase: No hay camino hacia el paraíso...
Me quedé parado en la salida de autobuses. Esa noche decidí no viajar hacia ningún lado.

TIEMBLO

TIEMBLO Tiemblo...a la luz de un chacal que acaricia el pezón de la luna
tiemblo por los delfines que de suerte no son devorados
o los roedores que se suicidaron enamorados de la luna.
Hay una palabra que no quiero repetir
mientras lees el ultimo libro de algún poeta perdido
mi alma se esfuerza en no vomitar un grito de asfixia.
¿Por qué me dejaste el inmenso mar de tu rabia
y toda esta sangre que me esfuerzo en lamer del piso
para que no queden rastros de mis suplicas
toda esta historia que nunca quise contar.
Tiemblo, y parece que el tiempo se hace más largo
mis cachorras crecen insoportablemente bellas
y yo agonizo creyendo que es mejor agonizar
porque los milagros no existen
y debo guerrear sin esperar la llamarada de un amanecer
pleno de pájaros azules...los matastes a todos.
Parece tarde para pagar todas las culpas
y gritar que me violaste el alma
en un millón de tardes negras
tan negras como el infierno.
No es tan fácil resucitar de un rasguño
clavado a mitad del circulo helado del corazón
que no ha sido cuidado
contra los embates de las parcas.
Decir que han de morir
y que seré tan libre como otro bello mortal
ya no es posible
he muerto entre tus fauces
irremediablemente.
Inventar que se puede desollar un sollozo
te dije tantas veces que no me destriparás las entrañas
sabias de todas mis catástrofes
y mis tumbas nunca dichas
de cada cuarto gris de hospital
sólo dime ¿por qué?
¿Por qué?
Ahora, parece tan tarde
porque las cadenas de los infantes aparecen
y esa marca en tu costado derecho
que me asegura que tú también estás muerto.
Yo nunca quise ser tu histeria
ni tu infante, ni nada en tu vida
ahora eres mi herida y el hòrrido puñal
de un beso mal interpretado
o una señal de regocijo que no se dará
porque todo es imposible.
Todo se va, y yo siempre parezco sobrevivir
con los restos de aves carroñeras en mi cuerpo.
Escribir es un absurdo agotador
ya no buscarás lo que quede de mí en mi verso
se acabó la danza
Nunca aprendiste a cantar un bolero para mí
ni a rescatarme del fango
siempre fui una mala ramera
nunca aprendí...no quiero hacerlo
tu falsa cruz de plastilina
me llevó al rincón de las putas
y a esta hora
en que se me hace una Odisea
intentar abluciones para perdonarme
me arrastro por cada una de ellas
mis musas, las únicas que conozco

ACERTIJOS
Empiezas por imaginar un círculo rojo
en el inmenso fondo de una superficie informe
ahora...cuándo las llagas han echado raíces
ahora...cuándo las matronas han abandonado el castillo
y las reinas han abandonado la causa del oprobio
empieza el acertijo.
En el principio todo era caos
y un falo asimétrico en el génesis bucal
de todas las constelaciones acuáticas del mal.
Un momento más y el guerrero pagará todas sus culpas
las niñas descuartizadas
y los vientres devorados.
Lo que resta de la bárbara carnicería
y de la orquídea indeleble
que es toda mi causa.
En las segundas centurias de la nada
el sexo de los bueyes manchó el incienso
de un templo budista.
Hay diferentes formas de sonreír
cuándo la tierra ha vomitado su llanto
y en tu brazo florecen cicatrices.
Alma, cuerpo...confesiones y cópulas
la danza con el silencio
a esta hora en que sólo es posible
un amor de viento para cerrar el telón

SIN PEDIR DEMASIADO
Ayúdame... en el principio inventé un nombre
dorado como el brillo en una copa de cerveza
un simple nombre...para los primeros años
esos que te decapitan en el costado derecho
o en el izquierdo.
Un simple nombre...una llama de silencios
el eterno instante del siempre jamás
uno sólo para el primer round.
Y ahora, hemos pecado con la ausencia de una flor
o la ausencia de toda razón
en el capullo indeciso de una magnolia
hiriente y absurda
insufrible.
Que el amor no sea ya nunca
esta peste de pavos reales
que no miran en el absurdo.
Es la hora de destruir el reino
de todos los Odiseos que no serán
es la hora de emprender a reconstruir el cuerpo
sé que no eres y eres
extraña luz
simple idea
tomada de todos los cuerpos
de todos los rostros
esta noche
cuando lo bese
besaré algo de ti
en una fiesta pagana
en el cansancio de un beso lascivo
ahora mismo que pienso en un niño punk
tatuado a mitad de un capricho
o en el lúdico juego de un superdotado
en el fondo de un par de anteojos
la primera vez en el idilio del alma
la segunda en el absurdo del cuerpo
¿qué es lo que viene

RASTRO
Si tiene término que acabe
que acabe la agonía de una noche sorda
en el grito imposible de cada tripa
no quiero engordar con tu dolor y el mío
si existe algo de Dorian que me traiga una miga
de pan, silencio, un día más o un día menos.
Te confieso que es mejor cargar las astillas
que uno lleva en cada ojo
con la imagen imposible de otro ser
que duda en materializarse.
Aún perseguirás este rastro
es más fuerte la eterna curiosidad
de un verso mío
de cada palabra
saber de mis cosas
la hórrida pena
del desayuno matinal
y lo que siempre sabes de este piano
que son mis dedos.
El miedo a todos mis gritos
el eterno miedo a mi memoria
y saber que toda palabra absoluta
es siempre una burla extraña.
Si es que tiene término que acabe
pero este rastro terminará en un sueño tuyo
hasta que se apague el último fósforo
y sepas distinguir el cielo del infierno.
Ya no invento amantes imposibles
la fantasmal mordedura de un sueño
sin ti el tiempo se hace predecible
las calles de una mañana o una tarde
me arrastran hacia todas las pesadillas
soy toda tuya
toda mía
y algo de él.

Roxana Ghiglino


 

 

HISTORIA DEL PÁJARO QUE VESTÍA UN SACO AZUL

HISTORIA DEL PÁJARO QUE VESTÍA UN SACO AZUL (O historia de amor para que janaí me deje ver la parte azul de su corazón)

Este pájaro amaneció despeinado en mis manos y salió a la calle despreocupado, con su saco azul y un paisaje de emociones que cubrían de plumajes cada uno de sus pasos. Caminando, con pasos orientados, siempre, al norte, alzó su rostro - desdibujado por el humo y la bocina de los carros - y miró al sol en una acalorada discusión con los lagartos. Este personaje tenía, en vez de alas, dos manos - que con torpeza - intentaban calcar los sentimientos del pájaro sobre una hoja en blanco. También vestía, aparte del saco azul, un pantalón al que el color le había puesto los años y un par de sandalias desorientadas con un libro de versos bajo el brazo que remplazaban al instinto migratorio que poseen todos los pájaros. Mientras el sol despintaba la piel a, sus amigos, los lagartos, el pájaro contempló, por breves segundos, cómo se pintaba, en las mejillas de una muchacha, el cuadro más bello del sol cuando se está alejando y pensó en el dulce sabor que tendría el corazón de aquella dama, entonces la siguió con un ramillete de aves rojas en las manos.

La dama en mención era, nada menos, que otra pájara y en su rostro se dibujaba el mapa que a todo pájaro desorientaba, guardaba una estación en los labios y caminaba, con descuido natural, disparando plumas a cada paso sobre el pecho de los muchachos.

Aquella pájara se fijó en nuestro joven personaje de saco azul y él, todavía despeinado, ofreció el ramillete de aves rojas que agarraban sus manos y sólo entonces los paisajes se desplumaron.

FILONINO CATALINO

DORIAN

DORIAN Te confieso Dorian que a veces desaparezco a mitad de las horas

en un vaso desenfrenado de aguardiente

te confieso que nuca creí en ti y sin embargo creo

que alguna vez te inventé en una forma

y me resultaste adverso.

Ahora...tomas de todos los colores

como el mejor de los confidentes

o el rayo absurdo de una pincelada ausente.

Quiero y no quiero...escribir y danzar

para que la noche o el día amanezcan en tu voz

y yo no me arrepienta

de abrirme para siempre a una palabra tuya

y saber que todo lo pasado es puro polvo.

Deshagamos la mala reputación de las polillas

y que el verso se conmueva de un nuevo invento

cuando llegue el momento de soñar

que es posible reconstruir un cuerpo

quiero sepas...mi amado

que no eres de carne

pero que llevas el hueso pegado al recuerdo.

Quiero que sepas mi amado

que yo podré beber en ti

Heme aquí un nombre de novela

una buena historia que desenredar

mi música y tu cuerpo

todo lo que fui y lo que seré

porque el pasado no fue

nunca ocurrió

ahora

sólo tú

ROXANA GHIGLINO