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AUTOSCOPIA

UN ELEFANTE EN LA CIUDAD

UN ELEFANTE EN LA CIUDAD

Tú no sabes
Pero a veces
Nace un elefante en la ciudad

Un elefante pertenece al orden de los paquidermos
Los paquidermos son animales muy grandes
Y los animales grandes son
Una amenaza constante para los otros animales

Un elefante es un peligro en las calles
Porque va en sentido contrario al de los carros
Y se detiene en las esquinas
Para discutir la velocidad con los semáforos

Tú no sabes
Que cruzo las calles
Equilibrando
Tu nombre en la orilla de mis labios
Claro que no lo sabes
Porque un elefante asusta a las damas

Un elefante a pesar
De su torpe apariencia es capaz
De arrancar, delicadamente, una flor
Y entregarla junto a su corazón

Tú no has visto
Lastimarme
Con un mondadientes el corazón
Y tampoco sabrás
Cómo es que quiere un elefante en la ciudad.

Andar como con una pistola
Con un poema entre las manos
Eso es lo que hago.


FILONINO CATALINA

Bandera de los Estados Unidos según Mark Twain

Bandera de los Estados Unidos según Mark Twain

A tres años del hallazgo de tres cuerpos momificados en Llullaillaco (Pcia. de Salta - Argentina)

A tres años del hallazgo de tres cuerpos momificados en Llullaillaco (Pcia. de Salta - Argentina)

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Estudianlas momias como a seres vivos. Por su excelente estado, les practicaron tomografías, radiografías y análisis de ADN; no presentan signos de desnutrición

· Los órganos se conservan intactos, tras cinco siglos

· En sus estómagos quedan restos de comida

· Dos de ellas tenían seis y siete años, y la mayor, 15 años y medio

La Doncella, "casi como si se estuviera por incorporar", dicen los científicos; la retrataron en la última sesión de laboratorio

Es una de las tres momias que fueron halladas en la cima del volcán salteño de Llullaillaco hace tres años. Ante los ojos atónitos de ocho científicos, la Doncella parece dormir un sueño frágil, capaz de romperse ante el menor suspiro. Pero su sueño lleva más de 500 años.

Los últimos estudios que se les practicaron en laboratorio asombraron a los científicos: los órganos están intactos.

Durante la última sesión de trabajo en el laboratorio, hace 20 días, se les realizaron radiografías odontológicas que permitieron establecer la edad que tenían los niños al momento de su sacrificio: la Doncella tenía 15 años y medio. El Niño, siete años, y la Niña del Rayo, seis.

En su estómago todavía permanecen los últimos alimentos que comió. Su piel quedó dura por acción del frío, pero la carne no está seca, sino congelada. Todo ello permitió que se les realizara todo tipo de estudios médicos, tal como si se hubieran practicado en seres vivos.

"Son las momias mejor conservadas del mundo. Esa fue la conclusión del último Congreso Internacional de Momias", aseguró Constanza Ceruti, la arqueóloga argentina que condujo la expedición del hallazgo, en marzo de 1999, junto con el antropólogo norteamericano John Reinhard, jefe de la misión. Ceruti, becaria del Conicet, está a cargo del cuidado y la conservación de las momias.

Las tomografías computadas permitieron determinar el excelente estado de conservación de los órganos. Tras observar las placas, el doctor Carlos Privigliano advirtió que en el pulmón izquierdo de la Doncella había un atrapamiento inusual de aire. Según observó en las imágenes, la joven sufría de sinusitis y de bronquitis. "Lo increíble es que las tomografías computadas permitieron el diagnóstico como si se tratara de una adolescente viva", dijo Ceruti.

Las momias fueron entregadas en custodia a la Universidad Católica de Salta. Permanecen en un laboratorio en el campo universitario, en las afueras de la capital provincial, a una temperatura de 13 grados bajo cero. Están envueltas dentro de un paño quirúrgico, a su vez dentro de un manto de algodón y recubiertas por plástico sellado.

Tienen colocados sensores, conectados a una computadora que monitorea que no se altere su conservación. La computadora automáticamente llama al teléfono celular del cuidador si registra algo anormal. El laboratorio está conectado a un grupo electrógeno para evitar que se descongelen, en caso de corte de luz.

Las sesiones de trabajo en el laboratorio se realizan cada cuatro o cinco meses. Todo está minuciosamente cronometrado para que las momias no sufran alteración. Es más: antes de empezar se realiza un simulacro y se ensayan las acciones para no demorar más de 15 minutos hasta que las momias vuelvan a su "freezer".

Esta tarde, en el salón Marcelo Ortiz del edificio Centinela de la Gendarmería -avenida Antártida Argentina 1480-, a las 18, Ceruti dará una conferencia en la que presentará el trabajo que llevó adelante el Instituto de Investigaciones de Alta Montaña de la universidad, a tres años del hallazgo.

Melenas que hablan
En la última sesión de laboratorio se hicieron estudios del cabello. Esto permitió determinar que las víctimas habían sido sometidas al consumo de hojas de coca por un prolongado tiempo durante los rituales incas previos a su sacrificio.

En el cabello de la Doncella se obtuvo uno de los registros más altos. Quiere decir que la adolescente de 15 años y medio había sido sometida desde los ocho al consumo de coca.

Esto abona la teoría de que ella tenía un status diferente del de los otros niños: era una "elegida" que desde los ocho años había sido criada en la casa de las Vírgenes del Sol. Allí las incas elegidas pasaban su vida entre los ocho y los 14 años. "Establecer su edad nos permitió saber cuánto tiempo transcurrió entre que la Doncella salió de la casa de las vírgenes, con 14 años, hasta que fue sacrificada", aseguró Ceruti. La mayor parte de ese año y medio la pasó participando de las ceremonias previas a su propio sacrificio. Ceruti opinó que la Doncella era consciente de que iba a ser una de las ofrendas de aquella procesión. "Era una mujer en la plenitud de su desarrollo", dijo.

Las tomografías computadas también evidenciaron que las momias tienen restos de alimentos en el estómago y materia fecal en los intestinos. Significa que comieron y bebieron hasta muy poco antes de su muerte. La creencia incaica decía que las víctimas del sacrificio habían sido felices si habían comido y bebido lo suficiente. Por el momento los investigadores decidieron no aplicar técnicas invasivas para los análisis. Por eso, hasta ahora no se han tomado muestras del contenido estomacal ni intestinal.

Otro de los datos que aportaron las radiografías odontológicas es que las víctimas tenían bastante desgastados los dientes. El dato podría indicar que el maíz había sido parte fundamental de su dieta.

En ninguna de las radiografías de las momias se hallaron registros de líneas de Harrys, las cisuras que se marcan en los huesos cuando una persona tuvo un período de mala nutrición. Los investigadores lo interpretan como un signo inequívoco de que las víctimas pertenecían a estratos sociales altos.

En 1999 se tomaron muestras de las momias para estudios de ADN y análisis microbiológico, extraídas por punción para biopsia, con aguja gruesa, de los brazos y los glúteos. El procedimiento fue realizado con el mismo instrumental que se emplea para tomar muestras en seres vivos.

"El estudio determinó que los niños no tenían parentesco entre sí por vía materna. Pero encontramos que la Doncella tenía un pariente vivo: su ADN mitocondrial presenta semejanzas con el perfil de ADN de un hombre oriundo de Cabanconde, Valle del Costa, Perú, residente en Maryland, Estados Unidos", aseguró Ceruti.

El descubrimiento se produjo seis meses después del hallazgo de las momias. El hombre se había presentado para que se le tomaran muestras para saber si estaba emparentado con Juanita, la momia peruana.

Por Evangelina Himitian
De la Redacción de LA NACION

http://www.lanacion.com.ar/02/04/05/dg_386271.asp
LA NACION | 05/04/2002 | Página 18 | Inf. General

El "Rito"
La momificación de los tres niños de Llullaillaco se produjo en la temporada estival, entre 1480, fecha en la que el imperio incaico se extendió sobre el noroeste argentino, y 1532, cuando la región cayó bajo el dominio español. Luego de tres años de investigación los científicos reconstruyeron cómo había ocurrido el ritual.

El sacrificio se realizó dentro de la "capacocha", ceremonia mediante la cual el imperio incaico lograba el control del Estado cuzqueño por sobre sus dominios periféricos. Se realizaba por la muerte del Inca y la sucesión al trono, por alguna catástrofe natural o también como propiciación de la fertilidad de la tierra.

Durante la primera etapa convergían hacia el Cuzco las víctimas sacrificiales (unos 2000 niños, según estimaron los cronistas de la época) que tomaban contacto con el Inca en Coricancha (templo de oro). Muchos eran sacrificados allí. Otro grupo de niños vivía hasta la segunda etapa: la redistribución de las ofrendas hacia los confines del territorio dominado donde serían sacrificados.

Este es el caso de las momias halladas en Salta. Constanza Ceruti, la arqueóloga que participó del hallazgo y la investigación, consideró que fueron sacrificados durante la misma ceremonia, ocurrida hace 500 años.

Partieron a pie desde el Cuzco. Debían caminar formando una línea lo más recta posible hasta el volcán Llullaillaco. Se estima que tardaron varios meses hasta llegar y que avanzaban unos 10 o 15 km por día. Los niños formaron parte del cortejo, ya que, como imponía el ritual, no podían ser llevados en andas.

Gran cantidad de pobladores acompañó la caravana hasta el tambo, situado a dos horas de la base del volcán. Allí se alojaron y se almacenaron mercaderías asociadas a los ritos. Más tarde un grupo más reducido -el sacerdote, sus auxiliares, cargadores de las ofrendas, los que iban a ser ofrecidos en sacrificio y algunos acompañantes- inició el ascenso. Los campamentos intermedios, encontrados en el camino, tenían capacidad para 24 personas.

Tras ascender tres o cuatro días llegaron a la cumbre. El portezuelo -a 6500 metros de altura- fue uno de los últimos campamentos. Desde que comenzó la peregrinación los niños eran conscientes de que iban a ser sacrificados.

Los sacerdotes incas pasaron la noche antes del sacrificio en la "choza doble", única construcción dentro del santuario, con función logística. La consagración de las víctimas a Inti (Dios Sol), Illapa (Dios del Rayo) y Viracocha (El Creador) debía hacerse antes del amanecer.

Los rastros encontrados dicen que, antes del sacrificio, los sacerdotes encendieron una gran fogata. Seguramente también realizaron cánticos y danzas. Los niños consumieron hojas de coca y chicha hasta que quedaron adormecidos por el efecto del alcohol, el frío y la altura.

Un grupo de trabajo aprestó los últimos detalles para el sacrificio. Las radiografías que se realizaron a los niños no evidencian traumatismo craneano, por lo que se descartó que se haya usado un golpe en la nuca. Tampoco hay evidencia de estrangulamiento. Los investigadores creen que fueron momificados en estado de asfixia parcial o bien que se hallaban inconscientes por efecto de la chicha, la coca, el frío y la altura cuando fueron enterrados en huecos de la montaña a 20 grados bajo cero.

El niño vestía túnica roja. Antes de enterrarlo, cabeza arriba en una tumba de un metro de diámetro y 1,70 metro de profundidad, fue envuelto en un textil incaico que actuó como fardo funerario. Su cuerpo se momificó en posición fetal forzada: le ataron las piernas y el tronco con cuerdas, los brazos cayendo a los lados del cuerpo y la cabeza entre las piernas.

La Doncella fue colocada en una tumba en dirección Norte, peinada con trenzas pequeñas y con un vestido color café con una faja en la cintura. Quedó eternizada casi sentada, con el torso flexionado, con las piernas cruzadas y las manos juntas, "como si estuviera a punto de incorporarse", describieron los científicos. La cubrieron con un manto color arena, en el hombro izquierdo le pusieron una túnica y sobre la cabeza, un tocado de plumas blancas.

La Niña del Rayo fue colocada en una tumba que miraba hacia el Este. Allí quedó en posición sedente, con las piernas flexionadas y cruzadas, las manos sobre los muslos y la cabeza erguida. Ya enterrada, recibió la descarga de un rayo que afectó a algunos objetos de su ajuar, le causó quemaduras y pérdida de tejidos en el cuello, hombro y tórax izquierdo.

Las tumbas recibieron los cuerpos, luego fueron rellenadas con sedimento de granulometría fina y cerradas mediante muros de piedra ligeramente abovedados, formando el techo de la cámara.

El paso siguiente fue el rellenado de la plataforma delimitada por los muros de contención y el emparejamiento de la superficie. Así quedaron selladas durante 500 años las tumbas de los niños de Llullaillaco.

NO ME PIDAS

NO ME PIDAS

Hoy buscas en mi un amigo
que haga un poco por que alcances lo que anhelas
un amigo seria yo si te apoyara contra todo lo demas
a un amigo tu dicha le haria feliz
aunque esta te llevara lejos

y te fueras mas alla de lo que yo te habria
podido acompañar

No me pidas ser tu amigo porque hay cosas en mi que este día noentiendo
por ejemplo que no puedo ser ese alguien
que piensa en la comprension
y estar solo me daria tranquilidad
si a la vez tu me comprendieras
esta tarde que ma hece abrazarte fuerte
cuando me dices adios
un amigo te diria que todo marcha mientras
se muerde los labios
y por ti no extrañaria cada fin de año
los dias que no volveras

Un amigo dejaria de hablar de cosas que sabe que te haran falta
para hablarte de lo que hay mas adelante aunuqe yo me quedeatras

se que siempre fui el motivo que tuviste cada
insastente de tu vida
alguien que lo daba todo
sin pedirte ni siquiera la verdad

siempre tuviste este complice que vino sin que le necesitaras
porque concebia el mundo desde tus ojos y ellos me querianmirar
no me pidas ser tu amigo cuando me dejas saber que ya temarchas
no soy tan civilizado para
comprender sabiendo que te vas

para ti sere aquel que lo pierde todo porque no supo escucharte
que para mi solo sere un extraño en paz que nunca te dejo deamar

que para mi solo sere un extraño en paz que nunca te dejo deamar

CARDUMENSEIS - Los vacíos que sustentan nuestra incertidumbre

CARDUMENSEIS - Los vacíos que sustentan nuestra incertidumbre

Ricardo Musse Carrasco.


La prosa de Tania Guerrero tiembla desde sus más profundos epicentros verbales y alegoriza la condición humana: Fundamentalmente, sus elegiacas coordenadas. Sus microficciones suscitan que el universo creado condense (albergando en espacios reducidos perplejidades argumentales) historias desprovistas de concreciones, enrarecidas, inmiscuyéndose por los recodos enunciativos esas dimensiones paralelas donde se depositan esos rastros que, de manera imperceptible, se desbordan durante el derrotero intangible de nuestros latidos.
La escritora (su proceder estilístico se orienta hacia esa ambigüedad textual) alude –en líneas generales- a sus personajes despojándolos de caracteres nominales y fenotípicos, casi bordeando la incorporeidad dentro de su existir discursivo, refiriéndose y estableciendo un tono muy impersonal en la construcción del microcosmos de las interrelaciones humanas.
A todo esto contribuye también la utilización muy vanguardista – y con una crispación semántica que devela conmovedores significados- de figuras retóricas como la metonimia y la sinécdoque dentro de la elaboración textual.
Los cuentos minimalistas de Tania Guerrero atesoran una pulcritud formal (compulsiva virtud de toda obsesión estética) y una estremecedora ironía sobre la incertidumbre y el irredento hastío de esta secular época postmoderna.

EL TRAJE VERDE

EL TRAJE VERDE


Llevo un traje verde,
ella me muerde el brazo
me sonríe
como pidiéndome que
ahora sea yo quien muerda
su boca.

A ratos recuesta sus piernas sobre las mías
abandono el dibujo y llevo las manos allá.

Ella me muerde la pierna
me sonríe
como pidiéndome que
ahora sea yo quien muerda
sus piernas.

A ratos se recuesta toda
abandono las páginas y llevo las manos allá.

Ella me muerde el pecho
me sonríe
como pidiéndome que
ahora sea yo quien muerda
los pezones en sus pechos.

Ella me muerde la bragueta
me sonríe
como pidiéndome que
vuelva a vestirme el traje
que ahí viene su padre.

TANKA

¿La verdad?, no le veo gracia
Lenin Mestanza

Me gustó Tanka. Sigue escribiendo
Haydith Vásquez

Cogí el libro y me encuentro con Tanka y Madurez y dije ¡no!, Julito ya me malogró el día
Diego Lazarte

Lo mismo le dije
Richard Heredia

Una vez yo escribí algo parecido y hablaba de una enciclopedia: lo tuyo es mejor
Rafael Robles, adulón

Yo también creo que Tanka es deforme; pero me gusta Madurez
Heraldo Ramos

Uno
dos
tres
cuatro y
cinco.

MADUREZ

He madurado,
madre,
y en cualquier momento
mi cuerpo que
cuelga del
plátano
va a estrellarse
contra el suelo.

LOS ÁNGELES

Los ángeles no tienen alas
vienen en paquetes pequeños
y se envuelven con coloridos papeles
para llevarlos en la bolsa de mercado.

18

El país por que sueño y desespero
es uno pendejo y se sabe todas las historias.
Nadie sabe por qué soy un vejete
conectado al Mensajero.
Todos los muchachos están de vuelta
de pie
y de cabeza.
Su sabiduría popular es todavía más grande
que la urgencia sexual o su alfabeto complicado.
La vejez, los viejos jamás vuelven
a pasear por Larco Mar y comer un helado,
o a tirar en el parque.

DILOGÍA

Agitó la glandulosa cabeza y volvió
a enclavarla hasta la matriz,

H UBO DE D ES CEN DER H A CIA UN L U GA R M ÁS E ST RE C H O Y VA CI A R SE C OPIOS A ME NTE CO N LA INT E N CIÓN D E Q UE ATE N DIER AS A LO Q UE H A BÍ A E S CRI T O

sobre el fondo blanco (?).

[LA MORALEJA DEL CUENTO ES]

Voy a perder la cabeza por tu amor
Manuel Alejandro

La moraleja del cuento es
que cuando vuelvas la cabeza
para mirar a la mujer más guapa
te asegures de que no camines
en dirección a una barra de hierro.

JULIO ARMANDO PAREDES VÁSQUEZ

Tarapoto, 1987. Estudia Idiomas en la universidad pública de San Martín. Estudia Periodismo en la universidad privada Inca Garcilaso de la Vega. Miembro del centro cultural Selva Rimay. Caricaturista del diario La Voz de Ica entre los años 2000 y 2002, del diario La Opinión en 2002 y del diario Voces desde 2005. Publicó cuento y poesía en el colectivo Rimary. Autor invitado al cuarto festival internacional de poesía en Cajamarca “El Patio Azul”.

Evangelio de Agua

Evangelio de Agua

Porque no estás, ya no estaremos nunca completos.
Algo le falta el mundo, y tú te has puesto
a empobrecerlo más, y hacer a solas
tus gentes tristes y tu Dios contentoJaime Sabines.

I

En la hora en que el mar se transforma en espejo oscuro
Desgarrado por el paso horizontal de la muerte

En que los épicos cementerios son iniciación para el brote de lo desconocido

Guían deseos desesperados hacia las perspectivas del polvo

De angustiosos mausoleos

El silencio se vuelve hacia las puertas de mármol

Y proyecta una contemplación enloquecida

Donde la tristeza esboza un luto estricto

Hacia las precarias ornamentas de la vida

Como un rictus

Las tumbas cierran el barro material y

Los tórridos rastros de efluvios palidecen

Acaso algún día añores la dispersión de una orilla siguiendo su paso

Acaso esté por destilarse la afónica oscilación de tantos recuerdos

Los años no son más que una madera flotando para el peor naufragio

Arrasando bajo la gravedad de su lecho una corriente salvaje

Cuando golpean elevadas olas llevándose lo que fue

En tanto dolor

Acaso tú sientes la brisa

Rompe el suelo

Quiebra el vidrio

Arranca el sepulcro

Que al otro lado de la hecatombe

Tu cuerpo sigue siendo lo más amado.

Mira

Las medusas deslumbran con cintas transparentes

La esencia de una vertiente viva

En su tálamo bordado de peces

Emergen

Las cautivadoras palpitaciones de amaneceres que culminan

Bebe las gotas de este sueño incandescente con sed infinita

Toma las estructuras salinas de la semejanza

Toma la apariencia de las mareas que te afirman

Allá lejos,

Sobre ti

Sobre mí

Sobre las grietas del miedo

Sobre charcos,

Sobre ríos y lagos

Navegaremos hacia la viciada longitud de los océanos.

II Entre lágrimas el mundo líquido y su forma
Donde herméticos corales
Desatan la polifonía del ausente
En una tarde que inspira
La evocación del rostro que amo
En los ojos donde el sol culmina su ruta
Y llama hacia la otra orilla
Para ver oscurecer
El paisaje en lejanas luces
En antiguas metáforas ancladas en fondos marinos
Donde el invierno extiende sus brazos
Y afila sus uñas sobre peñascos
Donde el declive es la distancia
Y el azar un puerto inútil para todo viaje.
Con una astillada brújula
Y un navío agonizante
Aún escucho el eco de su voz
En el lugar donde se inclinan las caracolas
En el lugar donde los faros han perdido altura
En el húmedo vuelo de gaviotas
Sumergidas en el blanco despojo de sus alas.


Ana Marìa Flores Nùñez (Arequipa)

cansado de nacer

cansado de nacer