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NOCTURNO

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Con tu ausencia
Vacié seis botellas de ron
(en una sola noche)
tizné
largas avenidas con tu nombre
gasté / el único par de zapatos que me llegó a conocer
inventé mares
vomité
una chanfainita
dos salchipapas y un largo anticucho que preparaba mi corazón
para alimentar / a
los perros callejeros (únicos fieles compañeros )
pirañitas y
dulces ebrios que
dejaban lucir esa pena que se dibujaba como un bello tatuaje sobre sus pechos
no volví
- jamás –
a planchar mi pantalón
volví - más bien -
a garabatear mi corazón
como si fuera el cuaderno borrador de un escolar
INTENTE
Seguir la ruta de tus pasos
hasta / perderme
en infinitos bares violetas
donde a cada una de las chicas les puse tu nombre

FILONILO CATALINA

01/12/2005 15:55 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.

ESTE NO ES MI CUERPO

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Este no es mi cuerpo

1.- Esta no es mi lengua:
roja, húmeda y hambrienta,
es una sierpe venenosa,
que ya ha mordido
que descansa, indefensa.

Y esta no es mi boca,
es una jaula de aves
como sonrisas enclaustradas,
un hoyo profundo, nada iluminado,
una cueva
-quién sabe adónde conduzca tanta oscuridad
de fondo-
túnel sin eco,
y agua sola que discurre,
como un largo discurso que se murmura.


2- Esta boca no es mía,
en algún momento –pienso- fue enteramente
tuya,
pero no es mía, me es ajena,

es una boca que no ríe, que no besa,
no puede ser mi boca.
Es –tengo la certeza-
una dicotiledónea,
y hace tanto frío en las madrugadas,
¿qué será de esta mi pobre labia?
que no dice, que no puede,
ésta boca es mía
ésta boca que te besa.

Este no es mi cuerpo

3.- Este no es mi cuerpo,
es un animal recostado
sin ningún tipo de amaestramiento,
entonces, qué sufrimiento
esta realidad que no es mi costumbre,
este mi huir de ti, como si no te viera,
y por dentro
tantas ganas de tenerte entre mis brazos,
en algún lugar lejos
de estas dos extremidades
que no son mis brazos.


4.- Este no es mi cuerpo,
es un puerto en un mar olvidado,
este vientre, este pecho,
esta masa acuosa que retumba y te resbala
no puede ser mi cuerpo,
que es mas bien un alto cerro,
una puna lejana, callada
y solitaria,
un lugar donde sopla el viento
es mi cuerpo,
en esta misa de cuerpo ausente.

Este mi hombro y mi regazo
falto de ti es un desierto,
y un desierto no puede ser un cuerpo,
un desierto es –generalmente-
el espacio suficiente para dos cuerpos.

Este no es mi cuerpo

5.- Esta no es mi mano,
es un poco de barro,
horror de mí mismo, dolor,
y sobre todo vergüenza,
esta no es mi mano es un residuo
de mi tristeza.
Mi puño es sobre todo la debilidad
de mi cólera,
es colección de cicatrices, huellas,
como la rotura de un suelo por la sequía.

Es mi falta de costumbre también
de pasar oculto o por alto tanta pena,
y es por golpear ciegamente cada muro,
cada pared
de color ofensivo o poco adecuado,
es, debo confesarlo, la falta de un lenguaje
de señas y de caricias.

Este no es mi tacto,
es saber decir palabras inexactas,
mi ser espacial de no saber llorar
y en cambio
tener siempre una tormenta de rayos
en los tendones,
un temblor como el deslizarse de una ladera,
caer y llevarse todo en el encuentro
de estas dos peñas que no son mis manos.

Este no es mi cuerpo

6.- No son mis brazos
ni mis antebrazos remos adecuados
para este mar tan agitado,
ni para la desembocadura de tanto río
caudaloso de esta sierra.
Apenas
son instrumentos rústicos que buscan
arar una tierra fértil
húmeda y con el olor de tu cuerpo de mujer
después de la lluvia.

Ya una vez hubo la ocasión de que dispongas
las veces que dejaste que te encuentre
una mañana entre mis brazos,
tanto campo quepa en mis brazos.


7.- Este no es mi pecho, es un fuelle,
no te apoyes,
resopla, atiza.

No es este mi pulso,
sino mi temblor y mi enfado,
mi cólera, mi renegar de tantas partes,
mi ser desnudo y bochorno
por tanto desperfecto tras mis sombras
y mi contorno.

Esto no es mi cuerpo
es un juguete desgastado entre tus manos,
un espacio inerte,
algo que ocupa más campo que el disponible,
algo que se confunde entre tus manos
con nada, con aire.

Este no es mi cuerpo

8.- Este no es mi cuerpo,
es un reptil que reposa al sol,
un animal fuera de su nicho y vulnerable.

Y esta no es mi cabellera, es un bosque
poblado de oscuras ideas, de pensamientos
que vagan
perdidos, no son más entes amables
sino bestias violentas.


9.- Este no puede ser mi cuerpo digo,
si es apenas la tenue proyección
de un ánima perdida,
y no puede ser mi cuerpo digo,
porque es un cuerpo como una casa vacía,
una construcción desolada y vacía,
un otro lado, alguna otra parte,
y una casa vacía no es un cuerpo,
es sólo el anhelo,
las ganas de un cuerpo
como para un retrato de cuerpo entero.

Este no es mi cuerpo

10.- Este ojo
improvisado, meditabundo distante,
ojo grande que quiere y mira,
ojo de infinito parecer
color caramelo
y calor en dichos ojos
bajo el agua fría del mes de las heladas
y la luz tenue de la tarde
de colores
fríos nevados naranjas o púrpuras
según el ocaso
su estado de ánimo.

Ojo atiborrado
en tanto que otro ojo pegado
junto
casi cerrado
ojo que quiere y duerme,
en tanto que no mira no ve
no observa
ojo que quiere se cierra y sueña.
Ojo líquido inmenso sólo
ojo en MOR

Ojo aparte abreviado circunspecto
ojo de lejos
de tierra humedecida
y surcos en bajo relieve,
textura granulada ojo cerámico.

Ojo incrédulo gris duro
ojo que quiere pero no
ojo en su ternura
pero ojo de piedra.

Este no es mi cuerpo


¡Shhiiiiit! Silencio
ojo tierno sereno lizo / ojo de marfil
ojo bellísimo
pero silencio porque
ojo que duerme.

Ojo de sal
fuera de sí, fuera.

Ojo que no está
que no importa pero duele
ojo culto docto en su materia
ojo de búho, abierto dilatado
sabio pero débil, fruta
verde,
no el ojo,
ojo de siempre llamativamente siempre.

ojo azulado de cualquier otro ojo
¿están ojos mis rojos?

Ojo sfxhkzh
tuerto pero intachable correcto
ojo rey en la tierra de los sueños

Este ojo por último
con una espiral en su centro
y el brillo de ojo pensativo,
ojo que ha dejado de buscar la redención
en otro ojo,

no es mi ojo.

Este no es mi cuerpo

11.- Este es mi abismo,
el color de mi sordera;
mi cerrar que es mi oído externo,
mi ignorar que es mi oído interno,
qué difícil ubicarme
y ubicarte entonces.

Este no es mi sentido auditivo,
es mi escaparme.
Y no es como de suponer
esta la cerilla de mis oídos,
es polvo que se mezcla con la lluvia
de afuera.


12.- Esta es mi ventana
por donde entra la luz
de la mañana,
el ruido de todas las aves que se turnan,
esta es mi silla,
que son cuatro maderos juntos,
y mi mesa con mis libros
donde me apoyo.

Esta es mi cama,
el último rincón de mi alma
destendida,
la oscuridad y la noche.

El entablado del piso,
los muros de adobe,
y ésta es mi ropa, mi segunda piel,
en este cuerpo que es como un traje
nuevo.

Este no es mi cuerpo

13.- Este no es mi cuerpo porque
no sé de ti, y
no saber de ti
es pensar de las cosas tristes
del tiempo recostado
en cualquier recodo del camino,

amplia la desdicha
mudo el silencio
se reitera
qué terrible no saber de tí,

y pensar de las cosas blancas,
grises, negras

del cielo en la tarde
cuando empieza a llover y no para

y adentro
llueve un poco también,
el ánimo se resquebraja, gotea

no quiero más
no saber de tí, pensar

seco el alfabeto,
fija la mirada,
olvidar,

callar...

nada
yo sólo pasaba por aquí
y
nada.

GONZALO VALDERRAMA

02/12/2005 03:09 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.

Un hombre pasa con un pan al hombro

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Un hombre pasa con un pan al hombro
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?

Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo
¿Con qué valor hablar del psicoanálisis?

Otro ha entrado en mi pecho con un palo en la mano
¿Hablar luego de Sócrates al médico?

Un cojo pasa dando el brazo a un niño
¿Voy, después, a leer a André Bretón?

Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre
¿Cabrá aludir jamás al Yo profundo?

Otro busca en el fango huesos, cáscaras
¿Cómo escribir, después del infinito?

Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza
¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?

Un comerciante roba un gramo en el peso a un cliente
¿Hablar, después, de cuarta dimensión?

Un banquero falsea su balance
¿Con qué cara llorar en el teatro?

Un paria duerme con el pie a la espalda
¿Hablar, después, a nadie de Picasso?

Alguien va en un entierro sollozando
¿Cómo luego ingresar a la Academia?

Alguien limpia un fusil en su cocina
¿Con qué valor hablar del más allá?

Alguien pasa contando con sus dedos
¿Cómo hablar del no-yó sin dar un grito?

04/12/2005 03:01 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 4 comentarios.

Scum Manifesto

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nullVivir en esta sociedad significa, con suerte, morir de aburrimiento; nada concierne a las mujeres; pero, a las dotadas de una mente cívica, de sentido de la responsabilidad y de la búsqueda de emociones, les queda una – sólo una única – posibilidad: destruir el gobierno, eliminar el sistema monetario, instaurar la automatización total y destruir al sexo masculino.

Hoy, gracias a la técnica, es posible reproducir la raza humana sin ayuda de los hombres (y, también, sin la ayuda de las mujeres). Es necesario empezar ahora, ya. El macho es un accidente biológico: el gene Y (masculino) no es otra cosa que un gene X (femenino) incompleto, es decir, posee una serie incompleta de cromosomas. Para decirlo con otras palabras, el macho es una mujer inacabada, un aborto ambulante, un aborto en fase gene. Ser macho es ser deficiente; un deficiente con la sensibilidad limitada. La virilidad es una deficiencia orgánica, una enfermedad; los machos son lisiados emocionales.

El hombre es un egocéntrico total, un prisionero de sí mismo incapaz de compartir o de identificarse con los demás, incapaz de sentir amor, amistad, afecto o ternura. Es un elemento absolutamente aislado, inepto para relacionarse con los otros, sus reacciones no son cerebrales sino viscerales; su inteligencia sólo le sirve como instrumento para satisfacer sus inclinaciones y sus necesidades. No puede experimentar las pasiones de la mente o las vibraciones intelectuales, solamente le interesan sus propias sensaciones físicas. Es un muerto viviente, una masa insensible imposibilitada para dar, o recibir, placer o felicidad. En consecuencia, y en el mejor de los casos, es el colmo del aburrimiento; sólo es una burbuja inofensiva, pues unicamente aquellos capaces de absorberse en otros poseen encanto. Atrapado a medio camino en esta zona crepuscular extendida entre los seres humanos y los simios, su posición es mucho más desventajosa que la de los simios: al contrario de éstos, presenta un conjunto de sentimientos negativos – odio, celos, desprecio, asco, culpa, vergüenza, duda – y, lo que es peor: plena consciencia de lo que es y no es.

A pesar de ser total o sólo físico, el hombre no sirve ni para semental. Aunque posea una profesionalidad técnica – y muy pocos hombres la dominan – es, lo primero ante todo, incapaz de sensualidad, de lujuria, de humor: si logra experimentarlo, la culpa lo devora, le devora la vergüenza, el miedo y la inseguridad (sentimientos tan profundamente arraigados en la naturaleza masculina que ni el más diáfano de los aprendizajes podría desplazar). En segundo lugar, el placer que alcanza se acerca a nada. Y finalmente, obsesionado en la ejecución del acto por quedar bien, por realizar una exhibición estelar, un excelente trabajo de artesanía, nunca llega a armonizar con su pareja. Llamar animal a un hombre es halagarlo demasiado; es una máquina, un consolador ambulante. A menudo se dice que los hombres utilizan a las mujeres. ¿Utilizarlas, para qué? En todo caso, y a buen seguro, no para sentir placer.

Devorado por la culpa, por la vergüenza, por los temores y por la inseguridad, y a pesar de tener, con suerte, una sensación física escasamente perceptible, una idea fija lo domina: joder. Accederá a nadar por un río de mocos, ancho y profundo como una nariz, a través de kilómetros de vómito, si cree, que al otro lado hallará una gatita caliente esperándole. Joderá con no importa qué mujer desagradable, qué bruja desdentada, y, más aún, pagará por obtener la oportunidad. ¿Por qué? La respuesta no es procurar un alivio para la tensión física ya que la masturbación bastaría. Tampoco es la satisfacción personal – no explicaría la violación de cadáveres y de bebés.

Egocéntrico absoluto, incapaz de comunicarse, de proyectarse o de identificarse, y avasallado por una sexualidad difusa, vasta y penetrante, es psíquicamente pasivo. Al odiar su pasividad, la proyecta en las mujeres. Define al hombre como activo, y se propone demostrar que lo es (demostrar que se es un hombre). Su único modo de demostrarlo es joder (el Gran Hombre con un Gran Pene desgarrando un Gran Coño). Consciente de su error, debe repetirlo una y otra vez. Joder, es pues un intento desesperado y convulsivo de demostrar que no es pasivo, que no es una mujer; pero es pasivo y desea ser una mujer.

Mujer incompleta, el macho se pasa la vida intentando completarse, convertirse en mujer. Por tal razón acecha constantemente, fraterniza, trata de vivir y de fusionarse con la mujer. Se arroga todas las características femeninas: fuerza emocional e independencia, fortaleza, dinamismo, decisión, frialdad, profundidad de carácter, aformaciafirmación del yo, etc. Proyecta en la mujer los rasgos masculinos: vanidad, frivolidad, trivialidad, debilidad, etc. Preciso es señalar, sin embargo, que el hombre posee un rasgo brillante que lo coloca en un nivel de superioridad respecto a la mujer: las relaciones públicas. (Su tarea sido la de convencer a millones de mujeres de que los hombres son mujeres y que mujeres son hombres) Para el hombre, las mujeres alcanzan su plenitud con la maternidad; en cuanto a la sexualidad que nos impone, refleja lo que le satisfacería si fuera mujer.

En otras palabras, las mujeres no envidian el pene, pero los hombres envidian la vagina. En cuanto el macho decide aceptar su pasividad, se define a sí mismo como mujer (tanto los hombres como las mujeres piensan que los hombres son mujeres y las mujeres son hombres) y se convierte en un travestí, pierde su deseo de joder (o de lo que sea; por otra parte queda satisfecho con su papel de loca buscona) y se hace castrar. La ilusión de ser una mujer le proporciona una sexualidad difusa y prolongada. Para el hombre, joder es una defensa contra el deseo de ser mujer. El sexo en sí mismo es una sublimación.

Su obsesión por compensar el hecho de no ser mujer y su incapacidad para comunicarse o para destruir, le ha permitido hacer del mundo un montón de mierda. Es el responsable de:

La Guerra: El sistema más corriente utilizado por el hombre para compensar el hecho de no ser mujer (sacar su Gran Pistola) es obviamente ineficaz: la puede sacar un número limitado de veces y cuando la saca, lo hace a escala masiva, para demostrar al mundo que es un hombre. Debido a su impotencia para sentir compasión o para comprender o identificarse con los demás antepone su necesidad de afirmar su virilidad a un incontable número de vidas, incluida la suya. Prefiere morir iluminado por un resplandor de gloria que arrastrarse sombriamente cincuenta años más.

La simpatía, la cordialidad y «la dignidad»: Cada hombre sabe, en el fondo, que sólo es una porción de mierda sin interés alguno. Le domina una sensación de bestialidad que le avergüenza profundamente; desea no expresarse a sí mismo sino ocultar entre los demás su ser exclusivamente físico, su egocentrismo total, el odio y el desprecio que siente hacia los demás hombres y que sospecha que los demás sienten hacia él. Dada la constitución de su sistema nervioso muy primitiva, y susceptible de resentirse fácilmente a causa del más mínimo despliegue de emoción o de sentimiento, el hombre se protege con la ayuda de un código social perfectamente insípido carente del más leve trazo de sentimientos o de opiniones perturbadoras. Utiliza términos como copular, comercio sexual, tener relaciones (para los hombres, decir relaciones sexuales es una redundancia), y los acompaña de gestos grandilocuentes.

El dinero, el matrimonio, la prostitución, el trabajo y el obstáculo para lograr una sociedad automatizada: Nada, humanamente, justifica el dinero ni el trabajo. Todos los trabajos no creativos (practicamente todos) pudieron haberse automatizado hace tiempo. Y en una sociedad desmonetizada cualquiera podría obtener lo mejor de cuanto deseara. Pero las razones que mantienen este sistema, basado en el trabajo y el dinero, no son humanos, sino machistas:

1. El coño: El macho que desprecia su yo deficiente, vencido por una ansiedad profunda e intensa, y por una honda soledad cada vez que se encuentra consigo mismo, con su naturaleza vacía, se vincula a cualquier mujer, desesperado, con la vaga esperanza de completarse a sí mismo, y se alimenta de la creencia mística de que, por el mero hecho de tocar oro se convertirá en oro; anhela la constante compañía de la mujer. Prefiere la compañía de la más inferior de las mujeres a la suya propia o a la de cualquier otro hombre quien sólo le recuerda su propia repulsión. Pero es preciso obligar o engañar a las mujeres, a menos que sean demasiado jóvenes o estén demasiado enfermas, para someterlas a la compañía del varón.

2. Proporcionar al hombre (incapaz de relacionarse con los demás) ilusión de utilidad, le permite justificar su existencia excavando agujeros y volviéndolos a llenar. El tiempo ocioso le horroriza pues dispone de una sola solución para llenarlo: contemplar su grotesca personalidad. Incapacitado para relacionarse o amar, el hombre trabaja. Las mujeres anhelan las actividades absorbentes, emocionantes, pero carecen de la. oportunidad o de la capacidad para ello y prefieren la ociosidad o perder el tiempo a su gusto: dormir, hacer compras, jugar al bowling, nadar en la piscina, jugar a las cartas, procrear, leer, pasear, soñar despiertas, comer, jugar consigo mismas, tragar píldoras, ir al cine, psicoanalizarse, viajar, recoger perros y gatos, repantingarse en la playa, nadar, mirar la t.v., escuchar música, decorar la casa, dedicarse a la jardinería, coser, reunirse en clubs nocturnos, bailar, ir de visitas, desarrollar su inteligencia (siguiendo cursos), y absorber cultura (conferencias, teatro, conciertos, películas artísticas). Así, muchas mujeres, incluso en caso de una completa igualdad económica, prefieren vivir con hombres o mover el culo por las calles, es decir disponer de la mayor parte de su tiempo, a pasar varias horas di

... (... continúa)

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15/12/2005 15:12 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 11 comentarios.

DEFENSA DEL ANCIANO ENCONTRADO EN EL PERÚ Y A QUIEN SE LE ATRIBUYÓ SER EL CRISTO

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En mi país cuando llueve
Nacen lágrimas con nombre propio


Para empezar soy ateo y
las únicas vírgenes que he conocido han sido en mi lecho
Yo no nací en ningún pesebre
Y mis padres me enseñaron que era de mala educación discutir con los ancianos

No sé de apóstoles
lo único que me ha seguido a todas partes
es la pobreza y este perro chusco

Quizá me puedan acusar de alterar el vino
pero como ven
soy peruano y hay que vivir de algún milagro

Les repito que soy ateo y no creo en la resurrección de ningún muerto
me hubiera gustado defender a esa tal María Magdalena de esos putañeros
pero les he dicho que no desafío a los ancianos

Yo más bien pregunto
acaso no son ustedes los que tienen un hueco en su costado?
acaso en su país no todos nacen con una herida abierta en las manos?

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15/12/2005 15:26 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.

ES VENTANA ROTA LA SONRISA EN LA CIUDAD

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Qué vida es está de alegrarse con un libro
De caminar por las calles y ser
La congestionada avenida por
Donde transitan las horas de los días

¡Qué vergüenza!
No saber
La circunferencia de un abrazo
O lo que contiene una lágrima

Qué vida es esta
La de ser / alimento de las calles
¡qué es esto de estar engordando al viento!
Desnudarse en soledad y ser alimento de los pájaros
De los pájaros

Antes de poeta
Hubiera aprendido
PRIMERO
A pesar un beso y cambiarlo por un kilogramo de arroz
DESPUÉS
Ser amaestrador de pájaros
Qué es esto de ser
Un aviso que cambia un pan
Por el más rudimentario trazo de tu risa

Qué dirías / si me vieras
Triste mirando la vida desde un puente
SEGURO
Darías un poco de ti a los mendigos en las calles
Y LUEGO
Me dirías
O no lo dirías
Pero de todas maneras pensarías
Que un paraguas cayendo en la oscuridad son mis ojos
Y repetirías en silencio
“qué vida es esta
concluir que en la ciudad la sonrisa es ventana rota”
pero yo
terminaría el día como siempre
amenazando
como con una piedra mi corazón hacia tu ventana.

FILONILO CATALINA

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15/12/2005 15:46 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.

Yoko y Jhon

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Jhon y Yoko

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15/12/2005 15:56 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.

Improvisación en Beijing

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Escribo poesía porque la palabra inglesa Inspiración proviene del Latín: Spiritus,
aliento, deseo respirar en libertad.
Escribo poesía porque Walt Whitman le otorgó permiso al mundo para que hablara
con candor.
Escribo poesía porque Walt Whitman abrió el verso de la poesía a la respiración
sin obstáculos.
Escribo poesía porque Ezra Pound vio una torre de marfil, apostó al caballo
equivocado, les dio a los poetas su autorización para que escriban su
lengua hablada vernácula.
Escribo poesía porque Pound les indicó a los jóvenes poetas occidentales que
observaran a los chinos escribiendo palabras dibujos.
Escribo poesía porque W.C. Williams viviendo en Rutherford escribió a la manera
de New Jersey "Te patio l’ojo", preguntando luego ¿cómo podemos medirlo en
pentámetro yámbico?
Escribo poesía porque mi padre era un poeta mi madre de Rusia hablaba comunista,
murió en un manicomio.
Escribo poesía porque mi joven amigo Gary Snyder se sentó a mirar sus pensamientos
como una parte del fenomenal mundo externo del mismo modo que lo hicieron los
integrantes de esa mesa redonda en el 84.
Escribo poesía porque sufro, nacido para morir, cálculos en los riñones, presión alta,
todo el mundo sufre.
Escribo poesía porque sufro confusión no sabiendo qué es lo piensan los otros.
Escribo porque la poesía puede revelar mis pensamientos, cura mi paranoia
también la paranoia de otras personas.
Escribo poesía porque mi mente vaga sometida al sexo la política la meditación en
el Dharma.
Escribo poesía para retratar con precisión mi propia mente.
Escribo poesía porque tomé los cuatro votos de Bhodhisattva: innumerables en el
universo son las criaturas Sensibles para liberar, infinitas mi propia codicia ira
ignorancia que deseo atravesar , incontables son las situaciones en que me hallo
mientras el cielo está O.K. y los senderos de la mente despierta no tienen fin.
Escribo porque esta mañana desperté temblando de miedo ¿Qué podría decir yo en
China?
Escribo poesía porque los poetas rusos Mayakovsky y Yesenin se suicidaron, alguien
más debe hablar.
Escribo poesía porque mi padre recitando a Shelley poeta inglés y a Vachel Lindsay
poeta norteamericano dio el ejemplo –gran viento inspiración aliento.
Escribo poesía porque escribir de asuntos sexuales estaba prohibido en los Estados
Unidos de América.
Escribo poesía porque los millonarios en el Este y el Oeste viajan en limosinas Rolls
Royce, los pobres no tienen suficiente dinero para arreglarse los dientes.
Escribo poesía porque mis genes y cromosomas se enamoran de muchachos, nunca
de jóvenes mujeres.
Escribo poesía porque no tengo ninguna responsabilidad Dogmática de un día para el
otro.
Escribo poesía porque quiero estar solo y quiero hablar con la gente.
Escribo poesía para contestarle a Whitman, jóvenes dentro de diez años, hablen con las
tías viejas y tíos aún con vida en Newark, New Jersey.
Escribo poesía porque en 1939 escuchaba por radio Blues Negros, Leadbelly y Ma
Rainey.
Escribo poesía inspirado por las juveniles alegres canciones de los Beatles que han
envejecido.
Escribo poesía porque Chuang-tzu no podía distinguir si era mariposa o hombre, Lao-
tzu dijo el agua fluye colina abajo, Confucio dijo honrá a tus mayores, yo deseaba
honrar a Walt Whitman.
Escribo poesía porque el exceso de ovejas y hacienda en las tierras de pastoreo destruye
desde Mongolia hasta el Salvaje Oeste los nuevos pastos y la erosión es la creadora
de los desiertos.
Escribo poesía usando zapatos animales.
Escribo poesía "Primer pensamiento, mejor pensamiento," siempre.
Escribo poesía porque las ideas no son comprensibles excepto cuando se manifiestan en
pequeñísimos detalles: "Ninguna idea más que en las cosas."
Escribo poesía porque el Lama Tibetano dice. "Las cosas son símbolos de sí mismas."
Escribo poesía porque los periódicos titulan un agujero negro en el centro de nuestra
galaxia, somos libres para darnos cuenta.
Escribo poesía porque las Guerras Mundiales I y II, bomba nuclear y la Guerra Mundial
III si la deseamos, yo no la necesito.
Escribo poesía porque mi primer poema Aullido que no pensaba publicar fue llevado a
proceso por la policía.
Escribo poesía porque mi segundo poema largo Kaddish honraba el parinirvana de mi
madre en un hospital para enfermos mentales.
Escribo poesía porque HITLER mató a seis millones de Judíos, soy Judío.
Escribo poesía porque Moscú informó que Stalin envío al exilio en Siberia a 20
millones de Judíos e intelectuales, 15 millones nunca regresaron a los cafés de San
Petersburgo.
Escribo poesía porque canto cuando me siento solo.
Escribo poesía porque Walt Whitman dijo, "¿Yo me contradigo ?" Muy bien entonces
yo me contradigo. (Tengo buen tamaño, contengo multitudes.)
Escribo poesía porque mi mente se contradice a sí misma, un minuto está en Nueva York, al otro minuto en los Alpes Dináricos.
Escribo poesía porque mi cabeza contiene 10.000 pensamientos.
Escribo poesía porque ninguna razón ningún porque.
Escribo poesía porque es la mejor manera de decir todo lo que tienes en mente en 6
minutos o durante el transcurso de una vida.

ALLEN GINSBERG

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15/12/2005 16:34 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 2 comentarios.

La Sed Demonia (de la ciudad maldita)

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‘Nos recibió el rey en el espacioso pórtico de su palacio
y nos condujo al interior de éste, en una de cuyas inmensas salas
vimos una multitud de personas que hacían libaciones en honor a Baco.
Comían con mucho gusto sabrosos manjares, servidos en vajilla de oro.
En cuanto a beber no dejaban de hacerlo ni un solo instante.
Tenían siempre la copa en la mano.’
- Virgilio, La Eneida


- Como podemos darnos cuenta – dijo el profe Toño Arrayán alejándose del retroproyector -, la tesis de grado de Bernardo San Roque plantea una hipótesis descabelladamente cuerda.

- ¿Cuál será la mentada hipótesis? – pareció preguntar el silencio que caía sin terminar de caer en el espacio entre los anteojos perspicaces de Alejo Waddington y el entrecejo cuajado de intriga de Manuel Carampangue (el primero se apoya de espaldas a la muralla de la sala próxima al pasillo; el segundo en la claridad que tragan las ventanas de la muralla opuesta en el 3er piso de la Universidad de Playa Ancha, desde donde se domina la entrada de la Quinta Roma y el camino que nos tienta hacia la playa). Por lo que el curso completo de Historia de la Cultura – o Histeria de la Locura, como le dicen los alumnos- cabe tanto física como mentalmente entre ambos mosqueteros, Alejo Waddington y Manuel Carampangue.

- Siempre ha existido una sola ciudad – sentenció el profe Toño Arrayán con el cansancio de estar plenamente convencido -. Nunca ha habido más que una única ciudad. La ciudad.

La voz del profe Arrayán sonó normal, no tuvo la grandilocuencia en frecuencia modulada que se espera en casos como estos; sonó como cuando uno pide que le vendan medio kilo de pan allá en la amasandería, o cuando salta el teléfono rinrineando y uno advierte: ‘si es para mí no estoy’.

Los alumnos miraron todos a la pared posterior y entonces la pantalla del retroproyector se encendió. Mejor dicho se encendió porque los muchachos posaron sus miradas por arriba de la pizarra, acción sin la cual nada se hubiera encendido. O en otras palabras, nada se ha encendido jamás porque la pretendida diferencia de lo que ocurre antes y después de apretar el botón on / off no existe. Apareció un extracto del texto que era la tesis de grado del poeta Bernardo San Roque, con el que supo defender su título de profesor de Historia:

‘‘Allá por los tiempos del Gondwana, cuando la tierra aún latía con el corazón del Primer Continente, allá por esos tiempos o incluso antes vio la luz el día en que el ancestro del ser humano emergió del océano y asentó su huella en la orilla de esta Isla perdida en el mar sideral del Universo.’’

‘‘Caminó y caminó con la paz de no tener un paradero que lo clavara a esta o aquella latitud, y a cada tranco que daba se alejaba de su origen anfibio, debiendo olvidar tal origen para ampararse del conocimiento que horadaba con sus pasos. ’’

‘‘Mas hubo algo que lejos de pasar al olvido se convirtió en el ímpetu inconsciente que lo guiaba, reminiscencia única de aquella otra vida sustentada en la voluptuosidad de las aguas. ’’

‘‘Así la Geografía, madre ora llana ora escarpada, sintió caminar a dichos ancestros mientras el clima y los elementos fueron moldeando aspecto y condición de aquellos peregrinos. ’’

‘‘Vio la luz el día en que el primigenio instinto cuadrúpedo se detuvo y fue trocándose en intuición bípeda, aún ruda e incipiente. ’’

‘‘Las antípodas del mar sideral de la Isla vieron llegar, por fin, al peregrino y el camino por él trazado: al frente de su prole, de los animales que criaba para inmolarlos a los dioses de su hambre, dirigiendo el traqueteo de su carreta, un hombre puso un pie al lado del otro y quedó inmóvil, con el báculo en una mano y con una copa en la otra, símbolo único del atavismo que ni los siglos ni la aridez de su viaje habían podido olvidar: su sed.’’

‘‘Ese hombre se detuvo porque había encontrado sin duda el paraje en donde podría saciar su sed y consolarse del para siempre destierro de los mares; se había encontrado con la vertiente subterránea que asciende en forma de vergel, portando la sangre de la tierra: había descubierto la glauca vid, la enredadera de las hojas de parra, los racimos de pezones de donde chupar el negro néctar: el vino.’’

‘‘Este sitio fue el elegido por el hombre para darle tierra a su prole y a sus animales, donde construiría los primeros muros de su ciudad, la única ciudad que ha existido. ’’

Los comentarios acudieron a las bocas de los discípulos de Histeria de la Locura, y éstos tuvieron que desviar sus miradas de la proyección hacia las miradas de sus compañeros que ya albergaban la incertidumbre sembrada por las ideas del poeta –y profesor- Bernardo San Roque. Así fue que la proyección quedó abandonada en la pared posterior, y como nadie la miró a partir de entonces, todos allí creyeron de hinojos que ésta se había apagado.

Pero nosotros sabemos que no es así y por qué.

- ¡Qué tesis más pletórica de poesía!- clamaron las cejas aún intrigadas de Manuel Carampangue.

Todos los alumnos comentaron algo a su vez, y como un buen ejemplo citaré las opiniones de Alejo Waddington y de Javier Calaguala. Mas seamos austeros y altruistas: guardémonos de derrochar palabras por un lado; fomentemos la creatividad del lector por el otro; solamente dejaré consignado que los anteojos de Alejo tenían su propia opinión respecto del contexto histórico atravesado por el misticismo; mientras que los cabellos cortos y erizados de Javier Calaguala se pronunciaron con vivo interés por la hipótesis del origen anfibio del ser humano. Que el lector pues proceda de buen grado y complete este siempre incompleto intento que es la escritura.

Entre tanto, empujado quizás por los comentarios de sus alumnos, el profe Toño Arrayán apoyó su mirada en las ventanas, mirada que se descolgó hacia la calle merced al silencio de nuestro catedrático. Sus ojos se percataron de un hecho por él nunca antes visto: en la entrada de la gloriosa Quinta Roma ponía sus pies –uno primero, otro después- el ahora abstemio y siempre mesiánico poeta autor de la tesis, Bernardo San Roque.

- ¿Qué se traerá entre versos este muchacho? – se preguntó nuestro profesor-.

Después pensó: o mejor dicho recordó: ‘‘...el ancestro del ser humano emergió del océano y asentó su huella en la orilla de esta Isla perdida...’’

Como buen maestro del poeta tesista en Histeria de la Locura, no pocas de las ideas de Bernardo fueron concebidas por el profe Arrayán.

Tan convencido y firme estaba en estas ideas que siempre estaba a un paso de olvidarlas. Por eso fue normal que las olvidara entonces también y, para disimularlo, recurrió a la promisoria y eminente dupla de su cátedra histérica:

- Pasemos ahora a la interpretación de lo dicho por San Roque. Según lo acordado, es el turno de Alejo y Manuel de exponer sus impresiones – dicho lo cual el profesor ensayó la postura karateca con que se prepara una patada mortífera: extendió sus brazos y sus manos cayeron en ambos extremos; se apoyó en una pierna, elevando la otra semiflexionada. Entonces Alejo puso sus papeles en los brazos del profesor como partituras, y en la pierna flectada dejó el cuaderno. Entre tanto, Manuel armó una caja de cartón y la llevó a los pies de la mesa del profesor. Alejo se disponía a disertar y Manuel visualizaría las ideas con una performance dadaísta.

Pero antes de eso Alejo trazó una línea cronológica en la pizarra de izquierda a derecha; en el principio puso Gondwana y al final escribió Esplendor de la Ciudad Única. Con asombro vieron los compañeros que debajo de dicho esplendor Alejo anotaba: Mundo Helénico.

Todo presto para la exposición crítica de nuestro binomio.

Comenzó Alejo Waddington:

- La sed es el motor de la voluntad humana; lo prueba el estadío anfibio de los antecesores no sólo del hombre sino de toda manifestación mamífera; lo avalan los fenómenos climáticos de entonces que propiciaron los hielos eternos que a su vez devinieron glaciaciones acordes a la magnitud de la sed. Gracias a Dios esto no fue sospechado por Schopenhauer, o si no habría muerto deshidratado, sin lugar a certezas.

Calló Alejo y cedió la acción a Manuel, que metido en la caja – que era de una marca de aceite vegetal – apareció en la pose barroca de un angelito marmóreo, echando un chorrito de agua por la boca. Luego volvió a esconderse entre el cartón.

Retomó Alejo Waddington la palabra:

- Si la sed hidrata la voluntad, el hambre es el mecanismo que asegura la supervivencia de nuestro cuerpo, ese cuerpo que tarde o temprano se pone en marcha impelido a saciar la sed del alma.

Aquí Manuel se puso de pie y, tirando con fuerza hacia arriba de los extremos de la caja, perforó el fondo de la misma con sus pies; quedó pues a bordo de un troncomóvil, o de un cajamóvil o cartónmovil a combustión de aceite vegetal, y se puso a andar en él rondando la mesa mientras alternaba tragos de agua –con los que justificaba su desplazamiento- hasta enterar 9 vueltas en torno a la mesa del profe.

Alejo entonces:

- Mientras camina y caminando traza su camino, el hombre siente el impulso vital de ocupar sus adminículos naturales. Es natural que haga su trayecto ensayando las voces de los idiomas con que logre comunicarse.

Aquí Manuel repitió las vueltas en su cajamóvil, pero no bebiendo sino articulando frases sueltas en varias lenguas muertas: primero en sánscrito; luego en arameo; luego, en el provenzal renacentista, para terminar en el griego de Hesíodo y compañía.

Atento continúa Waddington:

- Hablando es cómo se impone el hombre de la inferioridad en más de un semejante respecto de él; es así como nace la metáfora bíblica del origen óseo de la mujer a partir del hombre. Lo que Dios se guardó de revelar a los profetas es que de las costillas en realidad nacieron las primeras hachas, las

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16/12/2005 15:59 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 1 comentario.

LA PAZ INVERTIDA

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Después de dar incontables volteretas en el aire, la moneda se estrelló con la palma de su mano. ¡Escudo! La lanzó nuevamente a pesar de que su conciencia le indicaba suciedad en aquél acto y: ¡Escudo otra vez! Se tocó las mejillas, "Que mala suerte". Meditó sobre la apuesta. Si hubiera ganado la cara contrapuesta habría ido a dormirse; en cambio, si miraba un rato más la televisión, a lo mejor le sucedía algo imprevisto que en el mejor de los casos cambiaría su vida llenándolo de dinero. ¡Dinero! ¡Perlas! ¡Diamantes! Sonrió. ¿Que tenía que ver un cuento con su vida? ¿Fue casualidad haberlo leído aquella misma tarde? "Una niña bondadosa se deshizo de lo poco que tenía. Realizó tal cosa para ayudar a tres mendigos que en realidad eran reyes; a la niña le regalaron algunas joyas en su sueño y cuando se despertó..." Dejó caer la moneda en la mesa. "¡Que tontería! ¡No existen los reyes que aparentan ser mendigos!" Convencido dejó de sonreír. Talvez le interesaban otras cosas; pero un cuento, uno sin sentido, convencional, escrito por una mujer ¿Que acaso se estaba volviendo un estúpido soñador? ¿Qué rumbo provechoso encaminaría su vida si tan solo se dedicara a darle sentido con opiniones y apuestas a juegos de azar? Se levantó y en los segundos siguientes sus movimientos fueron imprecisos. Se perdió; empero sus ojos avizoraban letras diminutas y en líneas rectas, unas detrás de otras, a montones. Por primera vez en toda su amarga y agradable existencia odió sus escritos, censuró las repeticiones que encontró en algunos textos no muy extensos, como el exceso de "que", "para", "sin embargo" "entonces", "pero", "bueno"; y la imagen del profesor, con esa cicatriz facial que le hacía parecer un delincuente: "Son muletillas, muchachos, muletillas". Lo odió por estar en sus recuerdos, "Pleonasmos, muchachos, ple-o-nas-mos; lo vi con mis propios ojos". Siguió leyendo, tratando de no prender la radio. Al cabo de un rato miró el reloj: ¡Las seis! Tenía que ir a la universidad. Listo para salir, cogió su cuaderno y lo guardó en el bolsillo trasero de su pantalón, abrió la puerta y se fue caminando. Dos cuadras más allá, recogió su motocicleta tras entregarle una propina al encargado de cuidarla. Iría primero a desayunar, y seguido, iría con su justificación, preparado para dar respuesta a esa evaluación a la que no pudo asistir por estar haciendo algo importante: trabajando. En realidad estuvo durmiendo. Fingió estar contento, miró al cielo, una patada al encendedor, dos, prendido, "Ya es hora", y aceleró, con la intención de llegar muy rápido, igual que siempre. Al profesor le diría que en toda la noche no durmió por haberse quedado leyendo su magnífico ensayo, "Que asco". Sería fácil de contestar porque primero le hablaría de su libro, que por cierto le parecía un libro tonto, su nombre lo decía: "En un mañana precoz ¿Hablaremos con nosotros mismos?" Largamente en la trayectoria el autor intentaba convencerse y convencer a los demás que la vida jamás fue un regalo. Su contrapartida para desacreditar a miles de individuos con pensamientos distintos, muchas veces se desviaba del tema central para sumirse en los antecedentes catastróficos que produjeron las innumerables guerras, en especial las bíblicas. Argumentaba, además, que el tiempo por más que se mantenga constante hacía que las cosas acaben por terminarse muy rápido, y en esta parte reflexionaba sobre la vida: "La vida nos la imaginamos cierta y este es el resultado: un ser que piensa y actúa no por instinto; ser, sin embargo, insignificante, diminuto, incapaz de levantarse al ser atravesado el corazón. Extremadamente débil, con probabilidad nula de modificar el tiempo. Por otro lado estamos los seres excepcionales, los que aunque los minutos avancen, mantenemos el futuro inconstante, cerca del presente, a disposición, un futuro en donde decidiremos que significa comunicarse. La mejor opción será hacerlo con nosotros mismos". Se sintió un poco culpable por haber perdido toda una noche revisando sus cosas, que bien lo hubiese podido hacer en otro momento. "Será fácil". Cansancio, sueño, sí, deseaba mucho cerrar los ojos "Un ratito... ¡Resiste!" Ya casi llegaba, ¡Que suerte! Una mujer le saludó; era linda, inteligente, un poco mayor y eso que, igual quería hacerle el amor. Deseaba esto con vehemencia, los dos, en un cuarto con grandes espejos y con luz tenue, mirando una película de terror o videos musicales de rock and roll, el besándole la frente, acariciando su suave cuerpo, sintiendo su calor, olor, respiración, latidos, y en fin, los dos nuevamente en el paraíso infernal, en el pecado, en el placer, inmenso placer, desbordante. Si esto requería excesivos privilegios, podría intentar besarla, en la boca, o cerca, muy cerca... El año pasado quiso conquistar a varias mujeres y siempre que estuvo a punto de hacerlo cometió la imprudencia de ser sincero, es decir: ¿A Quién le atribuía la importancia mayor en su vida? "Bueno, a mí". Se inspiraba a menudo en su "diosa" (Así la llamaba), le escribía versos. Alguna vez quiso leérselos y nunca se atrevió. Se consoló con la idea de que alguna vez lo leería y de alguna manera, quizá por pura coincidencia, se enteraría de su amor. En cada palabra podía ver su imagen, y pensó o recordó: "...De pronto suspiro/ mis labios se contraen/ se humedecen mis ojos.../ Abrázame le digo al viento/ consuélame para no perecer/ Y si es así como el martirio/ nos enseña a querer/ quiero vivir torturado/ o símil a un perro callejero/ pero con la dicha de escuchar/ aunque sea tus disgustos e insultos..." Esta vez encontró defectos, en el sentido de que las palabras dicen o no mucho de sí, y en algunos casos puede ser perjudicial el solo hecho de acordarse de ellas. Se detuvo, quiso decirle que la amaba... ¡Le hablaron! "¿Te ocurre algo? ¿Necesitas ayuda?" Respuestas que pudieron ser excusas para llegar a su visitarla, no obstante en ningún momento le precedió la idea de desembozar en el transcurso del tiempo sus temores, simplemente vio frustrados sus intentos por anticipado. Bajó la cabeza, juró que disminuyeron los días de su existencia. Miraba un escote colindante con un cuello finísimo color canela que tenia enfrente, un manjar, con posibilidades exuberantes de cuasar exaltación, jolgorio, mareos, anonadamiento. Beldad, descampado lugar, ahí reposaban de vez en cuando sus cabellos, negros y encrespados: ocurría mientras dormía o cuando el agua le caía por la espalda mojando su cuerpo. Sin maquillaje, le excitaba la idea de imaginársela así. Veía a la vez los extremos de una prenda interior blanca, tapizando dos levantamientos hermosos, capaces de estimular y volver idiota a cualquiera que sintiese atracción por la belleza. Los veía de verdad y resucitó por completo. Observó mucho, creo, o encontró una respuesta negativa a su presencia. Nada simple, debió suponer que el efecto causante no distaba mucho de ser un encuentro no casual provocado por el atrevimiento de detenerse algún día y llamar a la puerta y decirle algunas cosas que al final, por la coacción de otros agentes no las diría. No se creyó insano aunque si sonrió; lo hizo imaginándose ser un personaje irreal, creado, complejo y voluble. Se compadeció, si es que lo tenía, de su autor, ¿Cómo es que haría para evitar narrar tanta redundancia en su vida? Decidió ser su propio autor y cambiar algunos sucesos no muy claros de su vida, sin modificar desde luego hechos trascendentales que al final siempre apuntaban al objetivo real. Planeó entonces en milésimas de segundos que escribiría sobre su vida. Vio por enésima vez a su inalcanzable obsesión y decidió preguntarle si le pasaba algo malo. La respuesta podría ser opcional y así fue: "Estoy bien. Un poco desvelada". Continuó con su historia y argumentó las causas: "O se ha desvelado haciendo el amor muchas veces o es una insinuación para que yo le diga que lo hagamos juntos, o no tiene sencillamente, nada de especial su respuesta". Lo mejor que pudo hacer fue convencerse de lo inoportuno que significaba seguir detenido. Bajó otra vez la cabeza, no para mirar el escote de hace poco, sino para seguir su camino, directo, a menos que conociese su destino y estoicamente marchase hacia el ala contraria, final del recorrido que obviamente desconocía. Llegó. El profesor al termino de su clase desalojó a sus alumnos. No paraba de reír, reía cada vez más fuerte. "¡Los voy a jalar carajo! ¡Mi curso no pasaran!" Cuando aparentemente nadie se quedó en el aula, con remanentes de gracia miró a alguien en el último asiento: "¿Y tu? ¿Qué haces ahí? ¿Por qué no te fuiste?" El recién llegado, serio, silencioso, muy diferente a los días anteriores, le increpó: "Necesito que usted considere mi pedido a una nueva evaluación, no puede venir el día en que fue programado" Dejó de reír. "¡Usted esta loco!" Y él: "No, claro que no. Se que algún día en un futuro no muy lejano, me auto comunicaré. Con toda sinceridad, me gustaría llegar a ser un ser excepcional". El horizonte, sus ojos, "Mi discípulo", se dijo, y sin dejar de mirar: "Aspiras demasiado". "La sociedad me obliga, no puedo sumergirme en la demencia ¡Maestro!" Observó a su supuesto discípulo y se creyó el rey del mundo: serían muchos, formarían un movimiento armado y conquistarían el planeta. Le acarició la cabeza, "No temas ¿Leíste mi libro?" "Cada mañana al levantarme repaso algunos textos subrayados. Es magnífico". "Escogiste lo correcto, serás grande en conocimiento". "Gracias maestro ¿Y el examen?" "¿Acaso crees, discípulo mío, que sería capas de confundirte con el resto? No lo necesitas. Eso es para gente ordinaria, nosotros, somos diferentes". Se brindaron un saludo y ambos salieron juntos hasta la puerta. Ya de regreso y con mucha satisfacción, buscó un lugar apartado. No había desayunado, no quería que nadie se le acercase. ¿Amaneció nublado? Un viento golpeó su cara y le dejó medio ciego. El frontis de la alameda que se conectaba con la universidad no se vislumbraba ni distante ni

... (... continúa)

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16/12/2005 16:55 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 2 comentarios.

DISEÑO DE LA HUIDA DE UN AMOR


(con los ojos plegados a la noche de tu boca)


preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
Federico G. Lorca


He guardado mi nombre /
en tus manos
y
lejos de mi voz
- con los ojos plegados a la noche de tu boca -
el viento ha conmovido
mi cara de estampilla /
petrificada
huyendo yo mismo de mi piel
mis orejas
mis manos

-No huyas…

MUÑEQUITA PERSA

-No huyas…

- te buscaré en la locura -
en el tambor de la luna
y el viento de tu sombra
de
ausencia clara
dura
inexcusable

Te buscaré
por las blancas torres
de la ausencia
como un gitano del viento
y
el agua
nacidos de la aurora
del llanto oscuro
y el mundo subterráneo
de tu inmutable sonrisa.

DILUCIDACIÓN DE UN AMOR

Tus encantos
me encienden los pensamientos
Antonio Sarmiento


Me gusta recordar
tus manos
::/ Muchachita tibia /::
que al dominar mi llaga /
en la arena de tus ojos
has despertado /
---- mi conciencia ----
con una ligera sonrisa
llena de ángeles pérfidos.


T e
h e
colgado

como Da Vinci a Gioconda,
en la alcoba de las palabras superfluas
en el laberinto de sonidos estridentes /
dignidad
aurora.

Muchacha,
)) no temas ((
estas ideas fuertes
nacen de tus mismos ojos vacuos
de tus mismas foscas pesadillas
arrebatadas al cielo
de un poeta,
NO TEMAS…


Desde unos ojos cualitativos

¿Mis ojos solo han visto
lo que la luz renuncia…!
J. Garrido Malaver

Es de mis ojos que quiero hablar
de la visión cualitativa
de las veredas de sueños
de las habitaciones sordas
de rendidos veranos.

Es de mis ojos que te quiero contar
desde el confín de mi nombre
desde la calle y el desvelo
desde la cifra vigilante y sigilosa
de mi ojos
desde la tarjeta diminuta
de mis contemplaciones,
desde el silencio mutilado
de unos ojos ensordecidos
ojos en umbrías esperanzas
orilla de luna persa
aire conmovido
tambor del llanto
caballos de vidrio
refluyen de esa visión
que dora el agua
y las viejas voces noctámbulas
desde los mármoles rosados
de tu nombre, pero
allí estabas
ocultándome tus ojos,
ojos inacabables
desde la montaña de tu nombre.


Desde un amanecer con los ojos enmudecidos

Hoy he amanecido
con los ojos sobre la piedra de tu voz
con la verdad inconmovible
con la claridad del espacio y las montañas
cráter de una leyenda empeñada.

No quites el aval
de este tiempo
fortaleza de condición humana
no importa que yo muera o tu mueras
lamparilla mínima
del silencio ofuscado de mis ojos
no digas nada compañero
nada del espejo fiel
de mis compañías
nada del acuerdo de una noche de trenzas y
peldaños
nada del muro de tu boca
del acuerdo indescifrable de mis ojos
de mis ausencias traducidas
de una mirada cercana de perfumes
nada del cuarto mundo de Romualdo
ni del asalto de mis adanes,
esta es mi ausencia que brilla por presente
-MIS OJOS-.

John López Morales (Chimbote, 1983) Poeta, estudiante de Derecho de la UNASAM- Barranca, integrante del Grupo de Literatura y Arte “Isla Blanca” de Chimbote, ha publicado las plaquetas de poesía Campos de Arena (2004), Profundidad del Silencio y Dimensión de la aventura (2005), ha sido antologado en el libro de cuentos Tiempo de Pesca (2005) del Grupo Isla Blanca, sus poemas han aparecido en diferentes medios literarios y periodísticos, actualmente es coordinador del Círculo Literario “Anábasis” de Barranca y director de las revistas de creación literaria Poiesis, Plexus y Puro cuento.

*ego_sum83@hotmail.com,*john_lopez83@hotmail.com

21/12/2005 23:25 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 3 comentarios.

COMUNIDADES INDIGENAS

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los movimientos indígenas en el mundo viven un claro conflicto por la imposición de poderes
que acrecenta el abuso que sobre ellos se ha mantenido durante siglos, nuestras comunidades nativas en particular en el Peru no están lo suficientemente protegidas se ha abusado de sus tierras de su cultura y de sus vidas, nuestros campesinos peruanos son los que alimentan a la población peruana con los irrisorios precios que se les paga por sus productos. Sin embargo la situación étnica del peru, nos dice que nos encontramos en mejores condiciones que las de Chile o argentina, en las que practicamente se ha exterminado a sus comunidades indigenas para que vivan la gente linda que vive ahora, sus comunidades son desplazadas de sus territorios y son despreciadas descaradamente sin compasión por la mentalidad conquistadora que es producto de la mentalidad de usurupación arcáica que está legislada y es la que probablemente se alienta en la población contra los países limitrofes en el caso chile contra perú, una mentalidad conquistadora que muestra lo inmisericorde que puede ser occidente conquistador con sus vision del mundo en comparación de la mentalidad generosa e inclusiva de las culturas nativas. Muchos países de Sudamerica mantenemos la cultura nativa que esta viva y de cual debemos estar orgullosos, no solo por el color de la piel, sino mas que nada por la cultura milenaria, nuestra cultura está viva solo se debemos descartar el espiritu traidor criollo que ha permanecido y evolucionado igualmente, no queremos ser un Chile mas, no queremos blanquearnos, ni negar nuestro maravillosa naturaleza con raices milenarias, no queremos que se usurpen ni se venda nuestro territorio ni nuestras empresas ni nuestra cultura, no queremos que se otorgue nada nuestro a los extranjeros en nombre de una mejor "gobernabilidad".

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30/12/2005 14:06 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 5 comentarios.

Problemas de Territorio en Pueblos y Comunidades

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Connie Gálvez Revollar
Abogada CAAAPhttp://www.caaap.org.pe/down/territorios.pdf

Derechos de los Pueblos y las Comunidades Indígenas
El Perú es un país multicultural y plurilingüe en el que coexisten más de 65 grupos étnicos en
costa, andes y amazonía. Los pueblos indígenas abarcan una población de aproximadamente 9
millones de personas y están representados fundamentalmente en la supervivencia de una
institución ancestral “comunidad”, de la cual existen unas siete mil en el país.
Los pueblos indígenas del área costeña y andina se articulan en comunidades, denominadas
indígenas, hasta la reforma agraria de la década del 70, en que adquirieron el nuevo nombre de
comunidades campesinas, con el que permanecen hasta la actualidad. Los pueblos amazónicos,
fueron impelidos a organizarse de forma nuclear, en comunidades denominadas “nativas”, para
adecuarse a la legislación de entonces.
Las constituciones peruanas han considerado los derechos indígenas solamente como los
correspondientes a “comunidades”. Esta es una herencia de la época colonial, cuando los pueblos
originarios fueron divididos en porciones mínimas de derechos, llamadas durante mucho tiempo
“comunidad indígena”. La integridad de los pueblos (ayllus) se resquebrajó porque fueron divididos
en comunidades y esta situación se agravó durante la época republicana.
Las organizaciones indígenas sostienen que los derechos comunales no sólo deben cumplirse de
manera efectiva, sino que además los pueblos indígenas deben recuperar el rango jurídico que
les corresponde por ser pueblos y, en consecuencia, recuperar su condición de sujeto pleno de
derecho.
Los pueblos indígenas poseen derechos históricos preexistentes al Estado y comparten la misma
calidad jurídica que poseen los derechos humanos personales y que se desprenden de su propia
condición y se conservan en tanto existen como tales y en consecuencia, los derechos de los
pueblos indígenas son antiguos pero no envejecen y no pueden abolirse jurídicamente. Cualquier
legalidad contraria es en sí misma nula.
Diversos estudios señalan a las Comunidades, Campesinas y Nativas, como el sector de mayor
pobreza y exclusión en el país, lo cual ha implicado su poca participación en la sociedad y la
restricción en el ejercicio de sus derechos.
1.2. La Tierra y el Territorio, aspectos conceptuales
Para los pueblos indígenas, desde distintas cosmovisiones y perspectivas particulares, el territorio
es vital, no sólo para su supervivencia, sino por los lazos ancestrales que le dan fuerza y cohesión
social y cultural al grupo.
El territorio indígena es comprendido como la totalidad del hábitat de un pueblo, es decir desde el
punto de vista geográfico integra no sólo la superficie terrestre, las aguas y el subsuelo sino que
desde el punto de vista cultural abarca el espacio en el cual la cultura de un pueblo se asienta y
reproduce.
De acuerdo al Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales:
“(...) los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores
espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios, o con
ambos, según los casos, que ocupan o utilizan de alguna otra manera, y en particular los
aspectos colectivos de esa relación”.
“la utilización del término “tierras” en los artículos 15 y 16 deberá incluir el concepto de
territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones que los pueblos interesados
ocupan o utilizan de alguna otra manera”.
1.3. La Legislación Peruana y el Territorio
Si bien se han expedido normas de respeto a la integridad territorial de las Comunidades
Campesinas y Nativas, en los hechos, gran parte de estos territorios especialmente los de pueblos
amazónicos, no han sido respetados por el propio Estado, que ha procedido a otorgar derechos a
terceros, ya sea para uso forestal, para la extracción de recursos naturales como minerales e
hidrocarburos, para la construcción de carreteras, etc. Sin atender primero la titulación de las
Comunidades Nativas. Por el lado de las Comunidades Campesinas, la importancia del legado
histórico y cultural que encierra, la cantidad de población y de tierras que poseen, y su aporte a la
producción de alimentos, no ha bastado para que se reconozca la importancia que tienen en la
vida del país.
Frente a estos hechos no se ha encontrado norma alguna que establezca en forma expresa los
procedimientos de consulta a las comunidades, como lo establece el Convenio 169 – OIT, a fin de
determinar si los intereses de esos pueblos serían perjudicados y en que medida, antes de
autorizar cualquier programa de prospección o explotación de los recursos existentes en sus
territorios. Esta situación se agravó más cuando en la Constitución de 1993, se eliminó el carácter
de inalienabilidad de las tierras comunales, al precisar su uso y libre disposición, lo que fue
concordado posteriormente con la Ley 26505 (conocida como Ley de Tierras) y la ley Nº 26845
Ley de las Comunidades Campesinas de Costa.
Por ello resulta importante enmarcar el problema de la seguridad jurídica de los territorios de las
Comunidades Campesinas y Nativas en la normativa internacional representada específicamente
por la legislación sobre derechos humanos como Declaración Universal de los Derechos
Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos que consagran la igualdad de todas las personas
ante la Ley sin distinción alguna, que es criterio reiterado por la Convención Americana de
Derechos Humanos.
2. El caso de las comunidades nativas.
• Existen en sus territorios desde hace aproximadamente 10,000 años y su relación con el
territorio que ocupan no es la misma que el resto de la sociedad nacional. El territorio
constituye para estos grupos sociales, la posibilidad de la misma existencia, son
recolectores, cazadores, utilizan el bosque para poder subsistir y lo mantienen y protegen.
• Existen 1,267 Comunidades Nativas reconocidas de las cuales hay 1175 tituladas y 603
inscritas en los Registros Públicos. Del total solo 700 cuentan con información de catastro
georeferenciado.
• Los títulos de las Comunidades Nativas están compuestos por el título de propiedad
propiamente dicho y el contrato de cesión en uso por tiempo indefinido de las áreas
forestales. Esta diferenciación ha generado confusión y se debe establecer cuantos de
estos contratos se encuentran en los Registros Públicos.
• Las Comunidades Nativas, de acuerdo a su desarrollo, mantienen poca relación con el
Estado y pueden movilizarse de un lugar a otro en busca de alimentos, dejando atrás los
territorios titulados.
• Hay pueblos aun no contactados, en situación de extrema vulnerabilidad, que requieren de
una normatividad específica que determine y cautele sus derechos y mecanismos de
representatividad. En la Amazonía muchos de estos pueblos habitan las llamadas tierras de
libre disponibilidad o han pasado a la categoría de Reservas Territoriales como la
Kugapakori Nahua, lo que no ha inhibido al Estado para entregar concesiones sobre parte
de ellas como en el caso del megaproyecto Gas de Camisea.
• Es necesario garantizar los derechos de las Comunidades Nativas al momento de
establecer relaciones con terceros y con el Estado que afecten sus derechos de propiedad
como el establecimiento de servidumbres, otorgamiento de concesiones mineras, contratos
forestales, contratos petroleros etc.
• Los planos levantados con fines de titulación de las Comunidades Nativas, especialmente
durante el período 1975-1990 se efectuaron haciendo uso de instrumentos de poca
precisión (teodolitos, brújulas, winchas etc.) o en algunos casos se elaboraron en gabinete
teniendo como referencia solamente a los ríos más importantes y al ser replanteados
difieren de la real ubicación geográfica del territorio comunal, en áreas y linderos que
repercute en la estabilidad jurídica de las tierras tituladas a favor de las Comunidades
nativas.
• Estos territorios son imprescriptibles y de acuerdo a la normatividad actual el Estado debe
proveer fondos para trasladar a los colonos y reubicarlos pagándoles sus mejoras. Esta
norma no está siendo aplicada y el único caso de reubicación en los últimos tiempos es el
efectuado por el PETT respecto al conflicto de la Comunidad Nativa "El Naranjo" con la
Asociación Flor de la Frontera.
• La experiencia de las Comunidades Nativas que han asimilado colonos permite apreciar
que la diferencia de culturas genera conflictos sociales serios, por cuanto los colonos
provenientes de grupos sociales con otras costumbres e integrados a un mercado, buscan
producir para vender y obtener mayores ingresos y su número de familia crece a mayor
ritmo que los nativos que viven mayormente de la caza, recolección, pesca y agricultura
incipiente debido a la mala calidad de los suelos, motivo por el cual siempre están
trasladándose de un lugar a otro mientras que los colonos suelen cultivar la tierra de modo
intensivo o vender la madera con lo que depredan el bosque.
• Las Comunidades Nativas se encuentran ubicadas en las márgenes de los ríos y presentan
agrupaciones que al elaborar el catastro permite descubrir espacios vacíos que son materia
de solicitud de ampliaciones para consolidar su territorio, lo que involucraría establecer con
exactitud los territorios comunales y garantizar su integridad. Las solicitudes de

... (... continúa)

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30/12/2005 14:55 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 3 comentarios.

La era de la informática y los movimientos indígenas: un grito silencioso

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Cuando uno piensa sobre las comunidades indígenas de los países latinoamericanos normalmente se imagina lugares escondidos entre las montañas y los ríos, protegidos por la madre naturaleza y sólo al alcance de los pocos aventureros que se arriesgan a caminar por las selvas, los desiertos y los bosques. Desafortunadamente, esta imagen no forma parte de la realidad hoy en día. Muchas comunidades indígenas, se encuentran en una intersección peligrosa entre un pasado solitario y un futuro integrado al mundo moderno debido a los constantes intentos de modenullrnización impuestos por sus gobiernos. Desgraciadamente, el resultado es la pérdida de las tradiciones, la cultura, y la voz indígena.

El propósito de este artículo es informar al público sobre la forzada evolución de la cultura en las comunidades indígenas de Latinoamérica. Primero presentaremos cómo estos cambios han sido introducidos por el gobierno, y después demostraremos como estas comunidades indígenas se están movilizando a través de la tecnología utilizando la red mundial como una voz silenciosa que les facilita la comunicación con el mundo para explicarle los problemas que están enfrentado.

La niñez de Mariano

Cada verano cuando regreso a San Cristóbal, me espera un nuevo sol y un cielo azul tan extenso como las culturas que se encuentran entre los valles del estado de Chiapas, México. Así como he ido creciendo, he visto como las cosas han ido cambiando por su propia naturaleza. De escuincle, me pasaba los días en el campo, caminando por los bosques pinosos y por el suelo disfrazado de milpa, en el cual, si bien me enfocaba, también veía a mis amigos, vestidos de rojo Maya, platicando con la tierra. Pero los veranos han pasado y sus risas han quedado mutiladas por traficantes de ilusiones. El sudor de frijoles y tortilla ha desaparecido y sólo queda el rostro de un indígena desplazado en la sociedad moderna.

Chento tiene aproximadamente 24 años. A los diez años él no podía jugar durante el día a causa del trabajo que la tierra le exigía a él y a su familia. En su casa cosechaban maíz, calabaza, frijol, nopal, tunas, duraznos, manzanas, ciruelas, peras, capulines y criaban gallinas, gallos, cerdos y cabritas. Algunos días atravesaban tres montañas para llegar a otra tierra suya escondida entre los montes. Un verano encontré que la vida de Chento había cambiado. Su familia, ahora ya más de seis, trabajaba la tierra de otro a la vez que la suya: lo que sacaban de sus tierras ya no era suficiente para poder comer todos los días, necesitaban dinero para pagar impuestos y otras necesidades. Así siguieron por varios años hasta que hubo otro cambio. En ese tiempo, Chento ya no trabajaba la tierra, ahora trabajaba con horario como nosotros. Sus horas ya no estaban regidas por la naturaleza, sino por el reloj. Vestido de jeans y camiseta, vendía tortillas hechas a máquina a los ciudadanos de San Cristóbal. Hoy Chento sigue en lo mismo, reparte tortillas a domicilio en motocicleta y atiende un centro de video juegos que estableció el municipio en la colonia dónde vive. Su mamá ya no hace tortillas a mano con el maíz de su jardín y su familia ya no viaja por las montañas para conseguir leña, su casa es de cemento y no de adobe o madera y su vestir se parece más a un niño pobre de la ciudad que a un indígena del campo. Las tierras que tenía su familia en la colonia ya no existen. En su lugar están construyendo “avisperos”, conjuntos de casas idénticas y de baja calidad construidas por el gobierno con la finalidad de brindar un hogar a la gente pobre de la ciudad. Y así, a Chento y a su familia sólo les queda lo poco que se encuentra entre las paredes de su jardín.

La experiencia de Chento es una muestra de lo que ha ocurrido con muchos indígenas en Latinoamérica. Desde hace años los indígenas han sido marginados socialmente por el gobierno. Les han quitado sus tierras para construir grandes proyectos de inversionistas extranjeros; sus cosechas compradas por una miseria y sus familias separadas por el trabajo moderno, al cual deben integrarse para poder obtener el dinero que les ayuda a sobrevivir. En este proceso los indígenas como Chento van perdiendo poco a poco su cultura para integrarse a la de un mundo moderno.

Los movimientos indígenas y la informática

Como respuesta a esta situación, en varios países latinoamericanos han surgido fuerzas unidas dedicadas a luchar por el derecho de los indígenas a defender sus tierras y su forma de vida. Uno de los grupos más reconocidos es el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de Chiapas, México creado para combatir el abuso contra las comunidades indígenas de México. El EZLN no es el único grupo que se ha dado cuenta del problema que sufren los indígenas. También en Ecuador, el grupo CONAIE (Confederación Nacional de Indígenas Ecuatorianos) representa a todos los grupos indígenas del Ecuador y lucha contra el abuso de su gobierno. En esta lucha los indígenas han utilizado diferentes medios para poder hacer escuchar sus voces. En particular, han adoptado el Internet para pegar un grito silencioso, un grito que se escucha mundialmente, uno que demanda una respuesta. Hoy en día existen más de cien páginas de Internet dedicadas a las culturas indígenas. Estos sitios en la red están diseñados y mantenidos principalmente por alumnos universitarios, profesionales y organizaciones interesadas en la causa indígena y que han tomado el reto de ayudar a estas comunidades. En estas páginas se puede encontrar información sobre estos grupos tal como sus orígenes, sus costumbres, sus problemas y sus demandas. También existen foros en dónde se puede opinar acerca de la situación actual o de algún hecho que surja en las comunidades. Incluso algunas páginas de la red como www.quechuanetwork.org ofrecen clases de Quéchua, lengua oficial indígena de la región del Tawantinsuyo (la región de Perú, Ecuador, Bolivia, Chile, Colombia y Argentina ocupada por los indígenas antes de la llegada de los españoles a América del Sur).

De esta manera, muchos pueblos indígenas, privados de sus tierras, van ganando poco a poco páginas y “sitios” en la red, “colonizando” un espacio creado por los mismos que los marginan. El resultado de la comunicación vía Internet ha sido justo lo que los indígenas buscaban. Sus “colonizadores” les dieron un medio por el cual pueden comunicar al resto del mundo los problemas y los acosos que vienen experimentando hace siglos. Ahora hay ojos invisibles vigilando a estos gobiernos, asegurándose que la voz y las tradiciones indígenas sean respetadas. Con gritos silenciosos, ojos invisibles y oídos abiertos, quizás se logre dar voz a las demandas de estos grupos porque hay mucha gente como Chento que a pesar de pertenecer a una minoría no dejan de ser humanos.http://www.research.umbc.edu/~aschwart/Cultura.htm

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30/12/2005 15:06 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.



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