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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007. UNA SOMBRA QUE TE HUYEChico Awqaylli, septiembre 2007
QUÉ BUENOS SE HAN VUELTO TODOS![]()
La Primera, 18-8-2007 Don Genaro Delgado convoca a la solidaridad "de todos los peruanos"...
"Las donaciones se pueden hacer en las siguientes cuentas del Banco de
"Muchas gracias, almirante", dice el doctor Alan García cuando le
"Nunca hemos visto tanta solidaridad" , dice el reportero de Día D...
"Agua, ropa de abrigo, linternas: eso es lo que más necesitamos" , dice
"Puedes poner tu ayuda en la cuenta abierta para este propósito "Sólo el amor y la solidaridad pueden sacarnos de esta situación", "Toda la ayuda del Apra está yendo al Grupo 8 para ser embarcada en el Una epidemia de amor se ha desatado en el Perú. De pronto, todo parece
¿Es que desconocíamos que millones de peruanos no tienen agua, igual
11/09/2007 05:55 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 1 comentario. EL CAÑAN![]() Cuentan que hace tiempo en Acray vivía un hombre sumamente avaro y mezquino como pocos han existido, siempre permanecía inmóvil bajo la sombra de uno de los árboles que frondosos habitan estas tierras, para no hacer esfuerzo en respirar, solía encontrárselo con la mirada perdida, masticando un palito que se movía de una comisuras de sus labios a la otra, dando la impresión de ser un reloj por el que no pasaban los segundo ni los minutos. Xenón se llamaba nuestro inalterable personaje, quién adornaba el paisaje como una roca, contrastando con la aridez de la zona y emanando una extraña energía oscura; las arrugas ya surcaban su rostro y todo hacía poner en duda de si estaba vivo o no, porque sobre él un grupo de gallinazos merodeaba permanentemente. Nos cuentan que cierta maledicencia lo rodeaba, que aquel lugar lo había transformado en lo que era por falta de agua, destinado a permanecer largas horas en quietud evitaba deshidratarse. En estos lugares la geografía es inclemente y extremadamente hostil, llena de arena y sol, la sangre parece secarse y en lugar de ser roja la siente uno amarilla, la tierra sedienta hace que cualquier elemento en estado líquido sufra el peligro mortal de desaparecer, convertido en arena, un claro ejemplo es el río que viene discretamente y que al tocar los límites de este lugar queda hecho un cauce de arena; este lugar emana una extraña sensación, como si uno caminara dentro de la boca de un animal salvaje incandescente intentando deshacerse de su baba. Dicen que antes no era así, que en algún momento el verdor desapareció por una avaricia del desierto que lo fue devorando todo. Aquí vivía nuestro personaje en estado casi catatónico para ahorrar la energía que le permitiera vivir. Muy lejos de Acray los paisajes desolados de la puna eran irrigados por las lluvias permanentes haciéndolos fértiles y saludables a toda productividad, ahí vivía una muchacha lozana, con las mejillas coloradas como manzanas, tenía los ojos de agua, la boca de agua, las manos y los pechos de agua, era Isadora. En una ocasión por una urgencia, su madre viajó a Huarmey para visitar a una tía suya muy querida que se encontraba enferma y por situaciones del destino hubo encontrado en Huarmey un trabajo y una casa para vivir, por lo que se quedó y mandó traer a su joven hija para que trabajase con ella, enviándole una descripción de cómo llegar al lugar. La pequeña explicación indicaba que debía evitar ciertos lugares por considerarlos peligrosos, especialmente el valle de Acray, le explicaba también que debería caminar por la vertiente de la derecha y que evitar todo el tiempo pasar por el centro, es así que Isadora emprendió el viaje obedeciendo las órdenes maternas, rauda como el agua por el río y pensando en miles de cosas que vendrían a futuro, llevaba harta agua en una alforja que cargaba con mucho esfuerzo. Su camino fue alegre y tranquilo, pero por un descuido juvenil, las indicaciones que le había enviado su madre, se le perdieron quedando a merced de su propia intuición, así siguió caminando sin ningún percance hasta que llegó al límite de este lugar, pero cuanto mas se acercaba sentía que su sangre se secaba, y cada vez un extraño temor le invadía el organismo; quiso volver pero increíblemente todo camino de retorno que tomaba parecía ser el mismo, entonces siguió adelante aunque un presentimiento oscuro la invadía llenándola de una incertidumbre que jamás antes hubo sentido, y es que al percatarse dónde estaba, se dio cuenta que había seguido el camino prohibido por su madre, y que la vertiente derecha se encontraba ya bastante lejos. Dándose ánimos, decidió seguir el camino prohibido y llegar antes del anochecer. En medio del encendido desierto Xenón sintió una frescura que le revitalizaba el espíritu y entonces sus sentidos empezaron a agudizarse, su rostro y todo en su cuerpo se transformó, la expresión dura que tenía en el rostro tomó forma distinta y los gallinazos que volaban sobre él se alejaron posándose a una prudencial distancia. De pronto Xenón se convirtió en un ser salvaje que olisqueaba el aire y empezó a correr como un felino por todos lados buscando el hilo de donde surgía el aroma de esa presencia distinta a la suya, estos movimientos lo condujeron hacia donde estaba la muchacha…. La sintió en su nariz, y en todo su ser, haciéndole movilizar los huesos y todo su organismo casi fosilizado, la vio a una cierta distancia sin que ella notara su presencia y adoptando movimiento elásticos se le acercó, ella al verlo quedó petrificada, el agua que traía en sus hombros se convirtió en arena y se hizo tan pesada que la hizo caer de rodillas… Una vez frente a frente, las ansias del hombre fueron irrefrenables. Transformado en un ser descomunal arremetió contra el cuerpecito endeble de la joven estrujándola como si se tratase de un guiñapo, el hombre sentía con placer como sonaban los huesos de su víctima y en sus manos aquella presencia se desintegro hasta quedar convertida en nada, el hombre se había bebido sus labios, sus ojos, su frente sus pechos hasta quedar sólo un poco de arena en uno de sus puños, mezclándose con toda la que había en aquel lugar, como si la muchacha nunca hubiera estado allí. Esta fue la última vez que se supo de Xenón, los gallinazos que volaban sobre él se esparcieron y no hubo más una mancha negra en el cielo que lo ubicara. Algunos dicen que su cuerpo quedó convertido en un gran cactus de forma fálica y su alma atrapada en un lagarto Cañán. Cuentan también que desde ese momento todo ser vivo masculino (pumas, gatos, perros, carneros) fue convertido en cactus, con formas de testículos y penes sedientos de agua, así, si uno visita estos lugares encontrará toda una geografía sexuada dedicada al lado masculino de la naturaleza deseosa y sedienta en su aridez, teniendo como único guardián a Xenon convertido en Cañán, espíritu del hombre que se hubo bebido en Isadora, la última posibilidad de fertilid TANIA GUERRERO 14/09/2007 23:48 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 2 comentarios. El rodal de la Titanca![]() Sucedió una vez que un hombre, llamado Infante, se enamoró de una Cajamarquillana que vivía en la Cordillera Negra y enamorado vino siguiéndola desde la Cordillera Blanca, logrando el objetivo de casarse con ella y quedándose para siempre en estos lugares. Ella tenía extensas tierras de cultivo, producto de una herencia familiar, aquellos territorios eran de una extraña pasividad y atemporalidad, decía la gente, y aturdían la mente; cada persona que entraba a este lugar sentía una alegría y una felicidad de la que no quería salir, haciéndole olvidar todo lo demás. La gente lo llamaba, "El rodal de la Titanca" y sabiendo que muchos habían quedado aquí para siempre, lo tenían como secreto y prohibido. Cuentan que aquí habitaba el espíritu de las puyas, al inicio, en una pequeña flor de extrema belleza, tanto que ningún ser podía dejar de acercarse y sentirse adormecido con su sola contemplación, sin embargo animales y hombres la extraían de su lugar, quedando extrañamente obnubilados. Ante la depredación natural que sufría, la planta se forjó a si misma una autodefensa natural tan extrema como su belleza, rodeándose de púas y pencas hasta convertirse en un erizo gigante para luego crecerle un tallo enorme que llegaba a medir hasta 12 metros de altura. Evolucionada, explotó en millones de pequeñísimas flores en todo un espectáculo impresionante, dando así origen a la Titanca, conocida también como Puya. Así habitaba mitificada por el extraño temor que causaba, y por los poderes que se desprendían de ella, muchos inclusive decían que devoraba animales, que aquella planta era carnívora, que para vivir necesitaba alimentarse de carne de carneros y llamas que pastaban cerca de ella, es por tal razón que algunos campesinos la quemaban. Muy poca gente foránea sabía de aquella historia, como tampoco lo sabía don Infante, quien ignorante de esta situación quedó magnetizado en el «Rodal de la Titanca», su historia es la siguiente. Un día en su afán de conocer los terrenos que por derecho de monta le correspondían llegó a estas tierras, llevando sólo su caballo y un poco de cancha y papita con cuy, para el camino, su mujer le previno que no se acercara por los Rodales, que eran encantados, pero él se burló de la noticia diciéndole «esas son creencias y supersticiones de gente ignorante que por pereza y ociosidad inventa tonterías, yo no le temo a nada, y por el contrario les demostraré y me reiré de todos», y con aire filosófico se alejó tras la mirada de su mujer que lo contemplaba con angustia. Al llegar la noche, Doña Domitila, tuvo el presentimiento de que no volvería a verlo intacto nunca más. El día se acabó y nada, no llegó, preocupada dio alarma a todo el pueblo, que al instante, formando cuadrillas, fueron a buscarlo pero no lo encontraron, entonces supusieron que había sucedido lo peor, que había quedado atrapado por el espíritu de la Titanca. Nadie se atrevió a entrar a buscarlo por temor, la leyenda de la Titánica los asustaba, además sucediendo lo que había sucedido, el espíritu estaría más predispuesto a tomar el alma de cualquier otro. Ya habían pasado cerca de 15 días, sin que la esposa supiera nada y lo esperaba junto con su familia y amigos, en una especie de funeral a las afueras del «rodal de la Titanca», de pronto cuando las lágrimas se le habían acabado divisó a lo lejos a don Infante, desnudo, sucio y feliz, caminando con los ojos desorbitados, como si habitara un planeta en el que no estaba su cuerpo físico, su mujer lo abrazó e intentó una y otra vez hacerlo reaccionar, le daba de golpes, lo tumbaba al suelo saltaba sobre él, le gritaba su nombre al oído, le daba vomitivos pensado que vaciándole las tripas se le iría la cara de estúpido con la que había llegado, le echaba agua fría, agua caliente, pero nada lo hacía reaccionar, su cuerpo estaba como adormecido aun que sus funciones no hubieran sido afectadas en nada, así se lo llevaron, babeando una saliba viscosa y cubierto con una manta negra, como si llevara él su propio luto. Así, con lástima, todos comprendieron que en algún lugar de los rodales algo o alguien había cogido su alma para lanzar su cuerpo como una cáscara inservible a vagar por el mundo. Esta es la historia de la desgracia de don Infante, que pasó de ser el más altanero del pueblo a ser el loco peculiar y con el tiempo fue siendo aceptado como tal, al punto de ser tratado como una mascota por todos los vecinos del lugar TANIA GUERRERO 14/09/2007 23:58 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 1 comentario. VIENTO![]() aquí arriba todo es intenso, todo late... 14/09/2007 01:19 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 1 comentario. Don Marciano y el extraño caso de la mujer aparecida![]() Luego de haber tenido conocimiento sobre cierta situación anecdótica en la zona de la Cordillera Negra, me decidí a investigar viajando a las mismas fuentes. La historia a muchos parecerá descabellada pero por lo mismo enigmática e insólita. TANIA GUERRERO Porque yo afilé tus alas cuando llovía fuego![]() 28/09/2007 18:44 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> Hay 2 comentarios. |
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