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 Nosotros vivimos en el Perú que espera año a año ver crecer bien el maiz y la papa en las chacras, sin sequias ni heladas ni plagas, el Perú que compra las verduras frescas en las ferias dominicales de las capitales distritales, en los mercados como el Vinocanchon o Qasqaparo. Vivanda, y aun el popular Wong quedan efectivamente en ese otro Perú que desde aqui solo aparece en la TV, donde la hay, donde llega el fluído electrico. Este es el Perú del casi 50% que votó por Humala, no por que fuese "etno-nacionalista" o sea mas parecido a quienes tienen apellido de origen quechua, aymara o selvatico (han dicho que su apellido es la castellanización de la palabra quechua Uma = cabeza), y no a los políticos tradicionales, de castizos apellidos y rancias raigambres hispanas, comos los Garcías, Belaúndes o Riva Agueros. Se trata del Perú del "interior del país", cosa que ya dice mucho y enuncia ese otro Perú "exterior", que se esfuerza por estar en las afueras como quien permanece a flote sin hundirse en lo vernacular anacrónico. En este Perú se ahorra criando ovejas, engordando un ganado vacuno, implementando sistemas de riego mejorado para no padecer de escasez de pastos los meses de secas, ¡sí, este Perú no tiene cuatro estaciones!, sino dos, la temporada de lluvias y la de secas. Mancora y el verano, Ricardo Bedoya y el Placer de los Ojos son referentes lejanos, exhóticos. José María Arguedas casi junto a Garcilaso, el Inca, es como el mítico fundador de este Perú puesto en el papel, qelqay riman. Y no hay noches de aburrimiento para ver los últimos DVDs -originales- sobre las corporaciones o el calentamiento global... hay las noches para descanzar de una cotidaneidad dura, y noches de jolgorio y fiesta para oir música y bailar, ritmos que no olvidan al huayno y el remoto yaravi pero que tampoco excluyen los teclados electrónicos y los ritmos del pop rock. Yo nací en este Perú, pero no es mi burbuja, no soy un fundamentalista andino lo mismo que no soy un aculturado. Quienes nacimos en este lado de la orilla, vemos tambien ese otro Perú, el oficial, el hispano y anglo parlante, vemos incluso otras posibilidades mas de país. Este nuestro Perú viene directamente de Túpac Amaru y Manco Inca, no Tupac Amaru I o II -inventos de una historiiografia criolla- sino de los Amarus y los Qhapaqkuna, salidos de la atemporal lista de los Apus y los Mallkis. El Perú de esas veces aún resiste, persevera en su ser, y dice kashkaniraqmi, como en ese poema de Arguedas, demonio feliz que hablaba el dulce runasimi y el castellano. Este no es un país que busque su nacimiento en Bolívar o Riva Aguero, ni el la "guerra del Pacifico" (nadie nota lo ridiculo de la frase) ni en Graus o Bolognesis, sino que recuerda haber nacido mucho antes, en el origen mismo de los tiempos y la civilizaciónm junto a la domesticación de las plantas y los animales, del agua y las montañas, los canales de riego y los andenes. Y seguramente la mayor expresión sociológica y literaria sea la Coronica del Buen Gobierno de Felipe Huamán Poma, historiador aborigen, príncipe, hijo de Guaman Mallki, segunda persona del Inka en el reino de los orgullosos Yarovillcas, quienes aún guardan la memoria de su gloria desde Yarusyacan en Pasco en medio de grandes empresas mineras que explotan y lucran de sus tierras. Nosotros estamos seguros que es éste el Perú que limita con el futuro, Gustavo Perez Ocampo, poeta cusqueño, tiene un verso que dice: "nuestro destino es la memoria del cielo", y en quechua los runas decimos Ñawpaqman purisunchis, avancemos hacia el futuro, pero ñawpa es tambien lo pasado remoto y los primeros ancestros son llamados ñawpa machus. Este es el Perú que guarda la memoria de los Inkas Yupanquis, Garcilaso explica, "yupanqui" es en quechua "recordarás" pero recordaras todo lo bueno y lo que merece ser recordado; si a ello llaman utopia arcaica desde sus canones literarios los q´aras (la gente desprovista del bagaje cultural andino, "desnudos" o "pelados") nosotros le llamamos Horizonte de Sentido. Este Perú se sostiene en estas raíces, más profundas, mejor irrigadas, por esa sangre que nos late en el pecho y que fue la misma que se derramó para la Indepencia, por miles de indios, montoneros, campesinos que lucharon a distancia de tiro de piedra contra las tropas realistas, con huaracas, y con los puños, como aún se recuerda en el Tupay de Chiaraje en la altiva Canas, la nación K´ana en efecto aún vive y no solo habita las crónicas y los libros de historia, esos libros que solo hablan de Bolivares y San Martines. Este Perú recuerda que Andrés Avelino Cáceres, el brujo de los andes, mandó fusilar a traición a todos los líderes indígenas que ganaron por él la campaña de la Breña, es un Perú consiente del bodrio de eso llamado "etnocacerismo". Es el mismo Perú que supo subsistir bajo el yugo de Carlos V y hoy resiste el globocolonialismo, los TLCs y el neoliberalismo, ese fundamentalismo del que no son concientes sus portavoces al igual que no fueron consientes de su barbarie los extirpadores de idolatria antes, y quienes hoy en Medior Oriente disparan contra niños en nombre de la libertad y la democracia. Sabemos que los gobernantes de turno, como los virreyes de antes, son sólo lacayos de intereses mas lejanos. Sabemos como funciona la coloniailidad del saber y del poder, y cómo la violencia simbólica atemoriza desde sus libros de historia, desde los diarios y los noticieros. Pero este nuestro Perú no "rabia y sufre", esa frase apocopa otra, propia del viejo enfoque clasista que hablo de "resentimiento social". Este nuestro Perú, no nos cansaremos de repetir, es uno que resiste ya 500 años, y recordamos muy bien cómo empezó todo. El mundo esta de cabeza, y el fin de una larga noche se siente cerca, y no rabiamos, procuramos el ideal de una buena vida, el Allin Kawsay, el Mishky Kawsay, un vivir dulce, conceptos equiparables a "bienestar", y "calidad de vida" pero sin esa tara que los fundamenta sobre la base de mayor consumo y bienestar sólo material. Estos ideales seguramente son postmodernos y postcoloniales, y lo arcaico y anacrónico sea el Banco Mundial y sus recetas de modernidad y progreso. Este Perú del interior del país es por ello el Perú de vanguardia, un Perú de armonia, de paz, no de rabia. Es el otro Perú el que se queda atrás y nos retrasa, siendo un lastre, y los mistis y los q´aras, esos analfabetos de las textualidades andinas quechuas o amazónicas no se dan cuenta y viven sí en una burbuja, en su miedo: a que la tortilla se les vuelva, como en esa canción, no son capaces de entender que esa no es la idea, un orden de cosas donde necesariamente haya gente que tenga que cargar con el peso del bienestar de otros, eso no estaría bien, no sería Allin Kawsay. Este Perú, sepánlo, ha dejado de presentar pliegos petitorios, no pide semillas, ni banco. Piensa más bien en la seguridad alimentaria, en la soberanía alimentaria, en autogobierno y gestión local de los recursos, y sí, pide mas bien no ser tildado de subversivo = terrorista, por el legítimo derecho de querer subvertir un orden injusto, y cambiar así a mejor esta republica ficticia, este estado cuasi nación, como los propios embajadores ante las Naciones Unidas reconocen que es ese Perú de los cursos de sociales en las escuelas públicas: un país jalado de los cabellos, que insisten en llamar Perú con p de patria pero con una carga semántica que excluye nuestros planteamientos, nuestras visiones a presente y a futuro. Ante esa farsa de "estado" - "plurinacional", empezamos a querer una confederación de estados naciones, de verdad y autónomos, como antes, y quizas como desde siempre fuimos, sin que esto signifique desmembramiento o fragmentación, de un país ademas ya fragmentado y en pedazos, ese montruo que se duele, y como dicen los periodistas capitalinos sufre. Porque al Peru "titular de estas tierras, de tierra y agua" prístino y aguerrido, de allpa y yacumama, el Estado -moderno estado- llegó con el encomendero, sí, y con las armas de fuego, esas que desde que empezaron a matar indios sin alma primero, y luego indios insumisos a la corona, indios que quisieron tomar sus propias tierras, y que siguieron matando campesinos sospechosos a mansalva y al azar durante el tiempo de la guerra interna de los 80 y 90 del siglo pasado. Esas armas no han dejado de disparar contra nuestro hasta ahora, guardemos la memoria de los campesinos muertos en el último paro agrario. Es pues un Estado cínico, desde sus cimientos. Entre nuestro Perú, y ese Perú bañado en sangre, entre nuestro Perú de kallpa y taquiraris y ese otro con su Lima cuadrada, Asia y su bulevard y su Palacio de Gobierno hay un abismo de mil masacres y cero culpables. Nosotros recordamos a Miguel Quispe, "el Inca de Paucartambo", fundador desde su ayllu del Partido Comunista a principios del siglo XX, assesinado por la gendarmeria; a Emiliano Huamantica, que corrió la misma suerte, a Pedro Huillca Teqse muerto por el comando Rodrigo Franco, son muchos los grupos colinas que han habido y que aún hay. Peru llaqtanchis está rugiendo, pero no de rabia, no es el rugido de la bestia feroz herida, es el rugido más bien de los seres mitológicos que nos patrocinan los sueños y sostienen las esperanzas, es el jooorrr de los danzantes saqras, el rugido de los sikus, y el viento helado de las altas cumbres, que ha de bajar y atemperar los corazones de los Garcías, Belaúndes, y los Florez Araos, cuculizos todos que hierven y bullen en su miedo, en su antiguo miedo a que el mundo vuelva al orden, y ellos dejen de caminar sobre los muertos de una violencia que lleva ya 500 años, sobre un pueblo que subsidia el agro nacional con el sudor de la frente y los cantos rituales al maiz y los tubérculos, que resiste con sara takis e himnos al agua, con los pukllay carnavales y con las banderas rojiblancas, las mismas de los murales wari y los mantos incaicos. ... (... continúa)03/03/2008 16:50 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar. La joven gestora cultural y poeta Melissa Rocío Patiño Hinostroza (20años) ha sido detenida y acusada de terrorista por asistir comopromotora cultural y comunicadora social a un encuentro político deCoordinadora Bolivariana de Ecuador.Melissa Patiño es miembro del grupo cultural "Círculo del sur" grupoque reúne a jóvenes poetas que organizan recitales en Lima sur.Además, participa en la producción del programa "Todas las voces" deradio Stereo Villa 101.7. Es estudiante de administración en launiversidad de San Marcos, tiene 20 años.¿Qué hacía Melissa con la coordinadora Bolivariana? La historia es lasiguiente: el director y conductor del programa radial, Luis EnriqueAmaya Álvarez, recibió la invitación de la Coordinadora ContinentalBolivariana para asistir a este encuentro en su calidad de hombre deradio.El II encuentro de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB),congregó a alrededor de 800 delegados de Cuba, Venezuela, Perú,Uruguay, Brasil, Bolivia y se hizo a puertas abiertas en Ecuador, conconocimiento de las autoridades de ese país.Cuando terminó el encuentro, Mellissa fue subida a un bus por losorganizadores del evento junto a muchas otras personas. En ese busiban otras seis personas que ahora la policía sindica como "integrantes delMRTA".Los abajo firmantes que conocemos a Melissa Patiño sabemos que ni susacciones ni su posición política tienen cercanía alguna al de algúnmovimiento subversivo marxista leninista peruano o internacional.Sabemos que ha sido detenida sin que exista prueba alguna en su contrade algún delito que haya cometido y que ha sido privada de su libertaden un abuso de autoridad intolerable.Los abajo firmantes exigimos su inmediata libertad (firmantes hasta el 02 de marzo a las 9:00 p.m.): Javier Arévalo Giancarlo Huapaya Cárdenas Rafael García Godos Alessandra Tenorio Florentino Díaz Víctor Ruiz Diego Lazarte Salomón Valderrama Vanessa Martínez Joan Viva Wilver Moreno Luis Enrique Amaya Julio César Vega Pablo Salazar Gloria Ramos Alejandra Escajadillo Julián Alberto Alaluna Paul Guillén Harold Alva Oscar Saavedra Villaroel (Chile) Héctor Hernández (Chile) José Pancorvo Carlos Valencia Maria Rumaja Juan Pablo Mejía Paulo Peña Dalia Espino Alex Morillo Jesús Zavala Marcela Saldaño (Chile) Camilo Herrera (Chile) Roger Santiváñez Jaime Coahila Yaxkin Melchy Ramos (México) Víctor Coral Jorge Alejandro Vargas Prado Julio César Valdivieso Juan Augusto Ricardo Carrasco Huamaní Melissa Patiño ha sido secuestrada por la policía: El Ministro Alva Castro debe responder si los derechos civiles en el Perú están suspendidos. Hemos luchado contra una dictadura para tener a un Estado vigilante de que los ciudadanos seamos amparados por la ley: no metimos a la cárcel a un tirano y desmantelamos a su mafia para que un gobierno democrático utilice el poder que le ha conferido los urnas para que lo utilice en campañas de intimidación a quienes no piensan igual que ellos. El Ministro Alva Castro ha recibido una orden: vigilar que las cumbres internacionales que este año se realizarán en el Perú, sean seguras. Objetivo que cualquier ciudadano peruano inteligente y democrático seguramente comparte. Pero la incompetencia del Ministro Alva Castro lo ha llevado precisamente a negar con sus acciones lo que predica con sus palabras, él ha dicho "vamos a darle todas las garantías a los países y a los visitantes de que el Perú es un país democrático, de libertades y que tiene como signo y destino el progreso." Pero cómo puede este gobierno garantizar los derechos civiles en el Perú privando abusiva e ilegalmente de su libertad a un ciudadano contra el que no tiene prueba alguna. La poeta Melissa Patiño Hinostroza participó en una reunión pública en Ecuador convocada por la Coordinadora Continental Bolivariana. Asistió con todos los gastos pagados como representante de un grupo cultural llamado "Círculo del sur"; asistió como productora de un programa cultural radial diario que se transmite por Stereo Villa y cuyo nombre es "Todas las voces", acudió en reemplazo del director de este programa, que no podía ir porque la emisión sale todos los días, y porque estaba negociaba un nuevo contrato con la emisora y no podía dejar que la programación se interrumpiera. Cuando Melissa Patiño regresaba de Ecuador, los organizadores del evento político la subieron a un bus donde conoció a las personas con las que finalmente fue detenida en Tumbes. El Ministro Alva Castro ha obtenido su impacto mediático: y tiene a sus "presuntos terroristas" detenidos. La Ministra Florez Araoz sale a felicitarlo y dice que esto "demuestra que el Perú está tomando las precauciones necesarias para el éxito de las cumbres internacionales." Pero al menos uno de los detenidos Melissa Patiño Hinostroza es inocente y los funcionarios del Gobierno, cuya tarea es velar porque los derechos de cada peruano sean protegidos, demuestran no solamente su absoluta incompetencia sino el desprecio total por las leyes que deben hacer cumplir y su voluntad de subordinar a sus intereses políticos el interés de una nación que debe vivir bajo el amparo de la ley. Lo que el Ministro del Interior Luis Alva Castro debe responder a todos los peruanos es: ¿Existe el delito de reunión en el Perú? ¿Existe el delito de agrupación? ¿Estamos notificados todos los peruanos de que si no pensamos como los funcionarios del gobierno, podemos ser detenidos para ser investigados? ¿Hoy puede detenerse a los ciudadanos en el Perú sin prueba alguna? ¿Si un comunicador acude a un evento político internacional se convierte automáticamente en sospechoso? ¿En el Perú podemos ser privados de nuestra libertad por el libre albedrío de un funcionario público porque nos cree sospechoso de algo?
Javier Arévalo Escritor 07237428 Fono 9737-7484 http://e1.f396.mail.yahoo.com/ym/Compose?To=javierxarevalo@gmail.com -- http://www.proyectorecreo.com/http://www.javierarevalo.blogspot.com/http://www.citricacritica.blogspot.com/241159797377484 http://dragosteaperu.blogspot.com/2008/03/liberen-mel.html  Debajo de las agendas enarboladas por las marchas y paros en Cusco, hay algo que en verdad no se ve, pero se mueve. Hay que ajustar un poco la mirada nomás y sacarse los lentes estructuralistas y economicistas. Por eso, me parece notable el enfoque de Guillermo Salas sobre la ideología y las mentalidades en Cusco, http://guillermosalas.blogspot.com/ Visibilizan un tejido mental en proceso, con la potencia de preludiar algo mas articulado, pero no abstracto, sino sobre la base de cosas muy concretas, que se articulan lamentablemente, solo como negatividad, como crítica, digamos como una “rabia”, pero como comienzo esta muy bien. Son reivindicaciones que suelen salir de tanto en tanto, pero por lo tradicional de las formas de protesta, por lo tradicional de las organizaciones sociales y la manera igualmente tradicional de ver la política de la Asamblea Regional y las organizaciones sociales, no se visibilizan. Detrás de las jornadas de protesta en el Cusco, debajo del rechazo de las leyes contra el Patrimonio, hay una serie de “rabias” que emergen. Al ver la tele, probablemente la mayoría diga: “¡Encima de todo lo que tenemos que pasar para sobrevivir, nos insultan y nos quieren quitar el patrimonio!”. “Todo lo que tenemos que pasar para sobrevivir”. Justamente, la primera “rabia” es muy concreta, muy real, muy física. Tiene que ver directamente contra el costo de vida, lo que nos cuesta a la gran mayoría seguir vivos en un país como este. Eso nos remite al modelo económico, al modelo que desde Fujimori, lejos de cambiar, se ha radicalizado: el Neoliberalismo. Y aunque Fujimori este siendo juzgado, y, esté Montesinos preso, el modelo económico que impusieron con una dictadura, continúa. La agenda neoliberal y privatista es intocable, y los medios de comunicación critican, pero dentro de estos inamovibles marcos, jamás imaginan la posibilidad de razonar por fuera de esto. A lo mucho, las noticias más críticas son por la mala gestión de lo establecido, pero no se critica lo establecido sistémicamente. La traición del toledismo y del aprismo al pueblo peruano, es evidente, cuando miramos su derrotero económico. La segunda “rabia” tiene que ver con la exclusión. En Cusco sentimos (recalco sentimos) que Lima nos excluye. ¿Y de qué nos excluye? Para empezar del “desarrollo” que lograrán con nuestros recursos naturales. Desarrollo que no nos desarrolla, sino que nos enrolla, de problemas. Todos los megaproyectos de desarrollo a partir de nuestros RRNN, todos, han traído como consecuencia, desastres ambientales y desalojo de comunidades. La construcción de grandes carreteras, de gaseoductos y de mineras, trajo como consecuencia cualquier cosa menos “desarrollo”. ¿O será que el desarrollo es justamente eso, la indiscriminada construcción de moles tecnológicas, de concreto y nada más? Y aquí salta otra cosa que moviliza, pero aún no se expresa políticamente: Autonomía Regional, que se expresa en la gestión democrática y participativa de nuestros recursos naturales y de nuestro patrimonio. Pero no, el gobierno sigue diciendo que lo nuestro es del ESTADO, y, todo sigue igual: centralizado y nosotros excluidos... El manejo centralizado de los recursos, impide que los pueblos y las regiones puedan llevar sus destinos, causando dependencia y sometiéndose a los dictados del gobierno central: “Si te portas mal, no te doy recursos, te castigo” Así lo dejó entrever hace poco Del castillo y Alan tuvo que salir a apagar el fuego. Y en los pueblos como el cusqueño, cada cierto tiempo, en las marchas y protestas con motivo de cualquier cosa, saltan consignas sobre Autonomía Regional. La ley de la Selva, las leyes de inversión en Cusco, etc. Todas estas medidas se hacen sin diálogo, se piensan y tramitan en Lima en un Congreso que es la institución más deslegitimada, que ha salvado la cabeza a una congresista aprista que debió irse presa, en el mismo momento que en una comunidad los abigeos hacen de las suyas: como se ve, también te excluyen de la justicia. Además, nos excluyen del derecho a visitar nuestro propio patrimonio. En las autoridades centrales, existe una voluntad antidemocrática, lo demuestran las leyes que salieron, sin una conversación directa con las autoridades del Cusco, sin una convocatoria a las organizaciones sociales. Desde hace muchos años, el Patrimonio Monumental ha sido desligado del patrimonio que lo forjó, el Patrimonio Cultural Inmaterial, es decir, el espíritu colectivo que sostenido en una historia, lo construyó. Los portadores más legítimos de ese espíritu colectivo, no son evidentemente las autoridades de Lima, los medios de comunicación, los periodistas, los intelectuales, los políticos, ni siquiera los mistis cusqueños, son las comunidades indígenas, sus pobladores, sus organizaciones y sus dirigentes. Sin embargo, tanto el Estado (INC, museos, universidades, municipios, etc) como la empresa privada (grandes hoteles, empresas ferroviarias, restaurantes, etc) marginan (económica y culturalmente) a los pueblos que por derecho (justamente) de patrimonio, les correspondería ser los más privilegiados. Por el contrario, el circuito turístico incluso de la plaza de armas del Cusco (discotecas y restaurantes) margina a cualquier persona que sea de piel oscura. Cualquier indígena que ose entrar a tal circuito, es inmediatamente expulsado. A menos que se use sus ropas para tomarse fotos con los gringos. La creación del Perú, no supone automáticamente que los comuneros quechuas son inmediatamente peruanos. Ese es un proceso de inclusión muy complicado, si algo reveló las últimas elecciones, es la cantidad de gente de comunidades que no tiene un DNI, salud, educación bilingüe, entre otros tantos derechos básicos que debe tener un ciudadano. Bueno pues, tampoco tiene derecho a visitar el patrimonio que les fue legado por sus ancestros, más directamente que a otros peruanos, con DNI, con educación, con salud, y con “patrimonio”. Los cusqueños quieren ser parte del Perú, pero no sólo como una postal turística para los gringos, sino con ciudadanías interculturales efectivas. Otra exclusión fue la APEC, que dicho sea de paso, mientras siga este modelo neoliberal, no nos beneficia en nada, la señora de los anticuchos, seguirá igual con APEC o sin ella. Ahora, no nos da rabia que nos hayan excluido de la APEC, los que pierden son ellos, igual van a venir a ver Macchu Picchu, lo que nos da rabia es que nos hayan “castigado” con eso. Como si fuésemos menores de edad “¡Qué se creen estos limeños para castigarnos!”, se escuchaba por las calles de aquí. Y aquí surge otra “rabia”: el menosprecio. El no reconocimiento de lo legítimas que son las luchas cusqueñas. Como se lo dijeron a Del Castillo, aquí en Cusco hace poco, diversas autoridades cusqueñas: “Usted debe desagraviar al pueblo cusqueño”. En nombre de todos aquellos tuvo que hacerlo. Y el menosprecio que ha llegado hasta el insulto, no es sólo político, es también racista, y creo que ese es el tema que subyace a muchas opiniones políticas. En ese tenor, tenemos un acumulado de tensiones producidas por ataques racistas, que vienen desde Lima, o como bien dice Guillermo Salas en su análisis de la ideología cusqueña, desde lo que ésta ideología interpreta como “Lima”. Desde las elecciones pasadas, los medios y los políticos más “limeños” (léase más racistas, más privatistas, más clase media, más centralistas, más excluyentes, etc) destilan opiniones que acrecientan esta brecha y alimenta la ideología de “Lima la blanca, la horrible, la virreynal·: Ahí tenemos a Florez Araoz, Jaime Baily o Martha Hildebrandt. Cuando Flores Araoz suelta comentarios tipo: “Qué le vamos a preguntar a los auquénidos si se firma o no el TLC, pues”. O en las elecciones, cuando Jaime Baily despotricando contra los que iban a votar por Humala, y dice: “Lo que pasa es que allá, en altura, no llega el oxigeno y la gente no puede pensar bien” Y en le caso de la somnolienta congresista fujimorista, bueno, ya sabemos cómo opina de sus colegas indígenas. Existe una ideología cusqueña que pinta Lima como “aquel lugar de donde vienen todas las cosas malas”, y después de los comentarios qué cite, cómo no. Pero también existe una ideología limeña que se pinta a sí misma, como un centro de poder, que se autolegitima, que se percibe como “aquellos que deben resolver los problemas del país”. En los medios de comunicación periodistas, analistas y autoridades se dicen entre ellos: “Qué hacemos con Cujco” “Cómo resolvemos lo de Ayacucho”, como si el resto del país no pudiese resolver sus problemas, como si las periferias obligadas de Lima fueran propiedad de algunos limeños. Lamentablemente, estas “rabias” no se politizan, no encuentran un cauce democrático radical (“radical”, en el sentido de Laclau y Mouffe, no de los medios de comunicación). Y esa es la tarea para lograr un país inclusivo, tumbarse una pared, para el ojo legal es sólo un delito, una trasgresión a los derechos del otro. Lamentablemente esas “rabias”, sí son vistas políticamente por grupos que ven en la violencia una herramienta política de construcción, y ese el peligro, pero más peligroso es negar su existencia y no entender sus orígenes. Estas manifestaciones populares, políticamente “irracionales”, que aquí hemos denominado rabia, son para el terrible ojo político de Alan García: terrorismo, son las apocalípticas jaurías del hortelano. Ninguno ve, que en esa pared tumbada están las rabias ciegas que actúan así porque no tienen un cauce político, abonando justamente a favor de García y los grandes medios de comunicación de Lima, que en una marcha, buscan siempre la foto de aquel pequeño extremo (extremista) para generalizar con ese extremo a todo el movimiento y deslegitimarlo frente a la opinión pública nacional ... (... continúa)15/03/2008 02:27 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.  martes 4 de marzo de 2008 Guillermo Salas Carreño Aquí va mi intento de explicación de estas misteriosas protestas para quienes tienen algún interés en entender lo que esta pasando en el Cusco. Espero que contribuya en algo. No es una explicación simple pues el problema tampoco lo es. Empecemos: Para los cusqueños los sitios inca son sagrados. Esto lo suelen decir explícitamente muchísimos cusqueños, lo que es profundamente cierto en un sentido amplio de lo sagrado. Tal como Maurice Godelier sostiene, las únicas cosas que no están sujetas al intercambio, aquellas de las que un grupo no puede desprenderse, son las que definen la identidad colectiva. Justamente en esto consiste su sacralidad. En la mayoría de culturas de pequeña escala se trata efectivamente de objetos sagrados en un sentido estrecho de lo sagrado y lo religioso. Sin embargo en un sentido más amplio también se tienen objetos y lugares sagrados en las sociedades capitalistas. Por ejemplo, los íconos nacionales están profundamente ligados a identidades colectivas. Nadie podría negar por ejemplo que el Arco del Triunfo en París, con sus interminables listas de batallas ganadas y donde como en muchos otros templos se cuida un fuego inextinguible, es un lugar sagrado del nacionalismo francés. Lo mismo se puede decir del Museo Británico que muestra a sus visitantes la celebración de una diáspora imperial esencial en la emergencia de Gran Bretaña --y el Reino Unido-- como potencia mundial. Los monumentos incas son la prueba fehaciente de lo que los incas fueron capaces de hacer y ocupan un lugar fundamental en la constitución del cusqueñismo contemporáneo. Los incas además de ser considerados ancestros por los cusqueños contemporáneos, son héroes civilizatorios, imaginados como forjadores de una sociedad utópica en contraposición a la poco utópica realidad que se vive en el presente. Este regionalismo es, como toda ideología, una construcción social. La gran mayoría de cusqueños contemporáneos, más allá de sus diferencias de clase y de cultura, y ciertamente con matices distintos, consideran los sitios incas como sagrados. Esto es un hecho social, y en tal sentido es real pues ningún individuo por si mismo puede cambiar eso por más que le moleste o le parezca ‘huachafo’. Quizás habría que recalcar que esta relación entre los cusqueños y los monumentos incas es diferente a como se dan estas relaciones en otras regiones del país. Si bien hay lugares en el sur andino en que este tipo de relación es algo similar (como por ejemplo en Ayacucho con los Wari, o en Andahuaylas con los Chanka) no se da en la intensidad en que se expresa en Cusco, debido en parte a que los incas fueron el imperio más poderoso y extenso, lo que esta inscrito en la monumentalidad de su arquitectura que rebasa en ámbito cusqueño (e.g. Viscashuaman, Huánuco Viejo), además de ser el más reciente entre los estados prehispánicos. Esta particular forma de construcción de identidad regional ciertamente es muy diferente a lo que pasa en Lima. Quienes acuden a la huaca Pucllana lo hacen porque hay un espectáculo de danza moderna o porque quieren comer en el restaurante (...y pueden pagar estos antojos). La huaca Pucllana no es pues sagrada para aquellos pocos que ‘la visitan’. Menos aun visitan Puruchuco que ha quedado bastante arrinconado por construcciones, entre ellas el Estadio Munumental de la U, de lejos un santuario mas importante para muchísimos limeños. Estas diferencias ideológicas hacen que, con facilidad, los limeños tiendan a percibir chovinismo en los cusqueños. Es cierto que esta ideología, como cualquier otra, tiene sus bemoles y ha sido construida, en parte, en oposición a Lima o lo que es y ha sido Lima en el imaginario cusqueño. Esto tiene una larga historia que se puede rastrear a principios del s. XVIII, es clara en los primeros años de la república, en el desmantelamiento de la Confederación Perú Boliviana o en el indigenismo cusqueño de la primera mitad del s. XX. Cierto es también, como esta ocasión demuestra claramente, que desde Lima se ha hecho mucho más de lo suficiente para alimentar y reconfirmar una visión esencialmente negativa de Lima en el Cusco. Pero estos lugares no solo son sagrados, sino que son los que en gran medida han permitido el desarrollo del turismo hasta constituirse en la principal actividad económica de la región. Los cusqueños en general tienen simpatía por los turistas que vienen a admirar los sitios inca, el paisaje, la arquitectura y arte colonial. El hecho mismo que gente de tan diferentes partes del mundo considere que los monumentos incas y los demás atractivos de la región son dignos de costearse un largo viaje no hace sino reafirmar la sacralidad de estos monumentos y el orgullo regional cusqueño. Sin embargo en la última década, el crecimiento del turismo, la llegada de grandes inversiones extranjeras ha hecho patente algunas contradicciones que ya venían emergiendo desde los ochenta. La doble cualidad de los sitios inca, como lugares sagrados y como atractivos turísticos, hace que los cusqueños sean particularmente sensibles al turismo de varias maneras. Una primera es que al incrementarse restaurantes, hoteles, y servicios para turistas de élite, al mismo tiempo ha crecido una sensación de exclusión. Esto es evidente en el centro de la ciudad en el que, con contadas excepciones, han desaparecido los lugares a los que los cusqueños acuden a comer, tomar un café o una cerveza. Por un lado tiene que ver con una cuestión de precios pero, por otro, es porque los cusqueños (y los peruanos en general) tienden a ser tratados como clientes de segunda. Existen no pocos restaurantes en los que es no se encuentran cartas en castellano. Los mejores lugares a los que acuden los cusqueños de clase media a comer una pizza, por ejemplo, hace ya buenos años que no se encuentran en el centro de la ciudad. Obviamente esto es algo que tiene que ver con clases medias urbanas para cuyos padres el centro de la ciudad era suyo. Un segundo problema, mas amplio y que cruza las clases sociales y diferencias culturales, es que existe la percepción que los beneficios del turismo, que es posible por la existencia de estos lugares sagrados, beneficia mucho a pocos y muy poco o nada a la mayoría. A veces expresada en términos maniqueos (el turismo no beneficia a los cusqueños) o en forma más matizada, es una percepción generalizada en la mayoría y tiene pues algo de cierto. De acuerdo a los datos de la Dirección Regional de Turismo: En el 2007, solo la actividad turística representó para el Cusco 420 millones de dólares […] La mitad de esos recursos (210 millones) se queda en poder de 20 grandes empresas turísticas que no reinvierten en la región en esa misma proporción. El otro 50% se reparte entre las microempresas de taxistas, las agencias de viajes, los artesanos, los guías y otros servicios menores vinculados al turismo. De los 210 millones –dice Jean Paul Benavente, director regional de Turismo– la empresa Perú Rail (la operadora monopólica de la línea férrea Cusco-Machu Picchu) se queda con el 20%, los hoteles de 4 y 5 estrellas con el 15% y las instituciones públicas como el INC y las municipalidades con el 7.5% (por los ingresos a los monumentos arqueológicos que se reinvierten en su conservación). Por otro lado la población de la región del Cusco es muy pobre (“El 51% de su población vive en situación de extrema pobreza, hay 23% de analfabetismo, 45% de los niños sufre de desnutrición crónica y el 30% de la población carece de servicios de electricidad, agua y desagüe.”). Las provincias más pobres de Cusco se encuentran con índices de desarrollo humano similares a países pobrísimos (estas ocuparían el puesto 153 y 154 en el ranking mundial del desarrollo humano que va de 1 a 177). . No solo el Cusco es una región pobre (se encuentra en el puesto 20 de 24 en el ranking entre regiones del país de acuerdo al índice de desarrollo humano), sino que es – luego de Lima – la región que presenta mayores desigualdades entre sus habitantes de acuerdo a este mismo índice desarrollado por el PNUD. Distrito con más alto y más bajo Índice de Desarrollo Humano (IDH) por región. Informe de Desarrollo Humano 2006. Región Ranking (1-24) Distrito con más alto IDH Distrito con más bajo IDH Diferencia Lima 1 0.8085 San Isidro 0.5034 Andajes 0.3051 Tacna 2 0.6879 Tacna 0.5864 Estique 0.1015 Ica 3 0.6716 Ica 0.5757 San Pedro de Huacarpana 0.0959 Cusco 20 0.6252 Wanchaq 0.4309 Ccarhuayo 0.1943
Apurímac 23 0.5893 Abancay 0.4462 Progreso 0.1431 Huancavelica 24 0.5474 Huancavelica 0.4013 Huayllay Grande 0.1461 Fuente: Elaboración del autor a partir de PNUD-Perú. 2006. Hacia una descentralización con ciudadanía. Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2006. Lima. Si se combinan estos elementos tenemos que el notorio crecimiento de la inversión extranjera en el turismo local en la última década ha sido percibido cada vez más por la mayoría de cusqueños como un doble proceso que involucra a los lugares que definen y que está en el corazón de su ser cusqueño: Por un lado estos lugares son percibidos como cada vez más controlado por extraños. Por otro, la riqueza que es generada gracias a estos lugares sagrados termina beneficiando a un pequeño grupo y a grandes compañías foráneas mientras las mayorías empobrecidas son dejadas de lado. No sorprende pues que una norma que promueva la adjudicación de áreas aledañas o contiguas a estos sitios incas a empresas capaces de construir negocios orientados a turistas de élite (hoteles de mínimo 4 estrellas y restaurantes de mínimo 4 tenedores) provoque la indignada oposición de la gran mayoría de cusqueños. Esta norma no solo es percibida como más de lo mismo, sino que es vista c ... (... continúa)17/03/2008 23:14 Autor: Pablo Leon Paula. ;?> No hay comentarios. Comentar.  Los Animales no tiene dónde reposar… Tristeza y dolor es el sentir al ver la descarnada lucha por la vida a la que estamos condenando a la humanidad y a estas magníficas especies. Triste el futuro de nuestra casa
Etiquetas: deglasiación, contaminación
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